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Resentimiento y… | Noticias de santander, colombia y el Mundo

2009-11-26 05:00:00

Resentimiento y…

Resentimiento y…

Tales respuestas provienen de una interpretación tradi­cional de lo que significa el perdón, una interpretación que impide utilizarlo como herramienta para la efectividad y el crecimiento. El primer paso para establecer el perdón como competencia práctica de las personas y los grupos, es redefinir su significado.

Perdonar no es absolver un comportamiento negativo e inapropiado, sea éste de uno mismo o de otro. Perdonar no significa aprobar o condenar el compor­tamiento que ha causado sufrimiento. No excluye em­prender acciones para modificar la situación, protegerse o resarcirse del daño. Uno puede perdonar al deudor moroso, e igualmente iniciarle un juicio para gestionar la cobranza.

Perdonar no es fingir que todo está bien cuando uno siente que no lo está... Sólo se puede dar un perdón ge­nuino si se presta atención a las emociones. La máscara de una sonrisa y las frases: “no te preocupes, está todo bien”, son la antítesis del perdón.

Perdonar no es asumir una actitud de superioridad o santidad. Si uno perdona a alguien porque se cree mejor que él o se compadece de su estupidez, ha confundido el perdón con arrogancia.

Perdonar no significa que uno pueda o deba cambiar su comportamiento. Uno puede perdonar a un empleado que no está haciendo el trabajo a satisfacción y al mis­mo tiempo llamarle la atención.

Perdonar no requiere que uno se comunique directamen­te con las personas a quienes ha perdonado. Uno no tiene que ir a declararles personalmente “yo te perdono”. No obstante, esa acción puede ser parte del proceso.

Perdonar no es hacerle un favor al otro. Uno no perdo­na por generosidad o caridad; lo hace como un acto de integridad consigo mismo, como una manera de cerrar un pasado doloroso, para que no condicione el futuro.

Perdonar no exige que uno continúe en vínculo con el otro. Perdonar no equivale a volver a establecer rela­ciones. Uno puede perdonar a un antiguo socio, por ejemplo, sin intención alguna de hacer otros negocios con él.

El perdón no es un premio que uno le da al otro cuando demuestra que se lo “merece”.

¿Qué es el perdón?

Perdonar es la elección consciente de abandonar el resentimiento. Es la decisión de integrar el dolor del pasado como aprendizaje para el futuro. Es el compro­miso de vivir el 100% en el presente, con la mente y el corazón abiertos, libre de la inercia del enfado no procesado.

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