Publicidad
Publicidad
Sáb Dic 3 2016
22ºC
Actualizado 04:57 pm

Petición al Procurador | Noticias de santander, colombia y el Mundo

2009-10-31 05:00:00

Petición al Procurador

En la antigüedad el mes de noviembre se vivía para recordar, homenajear o tratar, como intentaron sin éxito algunos brujos, de revivir a los muertos. Ahora no es así, en la era del glamour, del mercadeo, del billete, el mes de los muertos se convirtió para los colombianos en el de las reinas de belleza.
Petición al Procurador

Yo prefería a los muertos, por lo menos no dicen tantas tonterías como sí lo hacen las virginales mujeres que escogen a dedo los comités de belleza departamentales. Hay que aclarar que no me refiero solamente a las descendientes de los guanes, chibchas o motilones, que por creerse con ancestros rusos, pakistaníes o iraquíes, dicen cuanta barbaridad las ponen a decir. En esta categoría entran también beldades de otros países como Melanie Mir, reina de España en el concurso de belleza hispanoamericana de Bolivia, para quien Cristóbal Colón descubrió a América en 1980 y Joyce Jacobi, la belleza canalera que situó la muralla China entre las nuevas siete maravillas del mundo en Latinoamérica ¡Casi nada!

Volvamos a Colombia. Son tantas las muestras de estupidez que han dado nuestras soberanas, que Crótatas prepara una petición al Procurador Ordóñez, él que también es virginal, para que prohíba los reinados o al menos para que dejen de decir que son reinas nuestras. En la sustentación de su demanda a Ordóñez, aparte de pedir que las deje abortar si les violan sus derechos –o sus izquierdos-, Crótatas hace un corto recuento de las genialidades que han dicho, a saber:

Ina Ontiveros, señorita Norte de Santander, dijo que operarse los senos a los 19 años “me cambió la forma en la que me veo en el espejo”. Ahora, si en el Norte llueve, en el Sur no escampa, María Alejandra Sampayo, señorita Santander, cree que “en mi vida pasada fui reina o modelo. No sé de dónde salió mi forma carismática de caminar en la pasarela”. Verónica Velásquez Gómez, señorita Antioquia, con la brillantez que Luís Ernesto siempre resalta de la raza paisa, dijo hace muy poco: “Yo creo que el hombre se complementa al hombre, mujer con mujer, hombre con hombre y también mujer a hombre del mismo modo en el sentido contrario”. ¡No hay derecho!

Que no se ofendan las mujeres, ojo Isa, pero es el colmo que todavía las usen de carnada para vender zapatos, labiales, cucos y corpiños. Es hora de acabar con esto, las mujeres están para cosas mucho más grandes que ser muñequitas de cuerda medio empelotas.

Publicada por
Contactar al periodista
Publicidad
Publicidad
Publicidad