
El reptil, se encontraba en un tarro grande transparente, que estaba dentro de una caja, según lo relataron los uniformados. Al no aparecer dueño alguno, las autoridades dieron aviso a los funcionarios de la Corporación Autónoma de Santander, CAS, entidad que procedió a decomisar la serpiente de inmediato. Dicha autoridad ambiental corroboró que se trataba de una especie denominada Coral Santandereana, adulta, de una longitud aproximada de 55 cm., de colores blanco, negro y rojo. De esta forma, Luis Emilio Atuesta Correa, coordinador de control y vigilancia de la CAS, hace un nuevo llamado a la ciudadanía para que denuncie y evite el tráfico ilegal de fauna silvestre, que en este caso constituye un gran peligro para la comunidad. Según esta fuente oficial, la serpiente fue liberada en un sector boscoso del departamento.