Con terna y sin Fiscal | Noticias de santander, colombia y el Mundo

2009-09-23 05:00:00

Con terna y sin Fiscal

Cuando en las relaciones entre las ramas del poder p√ļblico el esp√≠ritu de las instituciones es sustituido por consideraciones pol√≠ticas, el gran damnificado es el inter√©s colectivo.
Con terna y sin Fiscal

Asistimos a un nuevo episodio de confrontaciones entre el Presidente y la Corte Suprema de Justicia, que entra√Īan un desencuentro institucional en desmedro de los intereses superiores de la Naci√≥n; en este caso por cuenta de la prolongada interinidad en el cargo de Fiscal General.

La elecci√≥n de ese funcionario opera en dos instancias: el Presidente integra la terna y la Corte elige. Ese deslinde de competencias, t√©cnicamente impide que el Presidente se√Īale condiciones a la Corte para direccionar la elecci√≥n, pero igual no habilita a esta para que le imponga a aquel la configuraci√≥n de la terna. Por diversas razones, que no conciernen a los requisitos constitucionales para la postulaci√≥n, la Corte ha encontrado inviable la terna.

Pero en un Estado de Derecho las decisiones de los servidores p√ļblicos deben fundamentarse en consideraciones de orden jur√≠dico, luego, en este caso, solo son admisibles las que se ocupen de los requerimientos taxativos se√Īalados en la Constituci√≥n. Al parecer, las objeciones son de conveniencia m√°s no de derecho: es impresentable que en la terna figure quien fue investigado penalmente; la cercan√≠a con el Presidente -por haber pertenecido a este Gobierno- no es garant√≠a de independencia y no hay idoneidad cuando los aspirantes no son penalistas.

Es evidente que aquí se confunden dos juicios: el de legalidad con el de conveniencia; porque el investigado no fue condenado; el haber sido parte de un gobierno no descalifica para ejercer la fiscalía, porque esa circunstancia no está erigida en causal de impedimento; la Constitución exige que el Fiscal sea abogado, sin requerir la connotación de penalista.

La Corte no puede pretender que el Presidente renuncie a su competencia, y en un acto inadmisible de subordinaci√≥n, retire la terna y la reformule seg√ļn las preferencias de aquella. El respeto al orden jur√≠dico impone a la Corte el cumplimiento de su obligaci√≥n funcional de elegir al Fiscal con sujeci√≥n a la terna elaborada por el Presidente. Obrar en contrario implica grave desacato a la Constituci√≥n.

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