Roscas | Noticias de santander, colombia y el Mundo

2008-08-16 05:00:00

Roscas

Desde pequeños hemos tenido incorporado a nuestro léxico la palabra rosca que según el diccionario de la lengua española se define como “grupo político o social que obra en beneficio propio”.
Roscas

Como todo lo del ser humano la definición no escapa de nuestra ambigua condición. En su uso hay cierta hipocresía ya que el que es de una rosca no le gusta manifestarlo y el que no está anhela pertenecer a alguna.

 En el colegio había la rosca de los pilos los vagos y los chéveres. Ya en la universidad se consideraba “in” no pertenecer a rosca alguna. En el mercado laboral las presiones de la competencia y el afán de surgir hacen difícil no caer en alguna rosca. Por fortuna en estas épocas modernas tenemos la facultad de armar nuestra propia rosca con las maravillas del skpe y o el facebook.

Aunque estar en la rosca tiene por lo general una connotación negativa la sabiduría popular reconoce lo contrario al afirmar que lo peor de la roscas es no estar en ellas. ¿Cómo no tener como sueño secreto haber pertenecido a la rosca del Brasil de Pelé y Tostao y campeones del mundial de Méjico? ¿O por qué no haber departido historias y cuentos con Cortázar, García Márquez, y Vargas Llosa de la rosca literaria del llamado boom latinoamericano? ¿Cómo no ser de la rosca de los impulsores de la séptima papeleta o de los gestores del nuevo liberalismo de Luis Carlos Galán?

Esta semana se está hablando del roscograma del poder judicial, dejando en el ambiente un pobre panorama de su idoneidad e imparcialidad. Los magistrados contraatacan argumentando que el ejecutivo y el Congreso tienen también sus propias roscas no todas ellas virtuosas. Otros más osados piden que se reglamenten bajo la máxima de “o todos en la cama o todos en el piso.” Por el tenor y alcance de las discusiones parece que nos quedamos con la parte más pobre de la definición de rosca y decidimos no montar roscas cuyos fundamentos descansen sobre los valores como la excelencia, el tesón, la disciplina, la transparencia, la meritocracia y otras similares.

Está de nosotros los ciudadanos decidir perpetuar las roscas que se oxidan o crear aquellas que afirmen un sistema político, jurídico y económico más justo y equitativo que contribuyan al bienestar común. Amanecerá y veremos.

Publicada por
Contactar al periodista
Publicidad
Publicidad
Publicidad