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Callar también es un arte | Noticias de santander, colombia y el Mundo

2009-11-11 05:00:00

Callar también es un arte

El silencio otorga. Esa es una famosa frase que usted podrá pronunciar cuando está que se muere de la rabia y la otra persona no le responde ni con un “sí” o un “no”.
Callar también es un arte

Pero es posible que la otra persona prefiera resolver sus conflictos con argumentos como “la mejor palabra es la que no se dice”.

O por lo menos, la palabra que no se dice en un momento tenso y acalorado.

En ese tipo de discusiones en las que usted sabe de antemano que la otra persona no cederá o no la hará entrar en razón, muchas veces la mejor arma es callar.

Para que usted no termine hablando más de la cuenta o arrepintiéndose a los pocos minutos de las palabras que dijo, producto de la ira, empiece por aplicar en su resolución de diferencias “el arte de callar”.

Aunque lo recomendable es hablar siempre de las situaciones que incomodan y no dejar pasar o acumular momentos tensos o injustos, también es importante buscar el momento y el estado anímico justo para que no haya desgaste.

Sepa cuándo debe dejar los puntos claros y cuándo debe acudir al silencio para salir ganando.

Pero tenga en cuenta que no solo en las discusiones usted debe aprender a callar. Conozca en qué otras situaciones es mejor quedarse callado.

 

LISTA

1 Cuando alguien habla pestes del otro Es posible que usted dé con personas que se dedican a hablar pestes de los demás, o por lo menos, de esas personas que no pueden ver ni en pintura. Si conoce ese tipo de personas que destruyen a un compañero de trabajo, un vecino, incluso un familiar, debe aprender a callar.

Si se ve envuelto en esas situaciones y no puede alejarse de inmediato, lo mejor es que acuda al silencio.

Aplique muy bien el arte de callar para que no termine después como el malo del paseo y enredado en todo un remolino de chismes.

2 “No le cuentes a nadie” Cuando alguien confía en usted es importante que sepa corresponder a esa confianza. Por eso, si usted fue elegido para escuchar una confidencialidad, lo mejor es que acuda al arte de saber callar. Seguramente usted no terminará como un ‘chismoso’.

Pero si usted se conoce y sabe que le cuesta guardar ese tipo de información o confidencialidad, lo mejor es que sea claro y desde el comienzo le diga a esa persona que lo mejor es que no le cuente.

3 Cuando son mejores los hechos que las palabras Cuando usted sabe que no hay mejor forma de demostrar un cambio, las palabras o promesas sobran. Lo importante son los hechos. Por eso dedíquese a dejar evidencia a partir de las acciones y ahórrese esos discursos.

4 Cuando no tiene idea del tema Si usted no sabe de qué le hablan, lo mejor es callar. Para qué hablar más de la cuenta cuando usted no tiene idea de un tema específico. Es mejor ser curioso y no pasar por ‘sobrado’ e ignorante. Hable de lo que entiende y maneja a la perfección.

5 Ante una advertencia Seguro recordará aquellas épocas en las que usted trataba de responderle a su mamá y ella con una simple mirada le advertía que lo mejor era no pronunciar una sola palabra. En casos en los que una persona de jerarquía mayor sea claro, contundente y le haga un comentario directo sobre su trabajo o desempeño, lo mejor es acatar órdenes y no caer en un juego sin sentido de defensa propia.

6 Callar antes de pensar Algunas personas son tan aceleradas que no son capaces de darse un tiempo para pensar antes de hablar. Por eso siempre terminan hablando más de la cuenta o arrepintiéndose al poco tiempo de lo que dijeron. Para que evite ese tipo de situaciones lo mejor es tomarse un tiempo para pensar las cosas. Pida ese tiempo prudente y después hable cuando haya analizado las situaciones.


preguntas y respuestas

Dora Herrera

Facilitadora de desarrollo personal

¿Por qué podemos decir que callar también es un arte?

“Callar es como el arte de entrar al encuentro consigo mismo,  con el silencio. Es saber que hay una voz interior que también necesito escuchar. Cuado estamos en el ruido, no somos capaces de escuchar al otro y es imposible llegar a un estado de conciencia.

Si parto del silencio también tendré la posibilidad de escuchar el mundo interior del otro, es posible que la otra persona sólo quiera que la escuchemos y no nos esté pidiendo consejos.

Al tener mis sentidos puestos en esa persona que me habla, puedo lograr una comunicación.

¿Qué pueden hacer las personas impulsivas para aprender a callar y no terminar arrepintiéndose de lo que dijeron sin pensar?

Las personas impulsivas deben aprender el arte del autocontrol, deben ponerse una pausa, por lo menos respirar, aquietarse y aprender a escuchar al otro.

Cuando no sabemos escuchar o callar, terminamos pensando en otra cosa, apresurándonos a los hechos y negándonos a escuchar cosas que antes no nos habíamos dado ni cuenta.

Cuando la persona se deja llevar por su ego, empieza a ofender al otro. Lo que menos se debe es hablar con el ego”.

preguntas y respuestas

Carlos Mauricio Peñalosa

Psicólogo

¿Por qué es importante aprender el arte de callar?

Una de las situaciones puntuales tiene que ver con la prudencia misma. Ese elemento fundamental está sesgado por el juzgamiento que muchas personas realizan sobre otras cuando tienen dificultades en sus relaciones interpersonales.

Antes de pasar a juzgar al otro o destruirlo con comentarios malintencionados, lo mejor es preguntarse qué tengo del otro reflejado en mí y empezar a hacer comentarios para construir.

Existen casos en los que son más importantes los hechos que las palabras.

Sí, así es. Se aplica mucho en las relaciones de pareja cuando una de las partes le dice a la otra “no necesito que me digas sino que me demuestres”.

En el comportamiento hay más lenguaje no verbal del que se dice con palabras.

En casos en los que es difícil volver a recuperar la confianza, la pareja termina poniendo estándares de calidad al otro con frases como “necesito que tú cambies”, “necesito que tú hagas esto o aquello”.

En ese tipo de situaciones los actos dicen más que las palabras.

Cuando no se sabe callar la persona muchas veces termina arrepentida de lo que dijo sin pensar.

Hay personas que son impulsivas y tienden a hablar sin pensar.

En el caso de la programación neurolingüística, existen personas que tienden a ser de orden visual, todo lo ven a través de imágenes, por eso hablan más rápido y en ocasiones caen en imprecisiones. Pero también están las personas de orden auditivo que tienden a escuchar más, a hablarse a sí mismos y a no tener esos elementos de impulsividad.

Lo importante en este punto es aprender a tomarse un tiempo para pensar, medir las consecuencias y el alcance que podrían tener esas palabras y a partir de ese ejercicio ser más prudentes. De lo contrario se caerá en la rotulación, en la imprecisión, se hará daño al señalar al otro sin pensar, se caerá en la injuria o calumnia.

Las personas deben tener claro que las palabras tienen mucho poder y pueden hacer mucho daño. Por eso, quien tiene un elemento espiritual alto tiende a ser más prudente, a ser más neutral.

Las palabras pueden destruir tanto que incluso hay que resarcir, pero no se dará de la misma manera.

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