Sexo... ...¿un arma de protesta? | Noticias de santander, colombia y el Mundo

2009-11-15 05:00:00

Sexo... ...¿un arma de protesta?

Con una huelga de sexo las mujeres de Tonga, la última monarquía feudal del Pacífico Sur, protestaron en busca de sus derechos. Esto debido a que dentro de su sociedad las tonganas son consideradas ciudadanas de segunda, lo que les impide poseer tierras.
Sexo... ...¿un arma de protesta?

Esta medida extrema se ha convertido para ellas en la última opción, pues carecen de poder real.

Pero aunque no lo crea, en nuestra sociedad esas mismas medidas son tomadas por el género femenino.

Algunas esposas utilizan el “no” en la cama, porque se sienten sin voz ni voto en la casa y esa es una de las formas de dar a conocer su disgusto.

Muchas hacen de su sexualidad una forma de protesta ante una discusión, ante un problema afectivo, incluso ante crisis económicas.

¿Qué tan mal resulta esa situación y qué tanto daña las relaciones en pareja?

LA VOZ DEL EXPERTO

Douglas Quintero Latorre

Terapeuta de pareja

“Las relaciones sexuales siempre están ligadas a la parte afectiva. Al presentarse un conflicto la relación se hace menos idealista. Al no tener esa parte afectiva no habrá ese tipo de acondicionamiento.

En el caso de la mujer, por ser más afectiva que el hombre, ya que él es más activo, se genera ese disgusto y la parte femenina no querrá tener sexo pues no se siente a gusto con su pareja.

Para eso lo más sano es que la persona tenga en cuenta esas situaciones que le generan predisposición y las hable. Pero lo peor es tomar esa parte sexual como un esquema de necesidad de control”.

preguntas y respuestas

Agustín Herrera de Arcos Sexólogo

¿Por qué muchas personas ven la restricción del sexo como un castigo hacia la pareja? “El sexo en su sentido amplio tiene muchas connotaciones en las personas, el sexo es usado como elemento de poder y las mujeres y los hombres así lo expresan. Hay culturas donde la mujer hace ver al hombre que tener sexo con ella es una posibilidad de que él se sienta realizado.

Algunas mujeres consideran que de esa forma le están brindando la posibilidad al género masculino de que satisfaga las necesidades económicas de ella. El hombre también ejerce el poder con el sexo.

Frente a esa concepción de poder a partir del sexo, algunas mujeres lo creen así debido a la cultura y educación que hayan tenido. También influyen las situaciones emocionales que hayan evidenciado frente a su sexualidad interior.

En ese caso, algunas mujeres creen que el sexo es la fuerza para ellas, es el poder y por eso llegan a dar una lista de exigencias y condiciones para que el hombre disfrute con ella su vida psicosexual.

¿En consulta se evidencian casos del sexo como castigo? No es frecuente pero sí se presenta como ejercicio de poder, en donde uno de los dos y en especial en el que tiene menos fuerza emocional de poder.  Incluso este tipo de actos se pueden considerar chantajes psicosexuales ante lo erótico.

En algunas culturas es tan fuerte este caso que los hombres “se inclinan” ante la mujer para la realización del sexo. Muchos son capaces de entregar sus bienes ante la exigencia de la amada.

¿Qué tan contraproducente puede ser ver la restricción de sexo como arma ante las molestias y discusiones en pareja? Eso no es lo mejor y conlleva a mediano y largo plazo a una crisis en la vida psicosexual y de experiencia armónica. Ese castigo o chantaje socava de manera lenta pero progresiva la relación.

¿Tiene que ver mucho el nivel educativo de la mujer y su papel dentro del hogar para asumir el sexo como su arma de poder?  Anteriormente las mujeres acudían a esa arma soportadas en una educación muy pobre y no era común. Quizá ahora la mujer lo expresa de manera más franca porque se siente con una mayor autoridad, porque ha entendido su autonomía frente al sexo, también tiene claro que las relaciones sexuales no dependen sólo de ella sino que también le corresponde a los hombres. Por eso ella es capaz de exigir.


Prohibido para parejas casadas

Ver el sexo como un arma de poder o de chantaje es el peor camino para mejorar las relaciones. Este tipo de actos se convierte en un “castigo” malsano para las dos partes.

Según explicó el sexólogo Agustín Herrera de Arcos, “si ese tipo de situaciones se afianza en las parejas casadas es un mal presagio. Esto trae resentimientos y actitudes de rechazo hacia lo que es verdaderamente la satisfacción erótica”. Por eso el experto recomienda:

1. Reconozca en pareja que existe una dificultad en el ejercicio del poder desde lo psicosexual.

2. Después de reconocerlo busque ayuda adecuada pues es el comienzo para resolver esa dificultad que puede enviar su relación al caneco de la basura si no lo trabaja a tiempo.

3. Se necesita de ayuda terapéutica ya que en la mayoría de casos es un asunto que se interioriza en el inconciente. La tarea del terapeuta sexual será llevar esa idea a la parte consciente y evaluarlo de manera racional para que lo elimine de su conducta.

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