Una mirada al retrovisor | Noticias de santander, colombia y el Mundo

2009-08-28 05:00:00

Una mirada al retrovisor

Una mirada al retrovisor sin dejar de mirar hacia delante. Desde la lejanía, en Australia, he intentando día tras día  hacer un paralelo entre nuestras ciudades.
Una mirada al retrovisor

No es mentira que estamos atr√°s en el camino, que desafortunadamente nuestras ciudades no fueron bien planificadas y que enfrentamos varios retos por delante. Sin embargo, lo m√°s cierto es que Colombia tiene un inmenso potencial, con una riqueza natural incomparable, y que la decisi√≥n sobre lo que vendr√° est√° en nuestras manos. Hay que dejar de creer que somos so√Īadores o idealistas, por pensar que s√≠ es posible transformar nuestra realidad. Con aquel pesimismo da√Īino que se hace llamar realismo, abandonamos nuestro futuro y desperdiciamos lo que del pasado hemos aprendido.

Sin duda el primer reto es la transformaci√≥n del desarrollo urbano, la construcci√≥n de espacios para el ciudadano que hagan de la ciudad no solo un lugar para vivir, sino para convivir. En las diferentes comunidades se deben empezar a crear los espacios para que el ciudadano interact√ļe como miembro de una sociedad. No es simplemente construir parques, sembrar √°rboles, pintar muros, NO. Es hacerlo para que generen el ambiente ideal para la convivencia y no el nido de pandillas o personas, que de un modo u otro mal utilizan el lugar y le cierran las puertas a los dem√°s. En Bucaramanga debemos aprovechar que se dejaron los espacios para los parques, y se debe iniciar una inversi√≥n millonaria para reconstruirlos. Se deben construir zonas verdes, zonas duras, medias tortas, y jardines. Hacer de esos lugares algo real, viviente, que podamos experimentar y disfrutar.

As√≠ mismo se deben recuperar los espacios para el peat√≥n, y organizar su ¬ďrelaci√≥n¬Ē con los autom√≥viles. Se deben pintar las cebras peatonales, aplicar en mayor escala la semaforizaci√≥n del peat√≥n y multar a los que ignoren su utilidad. En el centro, el coraz√≥n de la ciudad, las zonas p√ļblicas se deben recuperar, no solo para darles buen uso, sino para cerrar la ventana de la informalidad. No es ser cruel, pero aceptar la invasi√≥n del espacio p√ļblico como reflejo de una problem√°tica social es solo darle ox√≠geno a la misma. Los problemas no se resuelven con la aceptaci√≥n, sino con la confrontaci√≥n a trav√©s de estrategias y obras concretas.

Se debe tambi√©n continuar la recuperaci√≥n de las construcciones antiguas, y empezar campa√Īas notables para seducir al bumangu√©s a un inter√©s mayor por la historia, el arte, la m√ļsica y el deporte, que generan la sana convivencia. Esto no solo permitir√° mayor interacci√≥n entre los ciudadanos, sino tambi√©n impulsar√° el desarrollo econ√≥mico y la generaci√≥n de empleo.

Hay muchas cosas por hacer en el camino, éstas son algunas, pero de una vez por todas debemos comprender el futuro como una constante oportunidad para mejorar nuestro presente, y el pasado como la mejor recopilación de lecciones para enfrentarlo.

****

No más chantajes, no más corrupción, no más politiquería, debemos protestar. No es de ideologías, es de principios.

 

 

Publicada por
Contactar al periodista
Publicidad
Publicidad
Publicidad