Los desalojos de viviendas urbanas | Noticias de santander, colombia y el Mundo | Vanguardia.com
Publicidad
Lun Dic 11 2017
23ºC
Actualizado 04:16 pm

Los desalojos de viviendas urbanas | Noticias de santander, colombia y el Mundo

2008-08-16 05:00:00

Los desalojos de viviendas urbanas

Los desalojos de viviendas urbanas

La relación que existe entre entidad hipotecaria y deudores de préstamos otorgados para adquirir vivienda ha pasado por momentos críticos durante los últimos 15 años. El Estado no ha actuado con la suficiente inteligencia, a las decisiones que ha tomado le han faltado tino y, en consecuencia, como siempre ocurre cuando quienes gobiernan no otean las consecuencias de aplicar baños de aguas tibias para problemas sociales, por todos los poros comenzaron a brotar complicaciones. Y eso ha ocurrido en este caso.

El sistema Upac, luego de la reforma que bajo la coordinación de  Rudolf Hommes como ministro de Hacienda se le hizo en la administración Gaviria Trujillo, se convirtió en un camino hacia el infierno para muchas familias de clases medias y sectores populares pues las determinaciones gubernamentales estuvieron inspiradas en la preservación del modelo económico predominante y el costo social de ello fue grande.

Al verse miles de colombianos demandados por sus deudas hipotecarias comenzaron a asociarse y a generar mecanismos de defensa que pronto se convirtieron en agresivas formas de ataque a los abogados de los demandantes y a los empleados de la Rama Judicial.

Hubo críticos momentos en las secretarías de los Juzgados donde había remates de inmuebles embargados, fue necesario recurrir a la presencia policial y se comenzó a impedir el ingreso a los edificios de los juzgados a los grupos de activistas que eran agresivos en la defensa de los deudores.

En medio de la desigual refriega, surgió un funesto sector dedicado a rematar a bajos precios los predios embargados, los postores comenzaron a practicar grises maniobras en las subastas y solo una camarilla cerrada comenzó a poder participar y adquirir los  bienes que salían a remate.

La lucha se desplazó entonces a la diligencia de desalojo físico de las familias que moraban en los inmuebles rematados y las ciudades de Colombia comenzaron a ser escenario de agrios enfrentamientos entre grupos de activistas que respaldaban beligerantemente a los deudores por una parte, y la Policía, los abogados de los que subastan y los inspectores de Policía, por la otra parte.

Ha habido crudos enfrentamientos y refriegas. Deudores que han  tumbado las casas para no entregarlas a sus nuevos propietarios; batallas campales con gases lacrimógenos, tanquetas de la Policía, lluvia de piedras, contusos, etc.

A buena hora decidió actuar el gobierno central a través del ministro de Ambiente. A estos crudos episodios hay que ponerles tatequieto.

Hay que hallar soluciones coherentes que acaben con la maña de los deudores, sector en el que hay desde víctimas de las crisis económicas hasta sinvergüenzas que se han aprovechado de las circunstancias; que metan en cintura a las “roscas” de postores en las subastas públicas y que la posición de las entidades acreedoras sea racionalmente revisada. 

Publicada por
Contactar al periodista
Publicidad
Publicidad
Publicidad