¬ŅLlevar√° Google nuestros libros al otro lado de la frontera digital? | Noticias de santander, colombia y el Mundo

2009-09-13 05:00:00

¬ŅLlevar√° Google nuestros libros al otro lado de la frontera digital?

Google, empresa que ha digitalizado más de 10 millones de libros, trata de llegar a un acuerdo legal con la Comunidad de Autores y la Asociación de Editores de Estados Unidos.
¬ŅLlevar√° Google nuestros libros al otro lado de la frontera digital?

De ser aprobado, Google podr√≠a hacer p√ļblicos textos que a√ļn est√°n protegidos por derechos de autor, pero cuyos respectivos due√Īos no pueden ser localizados, aunque la empresa estar√≠a obligada a pagarles en caso de que aparecieran.

Esta y otras características del acuerdo han recibido apoyo, pero sobre todo críticas de distintas fuentes en todo el mundo, desde políticos y editores norteamericanos hasta gobiernos como el de Francia y Alemania, pasando por escritores de varios países.

Sin excepciones

El fallecido periodista colombiano Lucas Caballero Calder√≥n, m√°s conocido como Klim, dec√≠a: ¬ďDar a luz un libro es el √ļnico camino honorable que se le abre a un caballero para sentirse madre¬Ē. Hay, sin embargo, millones de libros ¬Ďhu√©rfanos¬í que descansan en los anaqueles de las bibliotecas del mundo, sin que pueda establecerse qui√©n es su autor. Y Google ha digitalizado algunos de esos millones.

La pol√©mica que rodea el trato de la compa√Ī√≠a con los autores y editoriales de Estados Unidos est√° centrada en lo que har√° con esos vol√ļmenes hu√©rfanos.

Los textos protegidos por Derechos de Autor que todavía se imprimen no presentan un gran dilema; sus autores pueden localizarse fácilmente, y pueden aceptar o negarse a que sus obras se incluyan en la base de datos de Google.

Pero la empresa pretende publicar todos aquellos libros que dejaron de imprimirse y que a√ļn est√°n protegidos por derechos de Propiedad Intelectual, cuando no pueda contactar a sus autores.

Google afirma que, de esta forma, lograría evitar que una gran cantidad de conocimiento se pierda en el olvido, y agrega que beneficiaría económicamente a muchos escritores que, pudiendo corroborar que cierta obra les pertenece, cobrarían una tarifa por cada copia digital de sus libros que la empresa haya vendido.

Las críticas que ha recibido esa parte del acuerdo son diversas. Algunos, entre los que se cuenta Marybeth Peters, Registradora de la Oficina Derechos de Autor de EU, dicen que Google no puede ser la excepción a la regla, con permiso para infringir la ley de Propiedad Intelectual primero y arreglar con los afectados después.

Gobiernos como el de Francia y Alemania, por su parte, enviaron una carta a la corte que estudia el caso donde indican que el acuerdo también afectaría a los ciudadanos de sus países que hubieran publicado en Estados Unidos, y que viola sus leyes nacionales de Derechos de Autor.

El otro peligro

Los libros hu√©rfanos no son el √ļnico punto calurosamente discutido en el acuerdo entre Google, los autores y las editoriales. Varias firmas se han mostrado preocupadas porque la empresa adquiera demasiado poder sobre los libros digitales.

Si bien es cierto que cualquiera podría hacer lo mismo que Google, pocas empresas tienen una infraestructura suficientemente grande como para emprender un proyecto de esa magnitud sin la seguridad de recuperar lo invertido.

Recientemente, Microsoft, Yahoo!, Amazon y el Internet Archive, dos grandes competidores de Google y dos firmas que digitalizan libros, crearon la ¬ĎOpen Book Alliance¬í, cuya misi√≥n incluye ¬ďoponerse al plan de Google, la Asociaci√≥n de Editoriales y la Comunidad de Autores para monopolizar el acceso, la distribuci√≥n y el precio de la m√°s grande base de datos de libros digitales del mundo¬Ē.

Dicho plan incluye cobrar una tarifa a las bibliotecas para poder acceder a todos los libros que tiene en su base de datos, sin necesidad de comprar cada uno de los ejemplares protegidos por derechos.

Muchos han se√Īalado que esto tendr√≠a como consecuencia que, al ser la √ļnica opci√≥n, Google se ver√≠a posibilitado para elevar desmedidamente sus precios, tanto con las bibliotecas como con sus usuarios.

Hay que recordar, en cualquier caso, que Google recibe mucho de su dinero por la publicidad que incluye en sus sistemas. Es poco probable que quiera aumentar las tarifas de acceso a su base de datos, y disminuir su cantidad de usuarios.

La era digital

Aunque no abandonemos los libros impresos para satisfacer digitalmente nuestra curiosidad literaria o necesidad académica, es indudable que cada vez haremos más uso de los textos digitales.

John Freddy Galindo, escritor santandereano de 31 a√Īos, explica que prefiere leer a los autores cl√°sicos en un libro, ¬ďpero a escritores contempor√°neos que son de afuera o muy poco conocidos he tenido que leerlos en formato digital. No hay otra forma; es una cuesti√≥n de disponibilidad, no de comodidad¬Ē.

Galindo, que ya ha publicado su primer libro en una editorial local, cree que cualquier forma para dar a conocer el trabajo de los autores nacionales es √ļtil, y estar√≠a de acuerdo con que una empresa como Google les ofreciera un trato parecido al que ofreci√≥ a los norteamericanos, donde ellos mantienen el control sobre sus obras, y ganan dinero por las ventas, f√≠sicas o virtuales, de las mismas.

¬ďPero preferir√≠a que fueran los mismos autores y las editoriales del pa√≠s o de Am√©rica Latina, que son gente que sabe lo que est√° haciendo, los que crearan una plataforma an√°loga, o incluso una organizaci√≥n, para promocionar y vender su trabajo en el mundo digital¬Ē, agrega el se√Īor Galindo.

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