Frente a la crisis: ¿infraestructura? | Noticias de santander, colombia y el Mundo

2009-10-16 05:00:00

Frente a la crisis: ¿infraestructura?

Colombia enfrenta hoy una difícil crisis económica, en buena parte producto de la crisis financiera internacional. Si bien nos va, este año la tasa de crecimiento será del cero por ciento (0%) lo que, en otras palabras, significa parálisis de la producción de bienes y servicios, reducción de flujos de inversión privada tanto local como externa, mercados tradicionales cerrados, aumento del desempleo y desde luego, más pobreza con los efectos sociales concomitantes como el hambre y la violencia, entre otros.
Frente a la crisis: ¿infraestructura?

Para superar esta coyuntura de desaceleración que sufre nuestra economía, el gobierno diseñó como política, con muy buen criterio, invertir en infraestructura especialmente en el sector transporte. Sin embargo, para que el gasto público en infraestructura de transporte tuviese efecto en la recuperación económica de manera inmediata y sirviese como “motor de arranque” de la economía, se requeriría, entre otros, cumplir lo siguiente: 1) Que existieran proyectos ya diseñados, es decir listos para ejecutar. El haber licitado y adjudicado sin estudios ni diseños las “Vías para la Competitividad” –programa que asciende a $2.5 billones- con los riesgos y demoras que ello implica, da la medida de hasta dónde nos cogieron con “los pantalones en las rodillas” y aunque la ejecución de este programa en sí generará desarrollo económico, éste no será inmediato, que es lo que se requiere y urge para impactar la economía. 2) Que se contara con instituciones con una importante capacidad de ejecución.

Lamentablemente, tanto la inestabilidad de los directores del INVIAS y del INCO, como el reducido número de funcionarios técnicos de planta, reducción ineficazmente compensada por la exagerada cantidad de contratos de prestación de servicios para disponer de personal administrativo, técnico y jurídico, de frecuente rotación, han conducido a una grave pérdida de memoria institucional y a una muy baja capacidad de adelantar procesos de contratación y ejecución, y 3) Que el marco legal facilitara los procesos de contratación e iniciación de las obras. Contar con recursos y necesidades a nivel de iniciativas, pero sin proyectos, obliga a contratar de afán diseño y construcción a la vez. Pero, como el contratista (diseñador y constructor), de todas maneras tiene que diseñar, tramitar licencias ambientales y negociar predios, entre otras actividades –ahora sin afán pues ya tiene su contrato– finalmente producirán conflictos y exagerada lentitud en las inversiones.

¿Será que la inversión en infraestructura como instrumento preferencial para superar el descenso de la economía, podrá generar el efecto que se requiere?

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