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Una tarea no cumplida | Noticias de santander, colombia y el Mundo

2009-09-09 05:00:00

Una tarea no cumplida

Una tarea no cumplida

Esa labor fue impulsada con entusiasmo por administraciones nacionales de grata recordación. De hecho, se crearon entidades estatales que llevaron a cabo una gran gestión social y fueron fundamentales para que durante décadas los sectores populares y las clases medias de la población pudieran volver realidad el sueño de tener vivienda propia, como el añorado Instituto de Crédito Territorial (ICT) y el Banco Central Hipotecario (BCH).

Pero la ventisca de la privatización, sin recapacitar, liquidó a tales entes estatales y su gestión no fue reemplazada, quedando la labor que ellos cumplían a la deriva.

Ninguna política gubernamental atinada se ha implementado durante los últimos 10 años para liderar tan sustantivo frente de trabajo, ese de construir vivienda urbana para los sectores más necesitados. Durante lo que va del siglo XXI, sólo se han puesto paños de agua tibia a tan crucial problema, pese al agudo déficit de vivienda de interés social que hay en todas las ciudades colombianas.

El conglomerado mira con nostalgia políticas gubernamentales llevadas a cabo en otros países como esa que implementó en Brasil el gobierno de “Lula” da Silva para construir un millón de viviendas, meta que está logrando. En tanto, por las calles y esquinas de las ciudades colombianas se apiñan desplazados y destechados que deambulan diariamente con la terrible incertidumbre de no tener ellos, ni sus familias, techo.

Muchos de los colombianos que hoy tienen más de 30 años de edad crecieron en hogares que fueron adquiridos por sus padres gracias a las políticas gubernamentales adelantadas a través del legendario Instituto de Crédito Territorial o, como se dijo varios párrafos atrás, del BCH y en sus corazones guardan gratitud por ello. Pero los niños de hoy no podrán decir lo mismo, pues el modelo de desarrollo económico que se implantó desde los años 90 del siglo XX, desmanteló tales políticas y hoy millones de colombianos viven la diaria amargura de no tener futuro ni techo.

El país está en mora de debatir lo que en materia de vivienda de interés social se ha hecho en los últimos años, hacer un balance crítico en tal sentido y racionalmente impulsar políticas que corrijan tan crítico espacio negro en la acción gubernamental.

Si tal falencia no se corrige, mucho más pronto de lo que alguien pueda imaginar habrá un estallido social como consecuencia de la desatención en que el Estado tiene uno de los más importantes renglones de su gestión, ya que la obtención de vivienda es uno de los más preciados anhelos del ser humano y olvidar tal frente es larvar un gravísimo problema social.

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