Calzado para pequeñas da pasos de grande | Noticias de santander, colombia y el Mundo | Vanguardia.com
Publicidad
Dom Dic 17 2017
21ºC
Actualizado 09:13 am

Calzado para pequeñas da pasos de grande | Noticias de santander, colombia y el Mundo

2009-09-20 05:00:00

Calzado para pequeñas da pasos de grande

Rodeada de un mundo masculino, en el que incluye a sus tres hijos varones, Ana Victoria Solano Díaz, siempre está pensando en el calzado perfecto que puedan lucir las niñas.
Calzado para pequeñas da pasos de grande

“Me encantan las niñas, voy caminando por ahí, veo alguna y me imagino que podría estar luciendo tal modelo, me lo invento y lo diseño”, señala.

Sin embargo, este proceso que parece descrito en una frase sencilla, es un privilegio que hoy se da esta empresaria del calzado infantil.

Con un trayecto y experiencia en este segmento que suma casi 30 años, es independiente desde hace 6, cuando decidió dar un paso demasiado arriesgado: separarse de la empresa de su familia.

“Nací dentro de la industria, estudié una carrera y empecé a trabajar, pero no contaba con la experiencia técnica de la fabricación. Yo controlaba la producción y me fui dando cuenta de que en la parte administrativa habían muchas falencias que finalmente no condujeron a soluciones, entonces decidí sacar mi propia línea adelante”, argumenta.

Este proceso, que al principio fue muy complicado, hoy la llena de satisfacción. Su empresa, Pink Girls, emplea 40 personas de forma permanente, con producción los 12 meses del año, que suma en promedio 30 mil pares de zapatos anuales, comercializados en el mercado nacional y puestos en tres países.

Aunque confiesa que no posee las destrezas manuales para fabricar el calzado, es contundente al afirmar que sí tiene las ideas claras y sabe para dónde va.

En medio de una oficina vacía…

“En medio de una oficina vacía, me senté y escribí cómo quería ver mi empresa en cuatro años.

Y eso que estaba en el papel, hoy es realidad”, relata Ana Victoria.

Cuatro años trabajando en la empresa familiar, metiéndose en el camino de tomar decisiones trascendentales y convenciéndose de que ésta podría llegar más lejos, le dieron la visión que tenía escrita en el papel.

Sin embargo, había otro aspecto que la condujo a no seguir la misma línea de producción de calzado para dama. “Veía que se desperdiciaba mucho material, que se podría aprovechar sabiendo que podíamos tener una buena oportunidad desarrollando el calzado infantil”, afirma.

Con todo eso rondándole la cabeza y experimentando las diferencias que se empezaban a presentar en la empresa de sus padres, decidió irse por la línea del calzado infantil.

Pero tenía el reto de rodearse del personal suficientemente capacitado para que el esfuerzo no hubiera sido en vano.

“Lo más importante de estas empresas es tener un equipo integral, de conocimientos, habilidades y destrezas, es lo fundamental para llevar una empresa adelante, esa es la clave. Al principio fue difícil porque no contaba con el personal ni las máquinas especializadas, comencé con objetivos pequeños, de cero”, asevera esta gerente.

También confiesa que nació con una estrellita, la de la experiencia, que le ayudó a abrirse más fácilmente al mercado.

Por eso lo que en su primer año proyectó con tres mil pares de zapatos, fueron 10 mil, al segundo se duplicó y al tercero llegó hasta los 30 mil, cifra que se ha mantenido previendo las condiciones del mercado y un crecimiento, más que acelerado, estratégico.
Hoy, proyectando ese crecimiento se sienta a veces en una oficina vacía.

Y no está vacía porque haya decidido cerrar su fábrica, es su oficina nueva donde está construyendo otra planta para ampliar su producción.

Un año de paciencia

60% de exportaciones y 40% para el mercado nacional. Así era la balanza de producción de esta microempresa hace dos años.

El 2007 para Ana Victoria fue un año demasiando bueno. El consumo del mercado venezolano se disparó, al igual que el de Estados Unidos, y el pico de producción ha sido uno de los más altos, superando los 35 mil pares anuales.

Sin embargo, del tiempo que resta hasta hoy, la balaza se invirtió y las expectativas se concentran para que pronto se solucionen las relaciones con Venezuela.

De igual forma, el vaivén del dólar la ha puesto con los nervios de punta.  Sin embargo la cotización que se maneja para Estados Unidos se transa en pesos.

“El mercado venezolano nos ha hecho mucha falta, pero no podemos seguir así. Tenemos una exportación que Cadivi nos adeuda hace ya 18 meses, cuando antes no se demoraban ni 20 días”, asegura Ana.

La empresaria añade que este año, aunque el golpe pudo haber sido peor, cerrarán con el mismo nivel el año pasado.

Encontrar el cliente, clave para nuevos mercados

Entre sus cálculos y viendo el potencial de los productos santandereanos, Ana Victoria cree que el 60% de las empresas pueden ser exportadoras.

Y el secreto para ello, según esta empresaria, no es concentrar grandes volúmenes teniendo en cuenta la capacidad de producción de la industria, sino encontrar el cliente adecuado y una cadena de comercialización que los rote en pequeñas tiendas especializadas.  

Pink Girls, por ejemplo, encontró ese cliente perfecto en el mercado estadounidense, que además ha impulsado el desarrollo de calzado de mejor calidad, teniendo en cuenta las estrictas exigencias en cuanto a manejo de materias primas adecuadas para el desarrollo del pie de las menores.

Sin embargo, saliendo del continente, también tienen un nuevo cliente en Francia, al que ya le preparan nuevas colecciones para 2010.

Publicada por
Contactar al periodista
Publicidad
Publicidad
Publicidad