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Viernes 31 de Octubre de 2014
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Política
2009-09-20 05:00:00

El amor en tiempos de las redes sociales

El amor en tiempos de las redes sociales
Antes, un hombre rechazaba por teléfono. Ahora hay que ser rechazado por siete diferentes tecnologías. Nuevo manual del amor.

A lo mejor me llamó y no escuché el mensaje. Quizás perdió mi número. Tal vez salió de urgencia de la ciudad, lo arrolló un taxi o murió su abuela. ¿Te ves diciéndote esas tontas excusas porque la persona que conociste no aparece ni siquiera entre las llamadas perdidas?

¡Ubícate! ‘Simplemente no te quiere’. O como dice Mary (Drew Barrymore) en la película del mismo nombre, en los tiempos de Twitter, Facebook, MySpace, Hi5, Habbo (para niños que buscan novias virtuales), Orkut y Flicker, “ahora el amor es más complicado, antes tú estabas sólo pendiente de la contestadora, ahora tienes que estar pegada de siete portales sólo para ser rechazada a través de siete tecnologías distintas”.

Hoy en día, basta leer lo que la persona que te interesa comenta en dos líneas de texto para salir corriendo a preguntar a tus amigas: “¿Qué piensas que quiso decir? ¿Significa que lo debo llamar?”.
Eso no pasaba hace diez años, cuando ya de por sí nos aterraba tener citas por teléfono sin saber lo que había al otro lado de la línea. Actualmente, algunos ciberbuscadores se curan en salud y advierten en su perfil: “Si no tienes Webcam, ni te esfuerces”.

No hace mucho, uno esperaba meses para recibir una carta. Los tiempos cambian. Ya no necesitamos vernos ‘face to face’, sino más bien en ‘facebook’, “seguirnos o followearnos”, “twittearnos”, “etiquetarnos en fotos”, “comentarnos”, “darnos un toque”, un abrazo, una flor o un regalo virtual. Incluso, hasta te pueden invitar a tomar café sin despegarse del computador, todo por obra y gracia de la Webcam.

Seducción a un click

Ahora, si quieres resultar más atractivo para el sexo opuesto, no vas y te cortas el cabello, más bien actualizas tu perfil en Facebook, cambias tu estado a ‘soltera’ o ‘disponible’, te pones un ‘nickname’ muy sugestivo como ‘devorameya’, montas un blog con un escrito intelectual para descrestar, o subes tus fotos retocadas en Photoshop.

Hasta las formas de seducción variaron. Lo dice Adriana Vélez, una periodista que le debe a Twitter un amor que conoció en Chile. “Jamás hablé con él, pero nos agregamos, nos escribimos, él ‘favoriteaba’ la mayoría de mis fotos. Y cuando ya me iba a ir de Chile, nos vimos. Pasé con él los últimos diez días allí, los mejores de mi vida. Me fui de Chile y nos seguimos escribiendo, nos enviábamos mensajes en clave que sólo él y yo entendíamos, o bajábamos canciones comentadas con frases alusivas a los dos”.

No hay duda que Adriana sabe lo que dice: “En Twitter haces público el afecto, es el equivalente a escribirle a tu amado un graffiti en la cuadra de su casa.

En Facebook estás dando tu perfil para que medio mundo lo estudie. Ya no envías una credencial o una carta, dejas una publicación o un comentario de ‘me gusta’ en una foto, o esperas emoticones y regalos, mejor si él paga para enviártelos”.

Todo queda entre nosotros 10.000

Y qué decir de todas esas parejas que se exhiben a través de sitios como Facebook, al que utilizan para documentar paso a paso sus relaciones y darle a conocer a medio mundo lo mucho que se aman: “Osito, me diste el fin de semana más feliz de mi vida”. “Nena, que se repita, cuando quieras, quiero”.

Y ¡ay! del día en el que no se ponen comentarios mutuos, serán la comidilla de sus amigos que se preguntarán entre sí: “¿qué habrá pasado?”, “¿pelearían?”, “¿no se han vuelto a poner mensajes, cierto?”.

Que Internet se ha convertido en un aliado del amor, de eso no cabe duda según el estudio de la firma de seguridad Nortont, que dice que un 20% de adultos conectados a la Red establece relaciones sentimentales online, un 14% tiene relaciones amorosas con ayuda de Internet y 1 de cada 4 ha compartido un secreto o algo personal por dicha vía.

‘Twittómanos’

Memorable es la primera proposición de matrimonio vía Twitter: la que ‘Greg’, en Phoenix, le hizo a ‘Stephanie’, en Wilmington: “OK, para el resto del Twitter-universo, te casarías conmigo?”. Y ella le contestó: “Oh, Dios mío, umm, creo que en frente de todo el Twitter-universo te diré que estaría feliz de pasar el resto de mi geek (aficionados a la tecnología) vida contigo”.

Hasta las estrellas de Hollywood cayeron en la Red. Ashton Kutcher hace meses se entretenía colgando en Twi-tter fotos de Demi Moore, su mujer, planchando en bragas. Hace poco colgó una imagen de ella con la cabeza rapada a punta de Photoshop, junto a mensajes como: “Mi mujer acaba de estrenar nuevo corte de pelo, ¿qué opinan, chicos? Me encanta”. “Estoy jugando cariño, pero con este peinado estarías fantástica”.

A estas alturas, con un correo electrónico, un mensaje instantáneo o un cambio del estatus en la red, medio mundo se entera de que rompiste con tu pareja.
La prueba es Chelsy Davy, quien le anunció al mundo su ruptura con el príncipe Harry luego de cambiar su estatus a: “Ya no estoy en una relación”.

Un gran número de cibernautas optan por evitar “incómodos comentarios” y prefieren terminar sus noviazgos vía online, para que no queden dudas.

Una encuesta revela que uno de cada cinco usuarios menores de 30 años prefiere romper con su pareja a través de Facebook y otras redes sociales. Un 48% de navegantes menores de 21 años y un 18% entre los 22 y 30 años rompió públicamente con la persona que amaba, a través de redes como Facebook, en los últimos 12 meses.

Y no sólo eso, la Red se ha convertido en la herramienta perfecta para el espionaje. Un 95% admite que revisa los perfiles de sus ex en Facebook, MySpace y Hi5, para ver sus actuales parejas y reencontrarse con sus viejos amores. Un 20% reconoce que espía los mensajes de su pareja buscando cazarla en infidelidades.

Hay casos como el de Mónica Gómez, que encontró en una red social la prueba de la infidelidad de su novio, al hallarlo etiquetado en la foto de uno de los contactos de éste. O el de una amiga suya que abrió una cuenta en Facebook con el perfil y la imagen de una amiga muy atractiva, para que su novio la agregara y así darse cuenta de sus andanzas.

Tampoco es raro oír casos como el de Alejandra Martínez, que le pidió a su mejor amiga bajar de Facebook una foto en la que aparecía al lado de un amigo, para evitar los celos infundados de su esposo.

Ni es gratuito que el departamento de Psicología de la universidad canadiense de Guelph, haya concluido que Facebook puede provocar celos enfermizos con su continuo flujo de información sobre lo que hacemos, de quién somos amigos y en qué foto nos etiquetaron. Ahí empiezan los reclamos: “¿Quién es esa rubia -o rubio- que aparece en una actitud muy amistosa a tu lado?”, “¿Por qué tienes un comentario de tu ex novia(o)”, “Por qué le escribes comentarios a un desconocido(a)?”.

Pero ¡cuidado!, ahora es más fácil que nos pesquen ‘in fraganti’: Hi5 permite el acceso libre de perfil en perfil. Y en Facebook debes haber aceptado antes a la persona como “amigo” para acceder a la información”, pero ni modo de restringir el acceso a tu pareja (como hacen los ‘teen’ para evitar ser leídos por sus padres), pues tu pareja podría pensar que ocultas algo.

Para ciber enamorados

El portal web de citas Yunu da recomendaciones para que los cibernautas consigan a su media naranja, un ‘amigovio’ o sólo un ‘touch and go’.

No escribir en mayúsculas, eso indica cierto grado de agresividad.

No usar muchas abreviaciones y frases cortas porque pueden crear confusiones y malentendidos.

¡Cuidado! con el uso excesivo de emoticones; significa empobrecimiento sentimental.

No preguntar: ¿Quieres salir salir conmigo? Hay que dejar que todo fluya y que sea espontáneo.

Si quiere conocer gente nueva, cree un perfil que brinde seriedad y ofrezca confidencialidad. Busque personas con gustos y ambiciones afines.

No se deje llevar por el cosquilleo y la pasión inicial; mantenga el sentido común.

No se deje llevar por el sentimiento de soledad o la necesidad de ser querido.

Dime en qué red navegas...

Facebook: buscas reencuentros, te gusta mirar y que te miren y hacer público el afecto. No concibes la vida sin Internet. 200.000.000 de usuarios.

Twitter: eres moderno, ágil, nada te detiene y tu verbo preferido es “follow”. 17.700.000 de usuarios.

MySpace: eres ardiente. Tienes claro que en la Red no buscas una relación seria. 110.000.000 de seguidores.

Hi5: una de dos: te quedaste en la prehistoria y no pasaste a Facebook y a Twitter, o prefieres este medio, sin mucha seguridad, para seguir siendo un acosador. 85.000.000 de seguidores.

Habbo: eres un ‘teen’ en busca de novia y mejor si es virtual para vencer la timidez, formar clubs de amigos y “parches”.

Badoo: no hay remedio, eres un dinosaurio. Para tí, mencionar Facebook y Twitter es hablar en chino. 13.054.889 seguidores.

Orkut: Quieres conservar tus relaciones existentes, hacer amigos, contactos comerciales o relaciones íntimas. 67.000.000 de usuarios.

Aquiyai: portal recién creado por colombianos para colombianos. Pretende hacer una Wikypedia colombiana.

Activagers: llegaste a los 40 años y sigues siendo un ‘madurito’ (a) interesante.

ANobii: eres estrato 7, devorador de libros y un invitado a esta comunidad privada. 150.000 usuarios.

CarDomain: si no te gustan las ‘gasolineras’ no entres a esta página para amantes de los carros. 1.600.000 seguidores.

Dixxie-Share, Discover & Socialize: te gusta establecer contactos pero con la premisa de que resguarden tu identidad. 2.200 usuarios.

Friendster: la edad para ti es lo de menos, lo de más es conocer mucha gente. 58.000.000 de usuarios.

Gossipreport: buscas flirtear. 50.000 usuarios.

MiGente: eres o buscas latinos que residan en EE.UU. 3.600.000 usuarios.

OkCupid: estás desesperado. 800.000 usuarios.

Si caes en la red...

No olvide que a las palabras se las lleva el viento, pero no en Internet. Todo lo que se ponga allí queda indexado, así se borre.

Más rápido cae un blogger mentiroso que un cojo. No haga uso del photoshop ni de las mentiras para “venderse” en un portal.

Facebook se convierte en el equivalente de la habitación.

Usted decide si permite que entren a esculcar sus cajones.

Antes de sucumbir a la tentación de publicar esa foto donde enseña más de la cuenta, recuerde que cada vez son más los jefes que entran a la Red para pescar ‘in fraganti’ a sus empleados.

Si cree que un comentario en la Red puede traerle problemas, bórrelo. Recuerde el caso de la británica que despidieron por decir allí que su trabajo era aburrido.

Publicada por
Isabel Peláez, Colprensa El País
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