
Es la primera vez que el mallorquín de 22 años, tetracampeón de Roland Garros, se impone en un torneo de Grand Slam que no sea de tierra batida. Nadal se convierte así en el primer tenista que logra el doblete Roland Garros-Wimbledon desde Bjorn Borg en 1980.Además destronó a Federer, que había ganado las cinco últimas veces (las dos últimas derrotando a Nadal en la final) y que estaba invicto sobre césped desde 2002, con 65 victorias consecutivas. "Lo he intentado todo. Rafa merece la victoria", admitía el número uno mundial.Nadal es el primer español que gana en Wimbledon en la era Open (1968) y el segundo en la historia del torneo desde Manuel Santana en 1966.La del domingo fue la final más larga de la historia del torneo de Grand Slam sobre hierba, al durar 4 horas y 48 minutos, y una de las más extraordinarias tanto por su juego como por su imprevisibilidad.El mallorquín aplicó la misma táctica que en sus victorias en tierra batida. Avasalló a Federer con su revés y con su gran derecha, mientras su rival cometía demasiadas faltas intentando llevar la iniciativa desde el fondo de la cancha.Pero, tras la primera interrupción por lluvia, el suizo sacó su mejor tenis para adjudicarse el tercer set.Las dos últimas mangas fueron extraordinariamente reñidas, con golpes increíbles por ambas partes. El suizo levantó dos bolas de partido en el tie-break de la cuarta manga pero el español logró imponerse en el set decisivo gracias a un break crucial a 7-7, concluyendo en su cuarta bola de partido.Nadal seguirá siendo número dos mundial pese a su victoria.