Publicidad
Jue Jul 20 2017
21ºC
Actualizado 03:56 pm

Démosle un saludo a la vida | Noticias de santander, colombia y el Mundo

2009-11-12 05:00:00

Démosle un saludo a la vida

Dicen que, en el momento de nacer, Dios nos coloca en el sitio en el que nos corresponde estar. Y aunque en este mundo ¬Ďalgunos nacen con estrellas y otros estrellados¬í; al final a todos nos toca poner los pies sobre la tierra y crecer.
Démosle un saludo a la vida

Podemos pasar por este mundo sin pena ni gloria; o, por el contrario, dejando huellas firmes y nobles en cada paso que damos.

Lo cierto del caso es que, desde donde estemos, podemos brillar. Para ello no es necesario saber muchas cosas, sino saber las que realmente importan.

De hecho, muchas personas se desempe√Īan en la vida como aut√©nticos profesionales, sin siquiera ostentar un t√≠tulo universitario.

Cada vez que el Se√Īor crea a un ser humano y lo env√≠a con la famosa ¬Ďcig√ľe√Īa¬í a determinado sitio del planeta, sue√Īa con verlo convertido en una gran persona.

Sin embargo, en la gran obra de la creaci√≥n, Dios se empe√Īa mucho a la hora de pintar a su nuevo ser.

Puede ser que alguien sea m√°s bonito, tenga m√°s plata o nazca en una cuna aristocr√°tica. No obstante, esas cosas no necesariamente reflejan ventajas claras sobre los dem√°s.

Lo cierto del caso es que √Čl mezcla los rasgos, tanto f√≠sicos como sicol√≥gicos del padre y de la madre, y adem√°s nos otorga algunos dones.

Hay algo cierto: a nadie le da todo completo, pero tampoco nadie se queda sin nada.

Cuando Dios lo crea a usted, siempre le pinta una sonrisa dulce y una mirada limpia, acompa√Īada con mucha sensibilidad y profundidad espiritual. Por eso, los ni√Īos siempre ser√°n tiernos.

Dios, adem√°s, le habilita a su humanidad un peque√Īo dispositivo que se conoce como el ¬Ďlibre albedr√≠o¬í. Eso sirve para que usted decida cu√°ndo quiere re√≠r, cu√°ndo siente que debe llorar, cu√°ndo cantar y cu√°ndo es el momento preciso para actuar.

Ahí radica la diferencia con los demás; así sean bonitos o feos, famosos o anónimos o, simplemente, pobres o ricos.

No es preciso tomar un cincel para labrar la figura de la persona que habremos de esculpir. Sólo debemos ser escultores sencillos para hacer obras de una forma diferente e impactante.

Hay quienes apagan incendios a punta de vocación, como los bomberos; hay quienes pintan con palabras, tal como lo hacen los escritores; hay quienes pintan con planos, tal como lo hacen los arquitectos; hay quienes pintan con el bisturí, tal como lo hacen los cirujanos...

Podemos crear cosas con la √ļnica meta de ponerle alma a nuestra vida; o crearlas con prepotencia s√≥lo para hacernos sentir.

Sea como sea, mil √°rboles que crecen hacen menos ruido que un √°rbol que se derrumba.

Estamos aquí por algo y nos corresponde cumplir una misión. Y si es así, ¡qué bueno es que lo hagamos con una sonrisa pintada en nuestros labios!

 

ESAS PREGUNTAS

Su cerebro es más poderoso que una sofisticada computadora. Responde con precisión a la forma como usted habla y a las preguntas que se le formulan.

Los expertos del comportamiento humano han determinado que, las personas que logran mejores resultados se hacen preguntas propositivas frente a las situaciones difíciles, antes que reproches por lo que les ocurre.

- ¬ŅPor qu√© a m√≠?

- ¬ŅPor qu√© a m√≠ todo me sale mal?

- ¬ŅPor qu√© me cuesta tanto aprender?

- ¬ŅCu√°nto durar√° mi mala suerte?

- ¬ŅPor qu√© nunca me tienen en cuenta?

Las anteriores son preguntas que lo inducen a generalizar o a exagerar lo difícil y, sobre todo, a desconocer o menospreciar sus cualidades y recursos.

Si en cambio elige hacerse preguntas empoderadas, su mente se enfocar√° en lo que depende de usted, le ayudar√° a definir su problema y sus recursos de una manera m√°s constructiva.

Veamos algunos ejemplos:

- ¬ŅC√≥mo puedo salir fortalecido de este problema?

- ¬ŅEn cu√°les √°reas tengo que prepararme mejor?¬Ē

- ¬ŅQu√© lecci√≥n me deja este problema?

 

UN EXPERIMENTO

El tema de la clase era claro:

¬ĎPlanificaci√≥n eficaz de su tiempo¬í.

Los alumnos eran exitosos ejecutivos de grandes empresas.

- ¬ďVamos a hacer un experimento¬Ē, dijo el docente.

Debajo de la mesa que lo separaba de sus pupilos, él movió un tarro de vidrio de más de 4 litros, que puso en frente suyo. Luego sacó alrededor de doce piedras, tan grandes como bolas de tenis y las depositó de manera cuidadosa, una por una en el recipiente.

Cuando el frasco se llenó hasta el borde y era imposible agregarle una sola piedra más, levantó los ojos hacia sus alumnos y les preguntó:

- ¬ŅLes parece que el tarro est√° lleno?¬Ē

Todos respondieron: ¡Sí!

Esperó unos segundos y replicó:

- ¬ŅEst√°n seguros?

Entonces, se agach√≥ de nuevo y sac√≥ de debajo de la mesa un recipiente lleno de piedrecillas. Con mucho cuidado, √©l las agreg√≥ sobre las piedras grandes y sacudi√≥ ligeramente el tarro. Las peque√Īas piedras se infiltraron entre las grandes... hasta el fondo.

El catedrático levantó nuevamente los ojos hacia su auditorio y reiteró su pregunta:

- ¬ŅLes parece que el tarro est√° lleno?

Esta vez sus alumnos comenzaron a entender su manejo. Uno de ellos respondió: ¡Probablemente no!

- ¡Bien!, respondió el profesor.

Se agachó nuevamente y esta vez sacó de la mesa una bolsa de arena. Con mucho cuidado agregó la arena al recipiente. La arena rellenó los espacios existentes. Una vez más, preguntó:

- ¬ŅLes parece que el tarro est√° lleno?

Esta vez sin pensarlo dos veces y en coro, los brillantes alumnos, respondieron: ¬°No!

- ¡Bien!, respondió el viejo profesor.

Y como se esperaban sus prestigiosos alumnos, el hombre cogió la botella de agua que estaba sobre la mesa y llenó el tarro hasta el tope.

El viejo profesor levantó entonces los ojos hacia su grupo y preguntó:

- ¬ŅQu√© gran verdad nos demuestra esta experiencia?

El más audaz de sus alumnos, reflexionando sobre el tema de este taller, respondió:

¬ďEsto demuestra que incluso cuando creemos que nuestra agenda est√° copada, si lo deseamos, podemos agregar m√°s cosas para hacer¬Ē.

- ¡No!, respondió el docente.

La gran verdad que nos muestra esta experiencia, es la siguiente:

Si uno no mete las piedras grandes primero en el tarro, jamás podría hacer entrar el resto después.

¬ŅCu√°les son las piedras grandes en sus vidas? ¬ŅSu salud? ¬ŅSu familia? ¬ŅRealizar sus sue√Īos?

Lo que hay que retener es la importancia de meter esas piedras grandes en primer lugar en la vida. Si no, uno se arriesga a no lograr la vida.

Si usted les da prioridades a los pecadillos (las piedritas, la arena) llenar√° la vida de pecadillos, y no tendr√° suficiente tiempo para consagrarse a los elementos realmente importantes de su vida.

Publicada por
Contactar al periodista
Publicidad
Publicidad
Publicidad