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Viacrucis cruentísimo | Noticias de santander, colombia y el Mundo

2009-11-05 05:00:00

Viacrucis cruentísimo

Creímos, por ingenuos, que el viacrucis referido en alguna columna anterior se paliaría. Definitivamente no tenemos líderes, representantes ni autoridades, porque el calvario que se nos obliga a vivir cuando necesitamos circular por la vía al Aeropuerto-Lebrija, lo volvieron además, irascible (si no ha ido, mejor no vuelva).
Viacrucis cruentísimo

En las goteras de la ciudad encontramos, bajo el puente que conecta con la Terminal oficial de Transportes, otra terminal pirata, con carros de diferentes capacidades y a todas horas, exceptuando los poquísimos minutos en que, a veces, opera allí control policivo, con el consiguiente peligro y trancón generados por pasajeros y vehículos. Metros adelante, aparecen ahora las obras que Autopistas de Santander está acometiendo, revolcando la vía en ambos sentidos y demorando la agilización de los trabajos como lo hizo en el tramo Girón-Aeropuerto, obras que mantiene abandonadas, sin señalización y con escasos operarios como recorredores y turistas.

La congestión se presenta a toda hora sin solución alguna. Metros adelante encontramos la famosa obra de arte denominada Puente Mamola, donde una nueva congestión, generada a propósito, vuelve a sacar de casillas a los conductores. Pocos metros adelante, otra terminal, enseguida de la estación de gasolina, rodeada de estacionamientos de toda índole, con vehículos de pasajeros y de carga de toda naturaleza y capacidad, bajo un puente peatonal que nadie utiliza. Es una desagradable e inmerecida entrada a Girón, donde pulula todo menos civismo y urbanidad. Más adelante, un retén para operativos de la Policía o de Tránsito, lugar donde se esquilma a los conductores particulares, preferencialmente. Más arriba, una vía sin señalización adecuada y en obra negra, pero con tramos que parece ya fueron entregados y recibidos a satisfacción y cuyo pavimento ya empezó a destruirse. Viene el peaje, mejor denominado atracadero oficialmente protegido y otro retén con operativos similares al anterior, para nuevamente encontrar otro trancón por las obras en la vía que terminará en Lebrija.

¿Merecemos que nos manoseen, atraquen e irrespeten así? Seguramente sí, por ejercer esmeradamente las profesiones de estúpidos e idiotas útiles, como santandereanos verracos y protestantes temblorosos, escondidos bajo la cama.

ESCRITOR ITO

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