Una tragedia que lleva veinte a√Īos | Noticias de santander, colombia y el Mundo

2009-08-18 05:00:00

Una tragedia que lleva veinte a√Īos

Bucaramanga es una ciudad de reacciones lentas. Pocas veces contesta con fuerza, inmediatamente, ante la ocurrencia de un hecho social o político. Responde con sordina, como si la ciudad temiera que si sube la voz, la tierra se pueda abrir y devorar a sus moradores.
Una tragedia que lleva veinte a√Īos

El 18 de agosto de 1989, poco después de comenzar la noche, cuando todo indicaba que terminaba un viernes más, las radioemisoras difundieron lo que acababa de ocurrir en la plaza principal de Soacha, a donde Luis Carlos Galán había ido con altivez a cumplir su cita con la muerte, sitio donde le esperaba un complot planificado por narcotraficantes, paramilitares, políticos corruptos, unidades del Ejército, de la Policía y de los cuerpos de seguridad, quienes se coaligaron para borrar para siempre su voz.

Galán amó a su solar nativo con pasión. Por eso este suelo fue el primero al que él le propuso su cruzada contra las malas conciencias, pero Bucaramanga no captó la trascendencia de su mensaje.

Muchos santandereanos creen equivocadamente que hacer pol√≠tica es montar intrincadas maquinarias electorales para buscar clientela a la cual, luego de ganar en las urnas, se alimenta con migajas de burocracia. Por eso no se asimil√≥ en su momento el ideario de Gal√°n.¬†¬† ¬†Hoy hace 20 a√Īos, arropada por la noche, Bucaramanga comenz√≥ en silencio a tomar conciencia de que hab√≠a sido la cuna de uno de los m√°s sobresalientes pol√≠ticos colombianos de la segunda mitad del siglo XX y a asimilar que hab√≠a dejado pasar la oportunidad hist√≥rica de haber servido de gran tarima para que ese visionario dirigiera su lucha por la dignidad y la honestidad en la acci√≥n pol√≠tica.

Por eso esa noche la ciudad, con la mayor√≠a de sus pobladores guarecidos tras de las ventanas, imperceptiblemente comenz√≥ a percatarse que no hab√≠a entendido la trascendencia del mensaje y el llamado que ese hombre llevaba cerca de 10 a√Īos haci√©ndole con el entusiasmo y la sonrisa de un iluminado; empez√≥ a tomar conciencia de que no hab√≠a entendido la propuesta de aquel al que hab√≠a cre√≠do que era uno m√°s, sin percatarse de que era el √ļltimo gran basti√≥n del ideario liberal, la ant√≠tesis de la corrupci√≥n y el clientelismo.

As√≠, la muerte de Gal√°n guarda una extra√Īa y lejana semejanza con el asesinato del canciller de Inglaterra y arzobispo de Canterbury, Thomas Becket, hecho ocurrido en tal catedral a la hora de v√≠speras, el martes 29 de diciembre de 1170, tragedia que la vieja Ili√≥n ha arrastrado por m√°s de 800 a√Īos.
La amarga tragedia de Bucaramanga es no oír y luego, tardíamente, macerar lo que le dijeron. Así somos.

Publicada por
Contactar al periodista
Publicidad
Publicidad
Publicidad