Un ejemplo para imitar | Noticias de santander, colombia y el Mundo

2009-09-18 05:00:00

Un ejemplo para imitar

Lu√≠s Carlos Sarmiento Angulo y el grupo de empresarios que aportan recursos a la organizaci√≥n Colfuturo, destinada a apoyar econ√≥micamente a estudiantes de altos rendimientos y de escasos recursos para que puedan complementar su educaci√≥n superior en el exterior para despu√©s regresar al pa√≠s a poner en pr√°ctica sus conocimientos en las diferentes actividades productivas, han decidido darle un fuerte apoyo al programa, al destinar recursos que permitan incrementar el n√ļmero de becas de 120 anuales a 1000.
Un ejemplo para imitar

Es, sin duda, una labor ejemplarizante, pues el desarrollo de los pa√≠ses se mide por el nivel educativo de sus habitantes y en la medida en que el potencial humano est√© altamente calificado en el conocimiento, las oportunidades vendr√°n por a√Īadidura, pues ese conocimiento se ver√° reflejado en m√ļltiples actividades con un potencial de din√°mica sobre las m√°s diversas oportunidades de crecimiento.

Si en un solo acto este fondo pudo casi que quintuplicarse, buenas perspectivas se pueden esperar en la media en que otros empresarios, o simplemente due√Īos de capital, puedan verse motivados para apoyar una iniciativa de estas, teniendo la absoluta seguridad de que est√°n contribuyendo a la formaci√≥n de las nuevas generaciones y al apalancamiento del desarrollo econ√≥mico de la naci√≥n.

Son muchos los elementos frustrados en una sociedad como la nuestra, que cuenta con valiosos talentos que han conseguido con mucho sacrificio óptimos resultados en su formación básica, pero que por falta de recursos y de oportunidades, no es posible que puedan complementar su capacitación, lo que los conduce a desarrollar actividades de bajo perfil en donde la falta del complemento del conocimiento les impide desarrollar sus verdaderas aptitudes.

El que colabora a un estudiante, no solo ayuda a ese individuo, sino a su futura familia y a la sociedad en general que se ver√° estimulada en sus formas productivas por un talento calificado y de alto rendimiento.

Si dentro del concepto social que deben manejar los empresarios se mira con detenimiento este factor de apoyo a la educación, están sentando las mejores bases para la construcción de patria y sociedad.

Me viene a la memoria la extraordinaria tarea silenciosa que realizó durante toda su vida Armando Puyana, que tenía a decenas de estudiantes becados por él, y que gracias a esa ayuda pudieron proyectarse en la sociedad como elementos valiosos que han irradiado significativos aportes al desarrollo.

En una oportunidad me dijo ¬ďComo no tuve hijos, siento la obligaci√≥n de contribuir con los hijos de los dem√°s¬Ē. Ahora que Armando Puyana se ha ido, creemos que no violamos su modestia en esta obra, sino que es el momento de proyectar su ejemplo, al lado de los contribuyentes de Colfuturo, para que la bondad se multiplique en este loable prop√≥sito.

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