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Se fue la argentina m√°s colombiana | Noticias de santander, colombia y el Mundo

2008-08-17 05:00:00

Se fue la argentina m√°s colombiana

A las 2:12 de la ma√Īana de ayer, falleci√≥ la actriz y directora de teatro Fanny Mikey en la ciudad de Cali, v√≠ctima de una infecci√≥n renal.
Se fue la argentina m√°s colombiana

Desde el pasado primero de agosto se encontraba en la unidad de cuidados intermedios de la Cl√≠nica Sebasti√°n de Belalc√°zar de Cali, donde estaba presentando su espect√°culo ¬ďPerfume de arrabal y tango¬Ē.

¬ďVino a Cali a presentar su √ļltima obra en una ciudad que fue su primera estaci√≥n al llegar a Colombia. Fanny ser√° siempre la reina del teatro en Colombia, ese lugar lo conquist√≥ con su fe inquebrantable y su pasi√≥n por lo que hac√≠a. Su vida fue teatro puro¬Ē, afirm√≥ M√≥nica Su√°rez, directora de comunicaciones del Teatro Nacional y una de las personas m√°s allegadas a la artista.

¬ďActriz, directora, gestora, amiga, maestra, ella era una mujer orquesta, como le gustaba definirse. Su legado a la vida cultural y art√≠stica de Colombia es inmenso¬Ē, finaliz√≥ Su√°rez.

Sin edad

Muchos saben el a√Īo en que Fanny Mikey lleg√≥ a Colombia, 1959, pero pocos conocen el a√Īo de su nacimiento. Tambi√©n que era argentina y que se le reconoce como una de las mujeres m√°s colombianas de los √ļltimos tiempos.

Por ello, cuando se tocaba el tema de la edad, ella dec√≠a entre risas, ¬ďapenas voy a cumplir 50 a√Īos... pero de ser colombiana, que es lo importante¬Ē. Y la verdad, pocos se han dado a la tarea de descubrir cuantos a√Īos ten√≠a, para concentrarse en lo verdaderamente importante, el brillante y extenso legado cultural que han disfrutado los colombianos.

Ella contribuyó al cambio de imagen del país en el exterior, demostrando que aquí se hace buen teatro, llevándolo por diversos escenarios y creando el Festival Iberoamericano de Teatro, uno de los más grandes y concurridos del mundo.

El inicio

Cuando Fanny, en su juventud, decidi√≥ dedicar su vida al arte, su padre le quit√≥ el apoyo econ√≥mico pensando que ese tipo de actividades l√ļdicas no tendr√≠an futuro.

Ella no se dejó amilanar por la situación y se dedicó al teatro, el cual le permitió viajar por el mundo y llegar a Colombia, donde desarrolló el 90 por ciento de su actividad artística.

¬ďFue mi padre qui√©n sembr√≥ la semilla en m√≠ del teatro. De ni√Īa, al ser √©l jud√≠o lituano, me ense√Īaba poes√≠as jud√≠as y canciones vern√°culas. Pero pap√° ve√≠a en m√≠ una sucesora de su profesi√≥n en asuntos legales, mientras yo sent√≠a una rebeld√≠a natural por la educaci√≥n preestablecida.

Amaba la actuaci√≥n desde peque√Īa y le apost√© a lo que sent√≠a, como siempre lo he hecho¬Ē, coment√≥ en una entrevista para el programa ¬ďEspeciales Pirry¬Ē.

Rumbo a Colombia

Al abordar el barco que la traería a Colombia, en 1959, dejó en Argentina a la joven tímida, para transformarse en una mujer adelantada a su tiempo y con las agallas para generar controversia.

Una joven argentina, inteligente, culta y audaz, era toda una novedad en Colombia a finales de los cincuenta.
Bogotá, Cali y de nuevo Bogotá, fueron sus primeros recorridos, actuando y aprendiendo de los grandes maestros nacionales, como Enrique Buenaventura, Jorge Lavelli y Pedro Martínez.


Al desnudo

Si un desnudo no causa revuelo hoy en día en el país, es gracias a mujeres como Fanny, quien se atrevió a realizarlo por primera vez en 1960.

No le interesaba pensar en la edad o el peso de los a√Īos, siempre se sinti√≥ con la vitalidad para actuar y vestir con el mismo desparpajo, adem√°s de su directa coqueter√≠a. Y si de sus arrugas se trata, no las atribu√≠a a la edad sino a la expresi√≥n de su ser, a la alegr√≠a interna que se hac√≠a notar en una extensa sonrisa.

De temperamento fuerte pero justo, siempre tenía una sonrisa para todo el mundo.

Se sent√≠a colombiana y de eso no cabe la menor duda. Tanto as√≠, que aseguraba tener un alma caribe√Īa y un esp√≠ritu mulato que se le quer√≠a salir del cuerpo, ¬ďsin mar, no queda nada... tropical hasta en la sangre¬Ē, siempre dec√≠a.

Su independencia

¬ď¬°Me mam√© de los grupos de teatro mamertos!¬Ē, ese fue el motivo que la impuls√≥ a lanzarse a la aventura de fundar en Bogot√° una sala de teatro.
As√≠ naci√≥ el Teatro Nacional en 1981. ¬ďOtra vez me tacharon de loca, c√≥mo una argentina ven√≠a a Colombia a fundar el Teatro Nacional¬Ē, recordaba con frecuencia.

No fue tarea fácil. Para construirlo vendió sillas, pegó ladrillos y realizó rumbas.

¬ďLas cosas jam√°s cambiaron. En los √ļltimos a√Īos me he inventado subastas y hasta porras para poder financiar las obras del Festival Iberoamericano de Teatro de Bogot√°. No hay que pensar que no se puede hacer, hay que buscar c√≥mo hacerlo¬Ē, aseguraba en √©poca de festival.

Experta en teatro, danza, circo, pantomima, conciertos, y talleres especializados; Fanny fue la mujer que logró poner a hablar al país de teatro.

ROMPI√ď TODOS LOS R√ČCORD

Desde finales de los a√Īos cincuenta, cuando pis√≥ por primera vez territorio colombiano, hasta el √ļltimo d√≠a de su vida, Fanny Mikey se destac√≥ por ser la mujer de los r√©cord.

En sus m√°s de sesenta a√Īos de carrera art√≠stica logr√≥ reunir las m√°s inimaginables cifras en cuanto al montaje de un festival de teatro en el mundo.
La actriz colombo-argentina jam√°s imagin√≥ que desde el momento en que realiz√≥ el primer Festival Iberoamericano de Teatro, hasta el su √ļltimo montaje en marzo de este a√Īo (Perfume de arrabal y tango), lograr√≠a hacer del teatro m√°s que una expresi√≥n cultural, todo un estilo de vida.

Fanny inici√≥ con el pie derecho. El 3 de marzo de 1988, fecha en que se realiz√≥ el primer festival, 59 compa√Ī√≠as de teatro de 21 pa√≠ses, dieron inicio al evento m√°s importante en materia esc√©nica de Colombia y Latinoam√©rica.

En aquella oportunidad 16 compa√Ī√≠as, escuelas de teatro de habla hispana, Estados Unidos y Espa√Īa, y 33 colombianas dieron testimonio de la actividad teatral del continente y realizaron un intercambio con invitados especiales de Europa. Algo nunca antes visto en materia cultural en nuestro pa√≠s.

Durante los siguientes 20 a√Īos, Fanny decidi√≥ continuar con su idea hasta poder institucionalizar el teatro comercial en Colombia.
Bajo su coordinaci√≥n y direcci√≥n, 584 compa√Ī√≠as de 51 pa√≠ses del mundo han dado una muestra de su habilidad y experiencia ante los ojos de m√°s de 2 millones y medio de espectadores, que se re√ļnen cada a√Īo a deleitarse con una edici√≥n m√°s del Festival.

SU GRAN CREACI√ďN

El festival Iberoamericano de Teatro de Bogot√°,FITB, vio la luz de la mano de Fanny Mikey y Ramiro Osorio en 1988, como parte de los actos conmemorativos de los 450 a√Īos de fundaci√≥n de la capital del pa√≠s.

Bajo el lema de ¬ďUn acto de fe en Colombia¬Ē y con alguna oposici√≥n de los sectores m√°s tradicionales de la Iglesia, debido a que se desarrollar√≠a durante Semana Santa, el FITB fue desde sus inicios una propuesta que buscaba abrirle nuevos espacios a las artes esc√©nicas, en procura de devolverle la alegr√≠a a un pa√≠s que por entonces ten√≠a que convivir con el azote del narcoterrorismo.

Desde sus comienzos, el Festival super√≥ con creces las expectativas que se ten√≠an sobre la viabilidad de una propuesta que muchos no dejaban de considerar descabellada, luego de que 59 compa√Ī√≠as teatrales de 21 pa√≠ses, se hicieran presentes.

La destacada actriz y empresaria se dio a la tarea de recorrer cuanta delegación cultural hubiera en el país, aparte de concertar reuniones con gerentes y presidentes de la empresa privada, para presentar lo mejor del teatro que en el momento estuviera presentándose en la escena internacional.

Dos a√Īos despu√©s de que se realizara su primera edici√≥n, el Festival ampli√≥ la participaci√≥n de las representaciones a 27 pa√≠ses y 93 compa√Ī√≠as de Europa, √Āfrica, Asia y Am√©rica, aparte de una amplia participaci√≥n de las compa√Ī√≠as nacionales.

Con motivo de la tercera edici√≥n (1992), que por primera vez cont√≥ con la participaci√≥n de los cinco continentes, el Festival abri√≥ sus salas a la m√≠tica √ďpera de Pek√≠n.

Para 1994, ya era considerado como uno de los eventos culturales más importantes del mundo. Y por eso, logró el aval de la UNESCO para ser declarado sede del premio de la importante organización para la promoción de las artes.

La décima y undécima versiones del Festival continuaron batiendo todas las cifras, llegando a registrar porcentajes del 90 por ciento en el total de la ocupación de las diferentes salas.

Como de costumbre, una radiante Fanny Mikey salió a recibir el agradecimiento y caluroso aplauso de los miles de espectadores agolpados a lado y lado de la carrera séptima, para presidir las diversas comparsas de grupos nacionales y extranjeros que participarían en un evento que no hubiera sido posible sin su constante impulso y que sin duda deberá perdurar en su memoria, porque como ella misma diría: ¡El show debe continuar.

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