Vientos de guerra y brisas de Navidad | Noticias de santander, colombia y el Mundo

2009-11-12 05:00:00

Vientos de guerra y brisas de Navidad

Tambores de guerra y villancicos est√°n a punto de desviar la atenci√≥n de los medios de comunicaci√≥n y la poblaci√≥n colombiana hacia un disparate poco probable (bombardeos venezolanos sobre Colombia) y festividades religio-comerciales iniciadas cada a√Īo m√°s temprano (¬°Navidad, Navidad, feliz Navidad!, durante dos meses).
Vientos de guerra y brisas de Navidad

Vientos de guerra soplan en la frontera que separa artificialmente dos pueblos hermanos, de origen com√ļn, s√≥lo para inflar el protagonismo de dos presidentes enemistados, pero muy parecidos en sus aspiraciones y m√©todos. El clamor de los tambores intenta cubrir el rumor de los esc√°ndalos. El miedo a la invasi√≥n del hermano catalogado como enemigo, h√°bilmente fomentado por los dirigentes de ambos pa√≠ses, trata de encontrar eco en los medios de comunicaci√≥n. Nada mejor que una ¬ďbuena guerra¬Ē para estimular la fibra patri√≥tica y relegar a segundo plano el tumulto de los subsidios de Agro Seguro, las cr√≠ticas a la inseguridad antidemocr√°tica y las encrucijadas del alma del se√Īor Presidente que ni hace ni deja hacer.

Est√°n a punto de caer en olvido la moci√≥n de censura al ministro de Agricultura, los estragos del invierno - previsibles pero no previstos -, la abusiva presencia de tropas gringas en bases militares antiguamente colombianas y la posible aprobaci√≥n de un referendo que pinta de ileg√≠timo desde su concepci√≥n misma. La supuesta posibilidad de una ¬ďguerra con Ch√°vez¬Ē (que no le sirve sino a √©l y a su hom√≥logo colombiano), legitima un nefasto cierre de frontera y pospone la urgente resoluci√≥n de los m√ļltiples otros problemas que agobian al pa√≠s.

Atravesados entre vientos de guerra y brisas de Navidad, están los olvidados desplazados que mal sobreviven en el asentamiento Club Chimitá de Bucaramanga; ellos lograron llamar la atención de los medios y Bucaramanga fue protagonista durante largos minutos de un noticiero nacional que mostró al país entero las condiciones desastrosas y vergonzosas en las que viven las familias que no fueron reubicadas en la urbanización de Villa San Ignacio. Habló el encargado de la Oficina de Prevención de Desastres, pero no el del Invisbu ni de Acción Social. Tapadas por clamores de guerra y las primeras notas extemporáneas de los villancicos, están las voces de las víctimas que exigen restitución de bienes; opacados están los gritos de todos los que claman por un acuerdo humanitario y la liberación de los secuestrados. Mientras tanto, los alcahuetes del Congreso ya aprovecharon para pedir más recursos para la guerra. ¡Cuidémonos de vientos que no dejan ver otras tormentas!

Publicada por
Contactar al periodista
Publicidad
Publicidad
Publicidad