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Vamos pastores, vamos | Noticias de santander, colombia y el Mundo

2009-11-21 05:00:00

Vamos pastores, vamos

A raíz de una columna anterior, en la que comentaba sobre el nuevo libro –“Caín”- y las declaraciones de Saramago según el cual “Dios no es de fiar” y “la Biblia es un manual de malas costumbres, crueldad infinita, incestos y carnicerías”, me llegaron correos y razones, tratándome de ateo, diablo, satánico y otros calificativos similares con los cuales, imaginamos Crótatas y yo, pretendían influir ante el jefe para que nos condenara a la paila mocha por lo que resta de esta reelección y la que viene, es decir, por toda la eternidad.
Vamos pastores, vamos

Para que quede claro, de una vez por todas, debo decir que la gente tiene derecho a creer en lo que quiera, por eso nadie ha de molestarse y debemos, todos, mostrar tolerancia, comprensión, compasión. No hay nada de malo en creer que Millonarios será campeón el año entrante, en que Dios le hará el milagro al Bucaramanga de devolverlo a la pesada del fútbol o que San Berna no seguirá empañando la cristalina imagen del ungido que habita la casa de Nari. Lo que sí está mal es que aparezcan por todas partes, sin control ninguno, toda clase de iglesias y de pastores a pelearse por esquilmar a tantas ovejitas descarriadas como hay en este hermoso país.

Existen, por ejemplo, la iglesia del cristo en las rocas, la adventista, la pentecostal, la mormona, la musulmana, la católica, la calvinista, la de todos los santos, la de los viernes culturales, la del séptimo día, la del quinto piso, la de la esquina, etc., y, para cada una de ellas, sus respectivos pastores: Pastor Virviescas, Pastor López, Pastor Vesga, Pastor Alemán, Pastor Ovejero y Pastor Collie, estos tres últimos los más confiables, amorosos y entregados de todos.

El problema de creer en estas iglesias y seguir a estos pastores es que no es gratis, hay que diezmar de los ingresos que quedan después de pagar la contribución a la seguridad democrática, ya sea en metálico, en pollos, huevos, crispetas, radios, camionetas 4x4 o con cualquier cosita que se tenga pues gratis no hay cielo que se alcance, pastor que trabaje ni Dios que ponga bolas.

Si fuéramos serios, si viviéramos en una sociedad racional, libre y consciente, ninguna de las iglesias existentes deberían funcionar porque han sido, son y serán –si se sigue permitiendo este juego- explotadoras inmisericordes de la debilidad humana, que como no puede en el acá paga lo que sea para subir de estrato en el más allá.

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