El cocinar las comidas cambió la historia del hombre | Noticias de santander, colombia y el Mundo

2009-09-27 05:00:00

El cocinar las comidas cambió la historia del hombre

Cocinar ha sido tal vez la herramienta más inteligente usada por el hombre, pues abrió un nuevo camino para la digestibilidad de las comidas. Además, al hacerlo nos hizo lo que somos, pues al hacerla más digerible mediante la cocción, aumentó la cantidad de energía disponible y de acuerdo con muchos antropólogos, tuvo que ver con el aumento en el tamaño del cerebro del hombre antiguo e igualmente el tamaño de la dentadura, las mandíbulas y el tracto digestivo disminuyeron al tamaño actual, ya que no se requerían para procesar grandes cantidades de comida cruda.
El cocinar las comidas cambió la historia del hombre

El cocinar marcó el acercamiento entre la biología y la cultura y representa una adaptación biocultural. Mientras el ganado depende de la adaptación del rumen para convertir una dieta exclusiva de pastos en una comida balanceada, nosotros requerimos del reconocimiento, la memoria y la comunicación que nos permita cocinar la yuca y compartir esta información valiosa. Igualmente el aumento de la oferta nos empezó a dar satisfacciones y placeres.

El hombre se convirtió rápidamente en el único ser goloso de la naturaleza. Probar en este sentido junta a las personas, no sólo en pequeños grupos, sino en comunidades y pasó a ser la lista de los alimentos, sus preparaciones y mezclas, uno de los aglomerantes más fuertes de una sociedad; las cocinas nacionales han sido especialmente estables y resistentes al cambio y es a lo que los inmigrantes más difícilmente se asimilan.

La cocina es el juego de reglas para preparar los alimentos y las combinaciones específicas de alimentos y sabores. El uso de la sal con las carnes, la característica de la comida con muchas especies fuertes en la cocina tropical donde la comida rápidamente se deteriora tiene características antibacteriales, la práctica de cocinar el maíz con ceniza como medio alcalino para permitir la disponibilidad de la niacina en algunas partes de América y servirla con frijoles, la práctica en Asia de fermentar la soya y servirla con arroz. Si la soya no se fermenta, un factor antitripsina bloquea la absorción de la proteína haciéndola indigestible. El maíz y los frijoles, carecen cada uno de aminoácidos esenciales, lisina y metionina respectivamente pero al comerlos juntos se logra el buen balance.

La naturaleza no marca límites alrededor del apetito del hombre pero la cultura sí, trayendo todos los hábitos alimenticios bajo el manejo de tabús, costumbres, ritos y convenciones culinarias que encontramos en cada cultura. Como la comida no sólo alimenta sino que ofrece placer por sus sabores y sensaciones, es junto con el sexo, el dúo de apetitos más fuertes y por ello deben tratarse con delicadeza.

Un buen cocinero tiene que ver con la selección de los alimentos, sus combinaciones, sus sabores, los puntos de cocción, su jugosidad, su presentación, su oportunidad, su temperatura, su variedad, su acercamiento a las tradiciones, su atención y se ha convertido en nuestra época en un artista, tan apreciado como un pintor, un músico o un escritor. De nada, Chelito, Pujos, Dimarco, Roberto, Daniel y Obdulia.

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