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Alba Luz decidió morir | Noticias de santander, colombia y el Mundo

2009-09-19 05:00:00

Alba Luz decidió morir

Tomaba café con un amigo cuando, como salida de la nada, apareció Alba Luz y nos dijo: “¿Saben? Todas las noches le pido a Dios que me lleve al Paraíso… no quiero vivir más en un país de corruptos”. Ambos la miramos atónitos y, entonces, ella se reafirmó: “Sí, quiero que Dios me lleve al Paraíso”.
Alba Luz decidió morir

Algunos de quienes esto lean, bien saben de la existencia de Alba Luz y del sitio en donde expresó su sentencia, casi siempre plagado de políticos, muchos de los cuales la consideran una retardada mental, una loca o una bobita. Yo la conozco desde que era casi una niña e iba de oficina en oficina vendiendo caramelos o puestos en una rifa para arañarle monedas a los bolsillos de la gente que aún tiene corazón. Muchas veces la robaron y ella, angustiada, iba donde sus “clientes” a contar la historia para justificar el por qué no podía entregar el premio.

Solo ella sabe las noches que durmió arropada por las estrellas en cualquier escaño de la Ciudad de los Parques y las otras en que no necesitó de aire acondicionado pues la lluvia suave o el aguacero intenso eran las ayudas del cielo para sofocar el calor. Supe también que un buen día una señora le consiguió una pieza en Girón para vivir siendo éste, quizás, el momento más feliz de su vida.

Es probable que Alba Luz naciera con neuronas de menos lo cual, sin embargo, no justifica la vida que le tocó vivir ni el malestar que su presencia pueda causar en las personas “normales”. Jamás recibió una beca ni una ayuda del gobierno que le sirviera para regar la mata que nunca pudo tener; no sabe lo que es un sueldo, unos viáticos o una ayuda parlamentaria. Tampoco podría tener una pensión y si enfermara no habrá médico u hospital que la trate, que la sane.

Todo esto, y mucho más, pasa con Alba Luz pero a pesar de sus limitaciones, de que no fue al colegio ni recibió instrucción alguna, ella tiene claro lo que son los corruptos, lo que es el cielo, Dios y el Paraíso. Cosa distinta pasa con los inteligentes, instruidos, sabios que están convencidos de que Colombia es el cielo, que la corrupción es fruto del paraíso, que Dios ahora se llama Álvaro y que no hay salvación fuera de él. Como aquí la vida vale nada ¡Apuesto que pronto Alba Luz no cenará con Álvaro en Colombia!

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