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Metamorfosis de la Quebradaseca | Noticias de santander, colombia y el Mundo

2009-09-27 05:00:00

Metamorfosis de la Quebradaseca

Hoy, sobre la avenida Quebradaseca se acaba de construir una glorieta que servirá como el distribuidor de los buses que harán parte del Sistema Integrado de Transporte Masivo. Un siglo atrás, el lugar fue un basurero parecido a El Carrasco de la época.
Metamorfosis de la Quebradaseca

En 1909, hace exactamente un siglo, a la v√≠a ni siquiera le dec√≠an Quebradaseca. La zona se conoc√≠a como el atajo del ¬ĎLlano de Don Andr√©s¬í y nadie pensaba construir all√≠ ninguna avenida.

En ese punto, hoy carrera 15 con calle 28, existía una hondonada, la sucia escarpa que todos encontraban en su camino a Rionegro y viceversa.

Antes por all√° s√≥lo pasaban mulas; incluso los pocos carruajes que nos visitaban ¬Ďse ve√≠an a gatas¬í para entrar o salir. Muy distinto es el panorama de hoy.

Cien a√Īos despu√©s, sobre esta intersecci√≥n vial, se acaba de construir una glorieta que servir√° como el distribuidor de los buses que har√°n parte del Sistema Integrado de Transporte Masivo.

Ese lugar, convertido en la ¬Ďespina dorsal¬í de Bucaramanga, ha sufrido una singular metamorfosis que, de pronto, muchos desconocen y que S√©ptimo D√≠a reconstruye hoy.

¬ĎMugre¬í pasado

Durante la d√©cada de 1900-1910, s√≥lo un peque√Īo puente sobre lo que hoy es la carrera 15, permit√≠a unir a Bucaramanga con su vecino municipio de Rionegro.

Era tal el abandono del lugar que, para muchos, se podría asemejar a El Carrasco de la época. La gente, de manera indiscriminada, arrojaba basura a esta ladera, dándole una pésima imagen a la entrada nororiental de la capital santandereana.

Los Alcaldes de ese entonces, asesorados por ingenieros, dise√Īaron un trazado vial que, para la √©poca, ser√≠a todo un megaproyecto y que, en las letras de molde de los peri√≥dicos y de los medios de comunicaci√≥n, se ley√≥ as√≠: Avenida Quebradaseca.

¬ŅPor qu√© el nombre?

Porque el afluente que siempre pas√≥ por all√≠, posiblemente se habr√≠a secado, algo que hoy muchos expertos en suelos niegan ¬Ďa capa y espada¬í.

La idea parecía fácil, pero tenía su ciencia. Se debía depositar sobre el gigante cauce de la Quebradaseca toneladas de basura y esperar a que se sentara lo suficiente como para adecuar la nueva avenida.

¬°Y as√≠ fue! Un basurero, dicen que m√°s grande que El Carrasco, se anid√≥ all√≠ hasta ¬Ďdar a luz¬í al estrat√©gico paso vehicular.

Muchos coincidieron en el peligro que se corr√≠a al edificar sobre tierra tan poco consolidada. Era como hacer una v√≠a al estilo Escalona; es decir, era ¬ďuna v√≠a en el aire¬Ē.

Ge√≥logos de la √©poca conceptuaron que el afluente seguir√≠a haciendo un cauce por arrastre, lo que ocasionar√≠a m√°s erosi√≥n en la zona. No en vano siempre se ha dicho que Bucaramanga es como una ¬Ďesponja¬í, que absorbe todo el l√≠quido que le cae.

Varios t√©cnicos franceses que hab√≠an llegado a esta ciudad, precisaron que la descomposici√≥n del material org√°nico era una ¬Ďbomba de tiempo¬í y que la acumulaci√≥n de gases, generados por la basura, podr√≠a ser un detonante en cualquier momento.

¡Y mucha razón tenían!

El tramo que se habilitó, al parecer, no quedó bien compactado. De hecho, el paso continuo de carruajes ocasionó en más de una ocasión hundimientos severos del polvoriento camino.

Adem√°s, al lado de la antigua quebrada se fueron levantando edificaciones y, muchos a√Īos despu√©s, en tal sector se trasladaron almacenes, f√°bricas y dem√°s industrias.

Tanto ajetreo se tuvo con casas, empresas y veh√≠culos pesados, que el terreno empez√≥ a presentar extra√Īas ondulaciones, las cuales hicieron ver a la Quebradaseca como una especie de ¬Ďmonta√Īa rusa¬í.

¬ĎQuebrada¬Öhueca¬í

En 1947 se construy√≥ sobre la arteria vial un colector de una manera antit√©cnica al que, muchos le atribuyen el hundimiento paulatino de la zona. Incluso, a√ļn hoy ese es el √ļnico sumidero elaborado en ladrillo que tiene la meseta.

En el a√Īo 1994, la vieja basura que por a√Īos permaneci√≥ ¬Ďdormida¬í en lo m√°s profundo de la Quebradaseca, puso en vilo a los ingenieros de la ciudad, cuando dos gigantescos hundimientos sobre las carreras 15 y 17, dejaron estupefactos a la comunidad y muy preocupados a los ingenieros.

La descomposici√≥n de ese material org√°nico, el da√Īo en el colector y el paso continuo de veh√≠culos pesados por la zona, fueron los responsables de los ¬Ďcr√°teres¬í que se formaron. Ese a√Īo, algunos le dieron a la avenida el remoquete de ¬ĎQuebrada¬Öhueca¬í.

La remoci√≥n de 33 metros c√ļbicos de tierra y dos profundos huecos abarcaron las dos calzadas de la v√≠a y, al mismo tiempo, pusieron ¬Ďen jaque¬í a todos los negocios de la zona.

Poco después se remplazó parte de la basura con la que se rellenó la vía en el pasado, por material sólido y geotextil que, en el papel, le garantizaría a la vía una larga vida.

La estrategia no funcionó y, por el contrario, la Corporación Autónoma Regional para la Defensa de la Meseta de Bucaramanga se vio obligada a tomar cartas en el asunto.

Fue en 1995 cuando cuatro grandes perforaciones que permitieron el acceso de personal especializado al colector de aguas negras de la Quebradaseca, empezaron a construirse sobre esta importante avenida.
Tales embocaduras, conocidas t√©cnicamente con el nombre de Caisson, se adecuaron para vigilar de cerca el comportamiento del mencionado sumidero. El equipo t√©cnico le permiti√≥ a la Corporaci√≥n de Defensa de la Meseta de Bucaramanga llegar hasta el fondo de la Quebradaseca para detectar y visualizar las entra√Īas de la gran avenida.
La entidad estatal contrat√≥ los estudios para hacer la investigaci√≥n cient√≠fica en la zona. En ese entonces, uno de los operarios que se meti√≥ al lugar dijo: ¬ďLo √ļnico que veo es basura por doquier. Hay mugre confundida entre tierra y agua. En el fondo se ve el viejo colector¬Ē.

La nueva cara

La Quebradaseca hoy tiene otra cara. Un consorcio vial, conformado por las firmas Concrescol S.A. y Pavimentos de Colombia, construyó una glorieta justo sobre esta avenida, a la altura de la carrera 15.

El diámetro del intercambiador es de 50 metros en la parte exterior y de otros 35 en el interior. Cuenta con dos carriles de circulación de 15 metros de ancho para las entregas y empalmes de las demás rutas del Metrolínea.

La obra cuenta, de igual forma, con un carril interior exclusivo para la circulación de los buses articulados y padrones del sistema vial, así como carriles mixtos destinados a los vehículos particulares, de carga pesada y los buses padrones, con regulación semafórica en los cuatro accesos. Todo contó con una inversión de $4.010 millones.
Por allí ya no pasan ni los carruajes clásicos, ni mucho menos las mulas de carga que iban y venían de Rionegro. Ahora se espera, al menos, el flujo de cerca de 120 buses nuevos con los cuales se pretende agilizar el flujo vehicular de la ciudad, de norte a sur y viceversa.

No cabe duda que la Quebradaseca ha sufrido su propia metamorfosis. Sin embargo, muchos piensan que aunque parezca sepultada por el progreso, en sus entra√Īas a√ļn se esconde ese antiguo afluente que alg√ļn d√≠a nos separ√≥ del¬† ¬ĎLlano de Don Andr√©s¬í.

Varios historiadores proponen darle a esta avenida la denominaci√≥n de ¬ĎPayacu√°/San Mateo¬í, evocando la zona del Teatro Libertador y la antigua laguna que lleva el nombre del abogado de las aguas tormentosas de ese afluente.

Tal vez el Alcalde o el Concejo decidan aceptar esa sugerencia. Sin embargo, m√°s all√° del ¬Ďre¬Öbautizo¬í y de los modernos buses que la recorran, all√≠ seguir√° la hist√≥rica Quebradaseca como un testimonio del ayer de Bucaramanga.

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