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‘Hay gente completa por fuera, pero rota por dentro’ | Noticias de santander, colombia y el Mundo

2009-10-04 02:02:53

‘Hay gente completa por fuera, pero rota por dentro’

Muchos se ven completos por fuera, pero están rotos por dentro. ¡Y mucho cuidado! la frase nos toca a todos: a ricos y a pobres, a bellos y a feos, a altos y a bajos...
‘Hay gente completa por fuera, pero rota por dentro’

Si usted es millonario, pero miserable de corazón, jamás podrá hacer ‘consignaciones de amor’ en ninguna cuenta bancaria.

Y si por algún motivo cree que es un ‘pobrecito inválido’, no habrá silla de ruedas alguna que le sirva para rodar por el mundo.

Así habla Nick Vujicic, un joven australiano, quien recorre el planeta exponiendo el valor, el potencial, las habilidades y las capacidades que puede desarrollar el ser humano, sobre todo, en tiempos de crisis.

Su caso es singular. Nació hace 27 años en Melbourne, Australia, sin brazos ni piernas. Y aunque muchos podrían maldecir por esta condición física, Nick la acepta con la dignidad de los grandes. Dice, de manera capciosa, que él no se puede dar el lujo de estar “atado de manos” ni mucho menos.
La verdad es que su vida y sus experiencias son conmovedoras e inspiradoras. Ni hablar de su mensaje, que no sólo toca el corazón de cualquiera, sino que además nos entusiasma y nos llena de emoción.

Su mundo no siempre fue así. Abrumado por las burlas de las personas que lo conocían y lleno de desesperanza, en dos ocasiones intentó quitarse la vida: una vez fue a los ochos años y otra más cuando cumplió los quince. Según recuerda, en ese entonces el suicidio se había convertido en la alternativa más viable para contrarrestar sus problemas emocionales, de autoestima y de soledad.

Nick tiene hoy otra forma de pensar. Es un joven que vive y sueña, como él mismo afirma, con la Bendición de Dios. Es más, su discapacidad se convirtió en el mayor ejemplo de motivación para la humanidad y, de paso, con su filosofía de vida demuestra la importancia de no enfocarse en la debilidad, sino en concentrarse en la habilidad.

Es reconocido a nivel mundial, como uno de los mejores conferencistas. Pero hay más, Vujicic es graduado en Comercio, Planeación Financiera y Contabilidad, y dirige la fundación solidaria denominada: ‘Vida Sin Límites’.

En 2005, Nick fue elegido como el Joven Más Destacado de Australia, uno de los grandes reconocimientos en ese país. También  tiene su propia empresa altruista,  con la que viaja a lo largo del mundo dictando conferencias y compartiendo su historia con millones de estudiantes, niños, profesores, periodistas, hombres de negocios, presos y minusválidos.

Nada más este año ha visitado a 30 países para compartir sus mensajes. De manera precisa, ayer estuvo en Bucaramanga, donde participó de una magistral disertación en el coliseo del Colegio de La Presentación. También estuvo hablando con los soldados víctimas de las minas antipersonas.

Usted es un hombre sin barreras. Desde el momento de su nacimiento se tuvo que enfrentar a muchos obstáculos. ¿Cuál fue el más difícil de superar?
Innumerables obstáculos rodearon mi camino. A mí, por ejemplo, me gustaba ir a la escuela y simplemente trataba de vivir como todos los demás; pero en mis primeros años tuve que atravesar momentos de rechazo y burlas debido a mi condición física. Sabía que  era distinto por fuera, pero en mi interior era exactamente igual a los demás.

En su tierra natal, por ley, no se permitía que una persona con discapacidad se formara académicamente en una escuela “normal”. ¿Cómo logró ser el primer australiano en gozar de esta oportunidad?
Dios hizo el milagro y le dio la fuerza a mi mamá de luchar para que la ley fuera modificada. Una vez en las aulas, intenté vivir la vida con todos los demás. Sin embargo, durante mis primeros años lectivos me sentí rechazado y menospreciado, al punto de verme como un ser raro; todo era porque me trataban como un ‘bicho’.

¿Por qué tomó la decisión de recorrer el mundo como conferencista?
Siento que puedo usar mi testimonio para tocar muchos corazones. Creo que siempre debemos contar nuestras heridas, dolores y luchas, sin quedarnos en el ‘pobrecito yo’. También debemos ser una voz de alegría y, además, motivar a aquellos que están desesperanzados. Si mi testimonio contribuye a alentar a los demás, no ahorraré segundo alguno para hacerlo.

Sus disertaciones hacen que auditorios y estadios completos se llenen de gente ‘normal’, que necesita escuchar mensajes de superación, como los que usted ofrece. ¿Por qué cree que aquellas personas, que lo tienen todo y que no afrontan ninguna discapacidad, van a escuchar a un hombre que no tiene piernas ni brazos y que con sus palabras reanima a cualquiera?
Porque en el fondo la gente no lo tiene todo. Hay gente completa por fuera, pero rota por dentro. Y admitir eso no es nada malo. Además, el dolor es dolor, cualquiera que él sea. Usted puede tener dinero, pero sufrir la tristeza de estar solo. No hay que juzgar a nadie, todos merecemos ser escuchados; y de todos, hasta de los que llamamos malos, podemos aprender muchas cosas.

Usted es un hombre de Dios. De hecho, sostiene que su mejor herramienta, más allá de su testimonio, es la Biblia. ¿Qué les dice a aquellos que juzgan a Dios porque, en el papel, permite que les ocurra cosas malas?
No quiero cambiarle a nadie su forma de pensar. No vine a este mundo a convencer a la gente de tesis alguna. Yo les recomiendo a los que han perdido la fe, que escuchen mi caso. Les cuento que, de pequeño, había ocasiones cuando yo me sentía muy deprimido y enfadado porque  no podía cambiar la forma como era, y me reprochaba por ese motivo. Luego comprendí que Dios nos ama tal como somos.

Algunos escépticos se atreverían a preguntarle a usted lo siguiente: ¿Por qué Dios permitió que naciera sin brazos ni piernas, si todos los hombres estamos hecho a su imagen y semejanza?
Gracias por hacerme esa pregunta. ¿Sabe? siempre me pregunté: ¿Por qué nací así? ¿Es que yo hice algo malo? Me cuestionaba por qué de todos los niños de la escuela, yo era el único raro. Me sentía como si fuera una carga para aquellos que me rodeaban. Quise desterrar mi dolor acabando con mi vida cuando era más joven; pero una vez más les agradezco a mis padres porque siempre estaban allí para confortarme y darme fuerza. Sé que todas las cosas contribuyen al bien de los que aman a Dios y, por eso, jamás le reprocho nada.

¿Cómo se abrió paso en su mundo?  
Mi físico era muy engorroso como para acostumbrarme a vivir de una manera normal. Sin embargo, empecé a desarrollar las actitudes y valores que me ayudaron a superar estos tiempos desafiantes. Supe que era diferente, pero en el interior yo me sentía simplemente como los demás. Poco a poco me fui haciendo fuerte y crecí como un ser humano normal. Fui elegido capitán de la escuela, me gradué en la universidad en Contabilidad y Finanzas, invertí en bolsa y en bienes raíces; a los 19 años ya había creado una fundación de ayuda a disminuidos físicos y, ahora, me vinculo a diversas campañas de caridad.

Dicen que Dios no juega a los dados y que por eso la suerte no existe. ¿Usted qué piensa de aquellos que nacen con estrellas y de los que nacen estrellados?
¡Usted tiene mucha razón, Dios no le presta atención al azar! Además, las cosas raras que pasan en nuestra vida no son coincidencias. Debemos saber, eso sí, que Dios no permitirá que nada malo nos pase en nuestra vida, a menos que Él tenga un propósito bueno con tales hechos.
¿Por qué cree usted que muchos han perdido la fe?
Tal vez sienten que están solos y desfallecen ante el primer obstáculo. Si ellos mantienen el deseo y la pasión para hacer algo, lograrán cambiar las cosas. Muchos se ponen  límites y, al final, ellos mismos son sus mayores obstáculos.

La búsqueda de la belleza motiva hoy a muchos hombres y mujeres a pasar por el cirujano para mejorar sus cuerpos. ¿Qué les diría a quienes se empeñan en ser vanidosos y llegan al punto de la bulimia y la anorexia?
Antes que bellos por fuera, debemos ser hermosos por dentro. La anorexia y la bulimia son dos de los trastornos alimenticios más graves, todos influenciados por la cultura de la moda y la publicidad desmedida. Sin embargo, lo peor es que nos da pena vernos al espejo, cuando en realidad somos una creación divina. Las niñas quieren ser reinas y los hombres apuestos modelos; pero no tienen presente que, antes de ir a un certamen real o de montarse en una pasarela, ellas y ellos son los seres más bellos de la Tierra.

¿Si hubiese nacido con piernas y brazos, cree que habría llegado tan lejos?
Es una pregunta que podría tener respuestas especulativas. Lo cierto es que si pudiera escoger, pediría volver a ser el mismo Nick. No me va a creer estas palabras, pero doy gracias a Dios por haber sufrido esta discapacidad y no lo cambiaría por nada.

Pero, nos cuentan que usted tiene en su armario un par de zapatos nuevos, por si Dios algún día le hace el milagro de que usted tenga pies. ¿Eso es cierto?
¡Sí! ha de saber que nunca he perdido la fe. Ojo: si Dios quiere que algún día estrene esos zapatos, a lo mejor lo que le interesará no será que tenga pies, sino que aprenda a dar los pasos precisos y correctos para ser una mejor persona.

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