La cosecha en Colombia de maíz, no alcanza para atender la demanda de la industria nacional. Una muestra de lo anterior se da en la avicultura, que importó tres millones de toneladas de maíz amarillo en 12 meses. A su vez, los maiceros del país solo cosechan el consumo de un mes.
Publicado por: REDACCION ECONOMICA
De acuerdo con Henry Vanegas Angarita, gerente de la Federación Nacional de Cerealistas, Fenalce, se buscan alternativas para intentar ser autosuficientes en maíz.
El Directivo, quien estuvo en el certamen de los 32 años de la Sociedad de Ingenieros Agrónomos de Santander, SIAS, dijo que se gesta un proyecto con Fedegan 'para fomentar la renovación de potreros y una vez se prepare el terreno, sembrar una o dos cosechas de maíz antes de establecer nuevamente pasto'.
A través de esa metodología, Vanegas Angarita dijo que 'existe el potencial para volver a ser autosuficientes con maíz en el país'.
También dijo que se impulsa la siembra de maíz en socas de café en condiciones de ladera y en plantaciones de palma recién establecidas.
Además, expresó que esos proyectos se pueden trabajar con potencial productivo en Sabana de Torres, Bajo Rionegro, Valle del Sogamoso y el Magdalena Medio.
Para 30 días
De acuerdo con Vanegas Angarita, la avicultura de Santander consume el 35% de las tres millones de toneladas de maíz amarillo que importa el país.
Lo anterior significa que anualmente, la demanda es de un millón de toneladas.
'Son 83.000 toneladas mensuales, equivalentes a 2.800 toneladas diarias. Con las 15.000 hectáreas de maíz tecnificadas (4.000 de las cuales están en zona cafetera) y las 25.000 hectáreas tradicionales, tan solo producimos para un mes de consumo', agregó.
El Directivo dijo que la avicultura de Santander produce mensualmente más de 150 millones de huevos, 5 millones de pollos y 2.500 toneladas de carne de pollo.
'Es una balanza comercial que supera los US$10 millones al año y para que esta industria se mueva se necesita maíz, que es la base para la fabricación de alimentos balanceados', agregó.












