¬ďUn mal asunto¬Ē, la obra p√≥stuma de Silvia Galvis | Noticias de santander, colombia y el Mundo

2009-10-17 18:00:59

¬ďUn mal asunto¬Ē, la obra p√≥stuma de Silvia Galvis

La pluma de Silvia Galvis y su particular mirada, siempre gravitaron sobre la realidad nacional y esa es una de las razones por las que es difícil encontrar quién, como ella, pudiera contar la historia de Colombia de manera tan entretenida como rigurosa y exhaustiva.
¬ďUn mal asunto¬Ē, la obra p√≥stuma de Silvia Galvis

En su obra p√≥stuma ¬ďUn mal asunto¬Ē, Silvia Galvis vuelve a hacer derroche de una mezcla que ella supo perfeccionar en el campo de la narraci√≥n, porque lograba entrelazar la realidad y la ficci√≥n combinando las formas literarias y period√≠sticas con tal habilidad y acierto, que los hechos adquir√≠an esa doble y fascinante condici√≥n de anclarse con firmeza en los acontecimientos tal cual ocurrieron y s√ļbitamente saltar en vuelos de refinadas formas literarias, para conseguir finalmente un texto a la vez consistente y seductor en el que cualquier lector, a√ļn el m√°s desprevenido, quedar√° irremediablemente atrapado.

Es posible que en ¬ďUn mal asunto¬Ē, Silvia Galvis haya alcanzado ciertamente un punto culminante en este estilo tan suyo porque, adem√°s de su connotaci√≥n literaria, dejaba ver esa integridad que fue una de sus m√°s notables caracter√≠sticas durante toda su vida. En esta novela expedita y envolvente, el lector no va a tener alternativa distinta a la de someterse, con todo gusto, al torrente de sucesos enlazados sutilmente por una narraci√≥n vertiginosa y vers√°til que describe los pormenores y descubre los secretos que rondan el asesinato de la senadora Miriam Elsa Walker, protagonista de la historia... de la historia de la novela y, sin duda, de la historia patria.

El lector deber√° desentra√Īar todos los misterios que el relato va sembrando en los primeros cap√≠tulos y por momentos sentir√° que el misterio mayor est√° en saber discernir entre los textos literarios y los period√≠sticos. Es un camino desafiante y emocionante el que va abri√©ndose con el paso, dir√≠amos que de los p√°rrafos y hasta de las frases. No es posible dejar de pensar en la verdadera historia, el hecho judicial real que marc√≥ la muerte violenta de una senadora colombiana, por un momento, y al siguiente sorprenderse encantado por una tentadora narraci√≥n de perfiles polic√≠acos y ritmo casi cinematogr√°fico.

A pesar de que a medida que avanza la historia se hace cada vez más evidente el profuso trabajo investigativo que adelantó Silvia Galvis, lo que, además, era una de sus pasiones y parte esencial de su carácter, así mismo el relato va ganando en velocidad e intriga. A los ojos del lector sorpresivamente comienzan a revelarse uno tras otro, documentos, pruebas y testimonios de quienes formaron parte de la torpe y macabra conspiración que llevó a la muerte de la senadora, por encargo y autoría intelectual de su propia hermana.

La magia del texto literario y la precisi√≥n de la pesquisa period√≠stica entonces, permiten al lector acompa√Īar desde un lugar privilegiado, la investigaci√≥n que adelantan detectives y agentes judiciales encargados del caso y por esta misma v√≠a comienza a conocer y entender la participaci√≥n de otros personajes no menos tenebrosos que la hermana homicida, como lo es el marido de la senadora, un hombre sin principios y sin modales, vinculado como gerente del ¬ĎTerminal Mar√≠timo de Barranquilla¬í, al mayor esc√°ndalo de corrupci√≥n hasta ese momento en Colombia.

Así mismo la Tía Miriam, una especie de matrona del Clan Walker, la esposa de un secuestrado, quien morirá al lado de la senadora, los sicarios y los pintorescos investigadores del caso, hacen parte de un relato arrollador y cautivador, adobado con el picante de la ironía, recurso que Silvia Galvis también desplegó con maestría en su vasta y destacada obra literaria y periodística.

¬ďUn mal asunto¬Ē es, sin duda, una recomendaci√≥n para los lectores colombianos y no lo es tanto porque esta se haya convertido en la obra p√≥stuma de una autora de tantos quilates, sino porque al mismo tiempo es un compendio de lo mejor de Silvia Galvis, que con este trabajo dej√≥ ver en formas muy depuradas, c√≥mo se conjugan la novela, la investigaci√≥n period√≠stica y la narraci√≥n hist√≥rica, para llegar a un texto apasionante y emblem√°tico.

 

caja biogr√°fica

Silvia Galvis (1945 - 2009)

Se graduó en ciencia política en la Universidad de los Andes.

Es coautora (con Alberto Donadío) de los libros Colombia nazi (Planeta, 1986) y El jefe supremo (Planeta, 1988).

Publicó la novela ¡Viva Cristo Rey! (Planeta, 1991) y el libro Vida mía (Planeta, 1994), serie de reportajes en que ocho mujeres colombianas cuentan su vida.

Para Arango Editores escribió la novela Sabor a mí (1995); Los García Márquez (1996), entrevistas que rescatan episodios de vida de la familia del Nobel colombiano y la obra de teatro De la caída de un ángel puro por culpa de un beso apasionado (1997).

Posteriormente publicó De parte de los infieles (Hombre Nuevo Editores, 2001), que recopila sus columnas periodísticas; la novela histórica Soledad, conspiraciones y suspiros (Arango Editores, 2002), y La mujer que sabía demasiado (Planeta, 2006).

 

Fragmento

(¬Ö) La sepultura de Elsy Walker hab√≠a concluido al mediod√≠a, bajo una lluvia torrencial. El cortejo f√ļnebre hab√≠a sido escaso y la ceremonia breve, pero Humberto Su√°rez la hab√≠a aprovechado, casi con codicia, para soltar una profusa parrafada acerca del inmenso amor que su alma siempre hab√≠a anidado por la noble y respetada difunta.

-¬ŅQue qu√© pienso de las palabras de Su√°rez? En mi vida hab√≠a visto un descarado igual ¬Ėdijo Nancin√©s-. ¬ŅInmenso amor por mi hermana, √©l, que todos sabemos lo que es y en las que anda?

El padre Beltr√°n asinti√≥ y dirigi√≥ una mirada r√°pida a Jessica. ¬ŅConocer√≠a la hija las profundas heridas del coraz√≥n de la madre? ¬Ėse pregunt√≥. ¬ŅDeb√≠a √©l hablarle de la conversaci√≥n que hab√≠a tenido con Elsy pocos d√≠as antes de morir? No era secreto de confesi√≥n, pero a√ļn as√≠ tem√≠a herir la sensibilidad de la joven.

Después de las exequias, el padre Caruso había insistido en hablar con ellas y ahora tomaban café sentados en la modesta sala del apartamento de Nancinés.

-Jessica¬Ö tu¬Ö ¬Ņc√≥mo¬Ö digamos¬Ö c√≥mo calificar√≠as tu relaci√≥n con el se√Īor¬Ö con tu padrastro? Excelente¬Ö buena¬Ö mala

-Mala. No, padre, mal√≠sima; mejor dicho, p√©sima. Ese tipo era una porquer√≠a conmigo, padre, y perdone la expresi√≥n. Por eso me tuve que ir. Yo francamente no s√© mi mam√° c√≥mo se lo aguantaba, pobrecita. Mire, padre, yo no se usted qu√© piense, pero yo creo que fue √©l. √Čl la mand√≥ matar. De eso estoy segura ¬Ėdijo, y se cubri√≥ la cara con las manos.

El padre Beltr√°n pregunt√≥ si ten√≠a alg√ļn motivo concreto para acusar de asesino a su padrastro, Todos los criminales tienen un motivo para matar, a menos que est√©n locos, dijo en voz queda, casi como un susurro de confesionario, s√≥lo los locos matan sin raz√≥n¬Ö es decir, la raz√≥n es que est√°n locos¬Ö que no saben lo que hacen. ¬ŅSabes tu de alg√ļn motivo¬Ö recuerdas alguna cosa en particular? Mejor dicho, lo que quiero decir es si exist√≠a alg√ļn resentimiento grave que el se√Īor Su√°rez abrigara contra tu mam√°.

(¬Ö)

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