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Detalles de las 5 horas que duró el secuestro pasional | Noticias de santander, colombia y el Mundo

2009-11-20 05:00:00

Detalles de las 5 horas que duró el secuestro pasional

“Quiero bailar con mi novia, tráiganme música”. Un detalle que pasó inadvertido pero que el grupo de negociadores del Gaula y de la Sijin tuvieron que sortear en medio del secuestro pasional del pasado miércoles, fue que el joven exigió un equipo de sonido para escuchar cumbias.
Detalles de las 5 horas que duró el secuestro pasional

En minutos los investigadores consiguieron con un vendedor ambulante del sector, un equipo y el CD de un cantante local de cumbias. Durante casi una hora, la temperatura del secuestro que mantuvo en vilo al país bajó gracias a la música.

Detalles como este se conocen 24 horas después de que un joven de 17 años mantuvo secuestrada a su ex novia dentro de un edificio en la calle 34 entre carreras 16 y 17 del Centro de Bucaramanga.

“Gracias a Dios mi hija está viva. Oré toda la tarde mientras ella estuvo secuestrada. Por fortuna la Policía hizo un excelente trabajo y no hubo vidas qué lamentar”, dijo ayer Blanca Inés Orduz, la mamá de Maricela Jaimes Orduz, de 19 años,  víctima del hecho.

Blanca, una humilde mujer madre de cuatro hijos de 11, 17, 18 y 19 años, y quien trabaja preparando los alimentos en un restaurante de la ciudad, recordó ayer en su casa en el barrio Panorama, en Floridablanca, cómo vivió las cinco horas que duró el secuestro de su hija mayor.

Una llamada

A las 1:30 de la tarde del miércoles, Blanca estaba sentada en el comedor de su casa tomándose la sopa del almuerzo. En ese instante entró al teléfono celular de su otra hija, una llamada de un número desconocido.

“Mi hija me pasó el teléfono. Era un amigo de Maricela que estaba muy asustado. Me dijo que el ex novio de Maricela la tenía amenazada dentro de la fábrica, que era urgente que yo me fuera para el sitio. No supe dónde quedé. Salí corriendo y paré un taxi y me fui”, recordó Blanca.

Cuando la angustiada madre llegó a la calle 34 con carrera 16, no entendía qué era lo que estaba pasando. La Policía le explicó y ahí empezó su drama. A las 2:10 de la tarde ella se enteró de que el ex novio de su hija la tenía secuestrada y apuntándole con una pistola en la cabeza.

“Me dieron náuseas, se me alborotó la gastritis, sudaba pensando en que algo le podría pasar a mi hija. Desde ese momento empecé a orar. Contaba los segundos, los minutos y nada que me la dejaban salir”, rememoró Blanca.

La Señora permaneció parada durante el tiempo que duró el secuestro. Por momentos su mirada se perdía entre el horizonte lleno de policías que intentaban rescatar a su hija.

El paso de los minutos la abatía, pero la esperanza de que su hija regresara sana y salva la tranquilizaba. Por eso su corazón llegó al máximo cuando vio que uno de los policías se abalanzó contra el secuestrador y le quitó el arma.

“Salí corriendo. No sabía para dónde ir porque escuchaba los gritos pero no veía a mi hija. Entonces un policía me tomó del brazo y me montó en la ambulancia en la que tenían a mi hija.

“Nos fundimos en un abrazo y lloramos sin parar”, recordó Blanca mientras sus ojos se aguaron.

La joven fue trasladada a la Policlínica, donde estuvo cerca de una hora en valoración médica y sicológica. De allí la Policía la llevó a la Fiscalía para que instaurara el denuncio y ya sobre las 10:00 de la noche, en un taxi, Blanca, su esposo y Maricela, regresaron a su casa.

“Me dijo que tenía hambre pero que no era capaz de comer. Igual le preparamos huevos revueltos, pan y ‘aguapanela’ y comió. Estaba muy asustada y le dolían los golpes que le propinó el ex novio en la cabeza y en las piernas. Al rato se acostó a dormir”, puntualizó Blanca.

A las 8:30 de la mañana de ayer Maricela Jaimes Orduz salió para Medicina Legal donde le practicaron varios exámenes.


Llegó en cicla

Un vendedor ambulante que a la hora del secuestro estaba parado frente al local donde se presentaron los hechos, recordó cómo vivió los instantes previos a la retención que durante cinco horas mantuvo en vilo al país. “Yo estaba parado casi al lado de Maricela, cuando de la esquina de la carrera 17 apareció un muchacho en una cicla. Cuando ella lo vio se metió corriendo en el edificio. El joven se bajó de la cicla, sacó la pistola y en el pasillo la alcanzó. Ahí empezó todo.


“Nos vamos en moto”

A las 6:05 de la tarde el joven, luego de exigir una motocicleta, decidió salir. Según les relató Maricela a sus padres, el plan del secuestrador era irse con ella en la motocicleta hasta el barrio Girardot, donde vive él y luego dejarla libre.

No obstante la Policía tenía listo en la esquina de la carrera 17 un escuadrón de motocicletas para una posible persecución.


Tres delitos

El menor infractor quedó a disposición de un Juzgado Municipal con función de garantías y control para adolescentes de Bucaramanga por los delitos de secuestro simple, porte ilegal de armas de fuego y lesiones personales. En las próximas horas las autoridades definirán el lugar de reclusión, ya que el joven presenta antecedentes psiquiátricos por los que ya ha estado internado en el Hospital San Camilo.


“Gracias comandante”

Ayer en la tarde Blanca se comunicó vía telefónica con el comandante de la Policía Metropolitana de Bucaramanga, brigadier general Yesid Vásquez Prada, para darle las gracias por la maniobra que permitió el rescate de su hija. “Gracias Comandante, ustedes hicieron un trabajo excelente. No tenemos cómo pagarles, estamos muy agradecidos con la Policía”, le dijo Blanca al alto Oficial, quien se comprometió a gestionar con Bienestar Familiar, ayuda sicológica para su hija.

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