Ingratitud de los santandereanos | Noticias de santander, colombia y el Mundo

2009-11-10 05:00:00

Ingratitud de los santandereanos

Uno de los puntos débiles que tenemos los santandereanos es el ser ingratos, no saber reconocer el aporte que a la región han hecho sobresalientes coterráneos nuestros.
Ingratitud de los santandereanos

Generación tras generación, encontramos personas que con generosidad, acierto y desprendimiento han llevado a cabo obras que han sido puntales del desarrollo de la región pero, impacta el que con rapidez la memoria colectiva las olvida, mientras precipitadamente endiosamos a seres de dudosa ortografía y poca o ninguna trascendencia.

Los abuelos dec√≠an que Bucaramanga es madrastra de sus hijos y madre de los extra√Īos. Y raz√≥n ten√≠an.

La generaci√≥n que naci√≥ en Bucaramanga en los a√Īos 10 y 20 del siglo XX, hizo mucho para que la regi√≥n tuviera un ma√Īana. Sin sus ejecutorias las cosas ser√≠an m√°s dif√≠ciles de lo que son. Ellos crecieron en un poblado y nos legaron una ciudad pujante, ordenada, aquella que hemos vuelto un pandem√≥nium por falta de disciplina colectiva.

Don Rafael Pérez Martínez, miembro de esa generación, es uno de los más destacados ejemplos de trabajo honesto y certero en pos del mejoramiento de la ciudad y la región.

Hoy, don Rafael se halla en la cima de la edad dorada, retirado de toda actividad, ajeno al ditirambo, sin recordarle a nadie lo mucho que hizo para que la Bucaramanga y el Santander de hoy fueran una realidad.

Don Rafael fue alcalde de Bucaramanga, gobernador de Santander, hizo de Terpel una gran empresa y estuvo presente en la mayor parte de actividades e ideas colectivas que so√Īaron sus contempor√°neos. Algunas se volvieron realidad y otras desafortunadamente, se frustraron.

El olvido colectivo ha hecho que se ignore que sin el aporte de don Rafael y de Abd√≥n Espinosa, no tendr√≠amos el aeropuerto de Palonegro, obra por la que Santander tuvo que luchar a dentelladas durante a√Īos contra la indiferencia de la burocracia bogotana. ¬ŅQu√© ser√≠a de Bucaramanga hoy, sin tal terminal a√©reo? Percat√©monos que las generaciones posteriores no hemos sido capaces de adecuarlo dignamente para lo que exige el futuro. ¬ŅImagina alguien lo dif√≠cil que fue lograr que la Naci√≥n lo construyera? Y esa no es la √ļnica cooperaci√≥n que a la regi√≥n ha dado este hombre sin tacha, alguien que vadeando grandes dificultades volvi√≥ una hermosa realidad a Terpel y la ubic√≥ entre las m√°s importantes empresas del pa√≠s. El olvido colectivo borr√≥ el que antes de ella Bucaramanga duraba semanas enteras sin gasolina.

Y, ¬Ņacaso Bucaramanga y Santander le han hecho alg√ļn reconocimiento a don Rafael, gran ejemplo de lo que debe ser un santandereano?

Don Rafael es alérgico a los aplausos. Pero no podemos seguir siendo ingratos con quienes hicieron posible nuestro presente, mientras endiosamos a tanto mequetrefe.

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