¬ďMi mujer es mucho m√°s que un seno¬Ē | Noticias de santander, colombia y el Mundo

2009-10-04 05:00:00

¬ďMi mujer es mucho m√°s que un seno¬Ē

Este hombre fue pieza clave en la recuperación de su esposa, quien ahora da testimonio de ser una sobreviviente del cáncer de seno.
¬ďMi mujer es mucho m√°s que un seno¬Ē

¬ďAlguna vez lloraste mientras estuve enferma¬Ē, fue la pregunta que le hizo Alejandra Toro a su esposo, mientras recordaban la dura prueba que afrontaron tres a√Īos atr√°s, cuando ella fue diagnosticada con c√°ncer de seno. Juan Pablo contest√≥: ¬ďNo, no lo hice, porque jam√°s pens√© que fueras a morir¬Ē.

Esta pareja ahora habla con naturalidad de la experiencia que les transformó la vida, de la lucha que emprendieron y de cómo han construido un hogar feliz junto a sus dos hijos, Manuela y Pablo.

¬ďSoy sobreviviente de c√°ncer. Cuando me enter√© que ten√≠a esta enfermedad le pregunt√© al m√©dico si me iba a morir, me dijo que no, que hab√≠a muchas cosas por hacer y desde ese d√≠a empezamos a luchar¬Ē, narra Alejandra, quien tiene claro que su recuperaci√≥n se la debe a su esposo.

Juan Pablo, un corredor de bolsa que pasaba sus d√≠as entre cifras e indicadores, se hizo cargo de su pareja desde el principio, la acompa√Ī√≥ en el proceso y con tes√≥n le puso pecho a la situaci√≥n. En esta historia de vida el hombre fue protagonista, al encargarse de devolver a la vida a la mujer que eligi√≥ como compa√Īera.

Al conocer la noticia, con un abrazo le hizo sentir que estaba incondicionalmente con ella y con un ¬ďde esto vamos a salir¬Ē, sellaron un pacto que a√ļn mantienen vigente, porque el amor les alcanz√≥ para eso y mucho m√°s.

¬ď√Čl no se separ√≥ ni un instante. Se convirti√≥ en mi amigo, mi confidente, ha sido todo. Si no hubiera tenido a Juan Pablo no hubiera salido adelante¬Ē, coment√≥ esta sobreviviente, sin dudar que en esta ocasi√≥n fue el hombre quien se apropi√≥ del problema, lo hizo suyo y le mengu√≥ el dolor.

Juan Pablo timone√≥ el barco y las decisiones trascendentales estuvieron en sus manos, pensando siempre en el bienestar de su esposa. ¬ďObvio, pasar por esta situaci√≥n genera cambios en la pareja y en la familia. Se vive estr√©s, pero si hay uni√≥n, amor y apoyo se sale adelante¬Ē, dijo.

La lucha contra la enfermedad

La batalla que emprendi√≥ el matrimonio Gait√°n Toro no fue sencilla. El proceso arranc√≥ y con √©l los miedos y las dudas. Aunque Alejandra, de 40 a√Īos, nunca hizo de su enfermedad un drama, ni se aprovech√≥ de la situaci√≥n para aparecer como v√≠ctima, la realidad era dura y no pod√≠a ocultar que cualquier determinaci√≥n har√≠a la diferencia entre la vida y la muerte.

El oncólogo que atendió a Alejandra le planteó la posibilidad de realizar una cirugía para retirar el tumor canceroso. Una mastectomía fue la elección. De nuevo, la figura masculina se hizo visible: Juan Pablo decidió que le retiraran todo el seno para minimizar los riesgos y garantizar que su esposa permaneciera al lado suyo.

¬ďMi mujer es mucho m√°s que un seno, mi mujer es un conjunto de cosas. Aqu√≠ tiene que primar la salud y que se salve la persona a la vanidad. En eso hay que ser radical. La prioridad era que Alejandra se salvara y estuviera bien¬Ē.

Alejandra salió de la operación, por fortuna, ya reconstruida, así que no tuvo que sufrir el impacto que produce ver el cambio dramático en el cuerpo. Tiene sus dos senos y jamás se vio mutilada.

Despu√©s de pasar por el quir√≥fano empez√≥ la segunda etapa del proceso. Con radioterapias y quimioterapias emprendieron una nueva lucha para erradicar totalmente el c√°ncer de sus vidas. El cambio f√≠sico en ella se hizo evidente. Una mujer sin pelo, sin pesta√Īas y sin cejas era la imagen que ve√≠a Alejandra en el espejo.

Juan Pablo recuerda que cuando se le cay√≥ el pelo iniciaron ese tr√°nsito con naturalidad. Ella se fue cortando el cabello poco a poco, hasta que decidieron quitarlo totalmente. Y Juan Pablo reitera que ¬Ďdecidieron¬í, en plural, porque juntos estaban en esto.

¬ďFue muy comprensivo, me dec√≠a que me ve√≠a divina, que no me pusiera peluca. Que con la pa√Īoleta estaba hermosa¬Ē, comenta Alejandra, quien agradece la actitud de su esposo, porque a pesar del cambio, jam√°s la hizo sentir mal.

Aleja, como él la llama, sufrió una transformación dramática. Antes de la enfermedad pesaba 50 kilos, era rubia y de pelo liso. Después de atravesar por el tratamiento se engordó por los medicamentos y le salió el pelo negro y crespo.

¬ď√Čl siempre me hizo sentir linda. Y acompa√Īado de mis hijos me dec√≠an ¬ĎCoquito¬í, me cantaban, me compusieron canciones y hac√≠an dibujos¬Ē, comenta Aleja, quien le agradece a Dios estar viva y ver ahora esos cambios como secundarios.

Juan Pablo continu√≥ acompa√Īando a su esposa en las ¬Ďqu√≠mios¬í. A pesar de ser dif√≠cil por el impacto que tuvieron en el organismo de su esposa, aprendi√≥ a manejar la ansiedad que generaban en Alejandra y a sortear los malestares b√°rbaros que la debilitaban.

Fueron ocho quimioterapias las que tuvo que vivir. Un periodo complicado al que se le sum√≥ un nuevo dolor: la madre de Alejandra falleci√≥ mientras ella, de la mano de Juan Pablo, venc√≠a la enfermedad. De nuevo esta situaci√≥n los fortaleci√≥ y se hicieron uno solo. ¬ďNos volvimos s√ļper c√≥mplices. √Čl fue un bast√≥n firme, nunca mostr√≥ debilidad para no asustarme. Eso me hizo salir adelante¬Ē, expresa Aleja.

El papel del hombre

Ella no titubea al decir que sin Juan Pablo el desenlace hubiera sido otro. Para él, por su parte, Aleja sí lo hubiera soportado, pero con más dificultades y pasando por un proceso realmente tortuoso.

¬ďFui su mano derecha, ella se apoy√≥ totalmente en m√≠, aunque es muy fuerte. En un momento como ese la mujer necesita un soporte, un b√°culo. Que la pareja est√© ah√≠ es importante¬Ē, asegura Juan Pablo.

Este hombre que fue artífice de la recuperación de Alejandra, no condena a los esposos que dejan a sus parejas en medio de una enfermedad tan delicada como el cáncer, pero sí se atreve a calificar esta realidad como una auténtica prueba de cobardía.

¬ďTrat√© de evitar situaciones en las que ella me viera resquebrajado, para no generarle m√°s angustia y estr√©s. Tambi√©n entend√≠ que la enfermedad no es s√≥lo de la persona, por eso la familia debe rodearla, porque el c√°ncer es de todos¬Ē.

Ahora Alejandra divide su tiempo entre los quehaceres del hogar, sus hijos, su esposo y la Fundaci√≥n √Āmese, donde d√≠a a d√≠a les demuestra a otras mujeres que el c√°ncer de seno es curable y les enfatiza que a ella su pareja fue quien la ayud√≥.

Seg√ļn Juan Pablo, hay muchos temas intr√≠nsecos a la relaci√≥n de pareja que cambian: ¬ďLa mujer queda muy afectada sicol√≥gica y sexualmente. Estos temas hay que manejarlos. Nosotros lo hicimos con amor y de manera intuitiva¬Ē.

Esta pareja tom√≥ la enfermedad como un pasaje m√°s dentro de su vida. Alejandra respondi√≥ positivamente al tratamiento y hoy puede dar testimonio de que tener c√°ncer no es una sentencia de muerte. Ella ve la vida de otra manera, super√≥ la enfermedad y ahora valora las cosas que valen la pena mientras que Juan Pablo contin√ļa siendo su cuidador primario, su salvador.

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