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Cada vez más niños son ‘carnadas’ para pedir la limosna | Noticias de santander, colombia y el Mundo

2009-09-04 03:27:29

Cada vez más niños son ‘carnadas’ para pedir la limosna

En la capital santandereana, el año pasado se detectaron trece casos de menores de edad que eran utilizados por adultos para pedir limosna en la calle.
Cada vez más niños son ‘carnadas’ para pedir la limosna

La situación es tan aberrante que, algunos padres de familia se atreven a ‘alquilarles’ sus hijos a otras personas para que los usen como ‘carnadas’ a la hora de tocar el corazón de los bumangueses y mendigar

La denuncia fue ratificada por el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, Icbf, entidad que les hizo un llamado a los bumangueses para que se abstengan de dar limosna en la calle, toda vez que existe toda una red dedicada a ese ‘oficio’.

“No podemos permitir que Bucaramanga sea una ciudad de mendigos. La campaña busca que la gente no dé limosna. Es mejor denunciar a quienes utilicen niños para la mendicidad ante el Icbf, a fin de que cada caso sea tratado por esta institución”, dijo  Luis Alejandro Rivero Osorio, director seccional.

“Es evidente que existe un grupo de inescrupulosos que se dedica a este oficio que, no sólo promueve la explotación infantil, sino que además, expone a los menores a otros vejámenes como la prostitución y, al tiempo, los acerca al consumo de sustancias sicoactivas”.

El Director del Icbf explicó que esta situación se presenta, entre otras cosas, porque el bumangués es muy solidario: “él siente compasión por este tipo de cuadros y se vuelve el incauto preciso para los avivatos”.

De acuerdo con el más reciente censo, en las calles de Bucaramanga existen 437 indigentes, 80 de ellos menores de edad.

Todos ellos ejercen algún tipo de ‘rebusque’ para subsistir, lo que incluye acciones como pedir limosna en la calle.

Un diagnóstico hecho por la Red Amigos de los Niños, reveló que  75% de los menores de edad que piden en la calle, lo hacen porque detrás hay un adulto explotándolos, hay una persona que les “cobra” lo que piden y, casi siempre los chiquillos no perciben de esa ganancia sino la exigencia de volver al otro día a ‘trabajar’.

Además, el 92% de la población de la calle en la ciudad está constituido por personas entre los 8 y 17 años de edad, dedicados a ‘oficios’ como el rebusque, el gaminismo, la prostitución o el raponeo.

‘con las manos atadas’

Jairo Edilberto Serrano, abogado experto en temas infantiles, explicó que una sentencia de la Corte de 2004, que revocó otra resolución en la que se condenaba a una mendiga por utilizar a su bebé como reclamo para pedir limosna, dejó claro que “... en Colombia el hecho de mendigar no es delito”.

“No se determina ningún ilícito penal en esta conducta. Lo único que aclara la ley es que, es tarea de los gobiernos local y departamental actuar en estos casos y garantizar la seguridad de los niños mendigos”.

Así las cosas, “la mendicidad no es castigada como un delito; lo único que se contempla es una campaña preventiva para evitar que este tipo de situaciones continúe”.

“La única posibilidad de actuar consiste en solicitar la documentación del indigente y quitarle al menor de sus manos para ser conducido a una guardería oficial. Si la persona es padre del menor, puede perder la patria potestad; y si no lo es, se comienza un proceso en contra del verdadero progenitor”.
Lista

Perfil del falso mendigo

•     Se hace al lado de semáforos, en inmediaciones de edificios y separadores, al frente de restaurantes o a la orilla de la calle. En Bucaramanga, el falso mendigo prefiere un parque, la calle 36 y, sobre todo, la puerta de entrada de las iglesias.
• El mendigo, durante los últimos tiempos, ha optado por subirse al bus y pedirles plata a los pasajeros.
• Casi siempre explota algún defecto físico. No falta el que finge ser discapacitado.
• Se caracteriza por ser un buen ‘actor’.
• El tipo de pordiosero más atrevido es aquel que siempre tiene un niño como ‘parapeto’ de su drama.
• Cuando se le ofrece ayuda oficial, debido a su supuesta condición de víctima de la pobreza, no la acepta y se escabulle.
• Casi siempre viene de otras partes del país.

TESTIMONIO

A sus 13 años, Papo* cambió las tablas y el rancho de Ciudad Norte, donde vivía, por las frías y convulsionadas calles del Centro de Bucaramanga. Todos los días se hace sobre la carrera 16, y entre las calles 28 y 36 se la pasa pidiendo un mendrugo.
“... Yo no le robo a nadie. Yo les pido a las señoritas y a los señores que me regalen una moneda o algo pa’comer”.
“... Yo me salí de la casa por problemas con la vieja. (se refiere a la mamá) Es que allá no hay plata y uno no puede hacer lo que quiere”.
Papo confiesa que no le va mal en El Centro: “a veces son los tombos los que joden. Pero aquí hay gente chévere que le da a uno limosnita”.
(*) Nombre modificado

LISTA

Las siguientes son las principales causas que llevan a los niños y niñas a mendigar:

1 Desplazamiento forzado.
2 Disminución de los ingresos familiares.
3 Maltrato físico y psicológico por parte de sus padres.
4 Consumo de sustancias psicoactivas.
5 Expulsión del sistema educativo.
6 Trabajo infantil.

 

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