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La versatilidad de un caporal | Noticias de santander, colombia y el Mundo

2008-08-16 05:00:00

La versatilidad de un caporal

Lo criticaron por cantar joropos, aunque había nacido en Charalá, y él contestó cantando que para nuestra música no importa la patria chica; importa el hecho de ser y sentirse colombiano.
La versatilidad de un caporal

Ramiro Alonso Pilonieta Pico recorre con su voz la música de todos los rincones de nuestro país, y en cada una de sus interpretaciones pone su alma y demuestra que la patria grande se lleva adentro, no importa cuál sea la patria chica.

Comenzó a cantar en 1980, cuando ganó un concurso municipal en su tierra, y su premio fue un traje de baño y un radio transistor. Más tarde, en Bucaramanga, repitió triunfo en el colegio Tecnológico y, mientras estudiaba música en el Dicas, se comprometió como baterista en el grupo baladista Montecarlo, dirigido por Juan Diego García, invitado como grupo de planta del programa ‘Buscando estrellas’, de Radio Bucaramanga. Posteriormente, el grupo cambió su nombre por el de ‘Némesis’. Durante los cinco años como baterista, fue invitado como timbaletero a la orquesta de Pastor López, cuando, con motivo de la feria de Bucaramanga, debió remplazar al titular, y su nombre fue el más recomendado por los músicos de entonces.

Es uno de sus momentos más importantes en el trasegar de la música, no sólo por lo que significaba su participación en la orquesta, sino porque terminó comprando las timbaletas que habían sonado en las más famosas grabaciones de esta agrupación venezolana.

Después se vinculó como empleado en Ecopetrol, se casó y se ajuició; es decir, trabajó con empeño para sacarle tiempo a la música. En Barrancabermeja, aumentaba su trabajo semanal para pegarse a un cuatrista llanero, y, luego, en Santa Marta, como gerente de carga, se alió con Germán Quiroga, ‘Cucaracho’, más músico que transportista, para dedicarle los fines de semana al canto llanero, después de trabajar el doble durante toda la semana en el proyecto de transporte de carbón entre el Cerrejón y Santa Marta.

Su vinculación con los tres grupos de los que hoy es protagonista vino desde su regreso a Bucaramanga. En una reunión contrató al grupo ‘Llano y Folclor’ para celebrar el cumpleaños de su padre, y conoció al arpista Hernando Unda, con quien se comprometió de inmediato en el grupo ‘Joropo y Leyenda’, que hoy tiene en su haber tres discos compactos, con temas propios: ‘Sin envidias por la paz’, ‘Santander y Llano, siempre unidos’ y ‘Canto a mi pueblo y al Llano’. Una noche, en el Museo de Los Curos, de Édgar Aldana, departiendo con sus amigos y paisanos, el maestro Pedro Nel Martínez y los Hermanos López, se ofreció como timbaletero para la música de los hermanos Jaime y Enrique Urintive; y resultó tan celebrado y festejado el primer ensayo, que acordaron otro para dos días después, y se topó con la chanza del cantante del grupo, Jorge Reyes, que sacó del baúl de los recuerdos las timbaletas oxidadas, después de veinte años, y se las ofreció, listas, restauradas y relucientes.

Así se dedicaron al montaje de temas “al estilo corralero”, y se reestrenaron como los ‘Fenómenos Sabaneros’. Luego vino la tanda de bambucos, cuando una mañana de domingo, recuperándose de un trasnocho, recibió la llamada del director de Los Muchos para invitarlo a integrarse al grupo como cantante y percusionista. Ante tanto compromiso, recurrió a la complicidad de Chelito, su esposa: “¿Tú qué dices?”, y ella respondió: “Humm; ¡‘té verá…! Él, por supuesto, lo tomó como un ‘sí’, y desde entonces anda en los tres grupos, organizando su tiempo para cumplirle a la música llanera, a la corralera y a los bambucos, a su familia y a la gerencia de una empresa de transporte. Y a todo le cumple, con sonrisa y señorío, como corresponde a un verdadero caporal.

Mañana, durante las ferias y fiestas de Charalá, Ramiro Pilonieta, el Caporal de la Canta hará la presentación de su último trabajo del folclor llanero: una terna de videos que, por supuesto, fueron grabados en su tierra, con la compañía de sus paisanos y amigos, los mismos que lo han acompañado y lo acompañarán en todos sus proyectos, porque saben que tiene el éxito asegurado, porque el Caporal siempre entrega con su voz una sensible dosis de respeto por lo nuestro, afecto por la música y amor por sus semejantes.

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