Drogas y prostituci√≥n asechan la juventud sangile√Īa | Noticias de santander, colombia y el Mundo

2009-08-29 05:00:00

Drogas y prostituci√≥n asechan la juventud sangile√Īa

J√≥venes que consumen ¬Ďpepas¬í, marihuana y basuco para viajar a otro mundo, y ni√Īas menores de edad convertidas en pre pago por decisi√≥n propia o por persuasi√≥n de proxenetas que ofrecen atractivos ingresos econ√≥micos, es una realidad que en San Gil ya no se puede ¬Ďtapar con un dedo¬í.
Drogas y prostituci√≥n asechan la juventud sangile√Īa

Personas que trabajan en el tema desde hace varios a√Īos, como Gabriel S√°nchez √Ābreo, y quien hace parte de la Fundaci√≥n Reserva Moral a trav√©s de un grupo de autoayuda, se√Īala que¬† en la mayor√≠a de casos es la permisividad de los padres la culpable de dichas situaciones.

Seg√ļn dijo, la situaci√≥n es tan preocupante que ya hay ni√Īas de 14 a√Īos y menos que est√°n abandonando sus casas y sus colegios, motivadas por las cuentas alegres que les hacen ¬ďmujeres pre pago con varios a√Īos en el negocio¬Ē.

Es que la explotación sexual es tan grave, que ya se trabaja de la mano con la administración municipal para generar un plan que permita prevenir esa problemática, de la cual infortunadamente no existe ninguna clase de denuncia formal.

Esta redacci√≥n pudo establecer que las tarifas que pueden cobrar los proxenetas en San Gil van desde $50.000 hasta $200.000, aunque algunos ¬Ďnegocios¬í son realizados directamente con j√≥venes que ya han establecido su propia clientela.

En cuanto al consumo de drogas, S√°nchez √Ābreo dijo que algunos docentes de planteles educativos ya han suministrado informaci√≥n de algunos j√≥venes que ya presentan problemas por cuenta del consumo de sustancias psicoactivas y bebidas alcoh√≥licos.

¬ďNosotros los visitamos para que tengan la oportunidad de reconocer su adicci√≥n y conozcan las posibles soluciones¬Ē.

De todas formas el llamado es hacia los padres de familia, a quienes se les aconseja el diálogo no sólo para fortalecer la autoestima de sus hijos, sino como una manera de evitar comportamientos psicoactivos.

Lastimosamente, dice Gabriel S√°nchez, muchos padres contin√ļan siendo tan permisivos, que ni siquiera tienen reglas claras de comportamiento en sus casas y mucho menos horarios para que sus hijos est√©n en la calle.

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