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Recuperación de logros: oportunidad de aprender | Noticias de santander, colombia y el Mundo

2009-11-23 05:00:00

Recuperación de logros: oportunidad de aprender

En un estudio realizado en 2005 por Francoise Contreras, Juan Carlos Espinosa, Gustavo Esguerra, Andrea Haikal, Alejandra Polanía y Adriana Rodríguez, de la Universidad Santo Tomás y denominado ‘Autoeficacia, ansiedad y rendimiento académico en adolescentes’, se demostró que la ansiedad es uno de los factores que, aunque de manera indirecta, afecta el rendimiento escolar de los chicos.
Recuperación de logros: oportunidad de aprender

Marina Bernal, docente desde hace 10 años de niños de sexto grado, confesó que esta es, precisamente, una de las características que encuentra entre los chicos que deben recuperar.

“Me doy cuenta de que los niños se ponen muy ansiosos con su rendimiento por diferentes razones”, explica la docente.

El caso de Marcela es un ejemplo. Marcela estaba angustiada porque no entendía matemáticas y fallaba cons-tantemente en los logros de esta asignatura.

Sus padres trabajan con el sistema financiero y bancario, así como sus hermanos mayores que estudiaban finanzas o tenían ese énfasis en su secundaria.

“Aunque sus papás no la presionaban, ella se ponía a sí misma la meta de demostrar que seguiría la línea familiar”, explica Marina Bernal.

Esta presión y su percepción de incapacidad, hicieron que la niña tuviera que recuperar varios logros de matemáticas.

“Para ella esto era una frustración. Tuvo que hacer varias recuperaciones y esto la llenaba de angustia y por tanto, obtenía malos resultados”, puntualiza la docente.

Una recomendación efectiva dada por los directivos del colegio fue hablar con los padres y hacer sentir a la niña que su falencia en matemáticas no era un fracaso y no determinaba su futuro.


Causas graves

Dentro del mismo curso, Marina encontró que Alexander, otro de sus alumnos, había tenido que recuperar desde sexto hasta octavo grado porque padecía un trastorno de atención.

“Alex es hiperactivo. No lograba concentrarse y todos los años lo veíamos en las épocas de recuperación. Sus padres estaban muy frustrados con él”.

Y esa frustración se trasmitía a Alexander, que no encontraba la manera de superar sus problemas.

“Decidimos acercarnos a psicología y allí descubrimos que su fracaso escolar tenía un trasfondo más grave”, explica Bernal.

Sólo hasta este año empezó a ser tratado y aunque aún ha tenido que recuperar logros, su familia está más tranquila y confía en que se adaptará al sistema.

Las anteriores son dos causas por las cuales los chicos deben recuperar al final del año los logros que no han alcanzado en sus asignaturas.

Pero existen otras causas menos graves que hacen que los niños no se esfuercen lo suficiente para pasar: la estrategia de no perder el año.

Para la psicóloga Keltty Giomara Ovalle, del colegio Bilingüe La Consolata, el sistema educativo actual es muy laxo y hace que los jóvenes pierdan el interés en ser exitosos en su trabajo académico.

“Afortunadamente, el año entrante cambia de nuevo el sistema y eso hará que los chicos estén más atentos a sus estudios y a aprender”, señala la psicóloga.

La Consolata lleva trabajando con los chicos hace 39 años. Esta semana y la próxima, los estudiantes terminan su temporada de recuperaciones.

“Es importante que los padres sean positivos y les hagan ver que todos cometemos errores, pero que con esfuerzo se pueden superar”, señala Ovalle.

LA VOZ DEL EXPERTO

Marina Hernández

Pediatra y Maestra especialista en adolescencia

universidad de zaragoza, españa

“Las causas de las dificultades escolares son tan variadas como las circunstancias de la vida y actividades de los niños y adolescentes. En la práctica diaria un adolescente presenta dificultades escolares cuando sus resultados pedagógicos a partir de un determinado momento, están claramente por debajo de sus capacidades intelectuales.

Son estudiantes que intelectualmente están dentro de la normalidad, que aún poseyendo capacidad de esfuerzo en la ejecución de conductas observables, no muestran una satisfactoria capacidad de asimilación de conceptos. Es bien cierto que el desarrollo bio-psicosocial de los seres humanos depende de factores genéticos y ambientales; no podemos obviar la importancia de la herencia en las capacidades individuales, pero el entorno familiar, social y cultural ejerce desde el nacimiento un decisivo papel que se plasma diariamente durante la infancia y adolescencia en el rendimiento escolar global”.


¿Por qué deben recuperar?

1. Una de las razones por las cuales los niños deben recuperar durante los primeros años tiene que ver con la falta de maduración tanto emocional como de desarrollo mental. Esta situación produce una necesidad de recuperar logros y asignaturas que debe ser espontáneas. Sólo en algunos casos estas recuperaciones se convierten en algo permanente.

2. Otra razón por la cual la recuperación de los niños se hace necesaria está relacionada con las circunstancias que atraviesan a lo largo de su vida: el divorcio de sus padres, la pérdida de un amigo muy querido, un cambio de domicilio.

3. También sucede que esta recuperación sea necesaria sólo de manera circunstancial. Quizá las habilidades del niño no estén enfocadas en esa asignatura y por tanto se le haga más difícil a lo largo del año.

4. Una de las situaciones más graves que desencadenan la necesidad de una recuperación son las discapacidades en el desarrollo mental del niño: la dislexia, el trastorno de hiperactividad y otras anomalías no tratadas desencadenan recuperaciones permanentes.

¿QUÉ HACER?

1. Encontrar la verdadera razón por la cual los chicos debieron recuperar al final de este año. Aunque la causa práctica fue la incapacidad de alcanzar los logros, en el trasfondo puede tratarse de problemas sensoriales, emocionales o de aprendizaje.

2. En el momento en que empiece el estudio para la recuperación es necesario acompañar a los niños, ver cómo resuelven los problemas y preguntarles cómo se sienten.

3. También resulta importante conversar con los profesores y preguntarles cuál es en su opinión el problema de los chicos.

4. No hacerle pensar al niño que esta recuperación es síntoma de fracaso.

5. Buscar ayuda profesional y estrategias para mejorar las destrezas en el área que tuvo que recuperar.

6. Alimentar su autoestima.

7. Hablar con ellos sobre sus expectativas en la asignatura o con el logro, pero sin presionar demasiado.

aprovechar la recuperación

1. Ya que los chicos tienen que recuperar para alcanzar sus logros, entonces pueden aprovechar para mejorar su forma de estudio: en matemáticas o química, por ejemplo, se pueden abreviar números a los datos: una fórmula compuesta por Carbono, Nitrógeno y Neón, se puede memorizar como la fórmula ‘CNN’.

2. Construir una historia con hechos de la asignatura de sociales o incluso con los números: ‘hace tres años yo tenía 14 años y mi hermana mayor 16?, para recordar el número PI (3,1416).

3. Asociar un tema con una imagen familiar o inventar una oración en la que se incluyan todos aquellos elementos que se deben memorizar.

LAs RAZones

KELTTY GIOMARA OVALLE

PSICÓLOGA

COLEGIO bilingüe LA CONSOLATA

“Hay que partir de un principio básico y es que la falencia educativa en los niños es generada por una dificultad en el aprendizaje o en la atención. El niño olvida que las tareas son una parte del aprendizaje y las hacen como una obligación en lugar de reforzar sus conocimientos. Tampoco estimulan la memoria para que asimile y recoja los conocimientos en la clase. Uno de los problemas que se ha encontrado y que provocan las recuperaciones es que los chicos están solos en casa y si no pusieron atención en clase, no saldrán bien al final del año y tendrán que recuperar. Además, si no tienen asesoría de tareas en casa y el niño tiene una falencia, seguirá repitiendo el error y al final tendrá que recuperar.

Los padres deben animar al niño y encontrar juntos dónde estuvo el error. Muchos niños recuerdan más lo que tuvieron que corregir. Los papás deben ser positivos y ayudarles a establecer un horario para estudiar, de manera que si ellos no están, los chicos de todas maneras sepan cuáles son sus momentos para trabajar”.

En el aula

­1. Motive a los alumnos y entusiásmelos con el estudio.

2. Pregúnteles cuáles son sus métodos de estudio y cuántas horas dedican a él.

3. Desarrolle una actitud positiva hacia el estudio: no es una obligación, es una necesidad.

4. No crea que las condiciones intelectuales del alumno son limitadas.

5. Señale sus habilidades y ofrézcales alternativas para desarrollar sus debilidades.

6. Proponga actividades diferentes en el momento de la recuperación: por ejemplo, un grupo de estudio.

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