Publicidad
Publicidad
S√°b Ene 21 2017
22ºC
Actualizado 02:45 pm

La encrucijada de Lula | Noticias de santander, colombia y el Mundo

2009-11-30 05:00:00

La encrucijada de Lula

El papel de Lula en la construcción del nuevo Brasil se puede medir tanto en las conquistas sociales alcanzadas en su país, como en el liderazgo en la región que hoy ejerce esa nación. Brasil es en realidad un continente enclavado en otro, al que por fin le apuesta, además, con grandes posibilidades de cambiar el rumbo de la historia continental.
La encrucijada de Lula

Todo eso es bueno para Am√©rica del Sur y, en general, para Am√©rica Latina. El modelo de la Uni√≥n Europea, con los a√Īos luz que parecen separarnos de un proyecto similar, es mucho m√°s factible en la medida en que aceptemos nuestras diferencias. Y, tambi√©n, si Brasil tiene suficientes argumentos para ponerse al frente de un bloque y jalonar como lo que es, un gigante. Porque para liderar se necesita, antes que voluntad, m√ļsculo.

Aparte, Lula tiene una sorprendente facilidad para conseguir lo que se propone. Entre el curtido dirigente sindicalista de anta√Īo y el hombre de talla mundial de hoy, hay a simple vista la enorme diferencia que deja el rodaje del poder.

Pero justo en ese punto del √©xito es cuando la vida le plantea a Lula su ¬Ďencrucijada del alma¬í, que podr√≠a catapultarlo a√ļn m√°s arriba de donde ya se encuentra o, por el contrario, cobrarle para siempre el peso del que puede ser un error hist√≥rico inmenso.

Error, no se sabe bien si atribuible a la ingenuidad de primíparo en su estreno en las grandes ligas o a un problema de cálculo que podría terminar en hecatombe.

Y es que en aras de convertirse en redentor de presuntos desvalidos, Lula encuentra justificable darle, por ejemplo, la mano al r√©gimen teocr√°tico de Ir√°n. O lo que es lo mismo, al presidente Mahmud Ahmadineyad, quien intenta lavar en el exterior la verg√ľenza de sus componendas para cerrarle el paso a la oposici√≥n en las pasadas elecciones. Y, qu√© paradoja, esa oposici√≥n en Ir√°n es lo que m√°s se parece a Lula en sus tiempos de valiente opositor a la dictadura brasile√Īa.

Más grave es lo que sigue: Lula cree en la buena fe de Ahmadineyad, un personaje que ha dicho todas las mentiras posibles para esconder una carrera nuclear que tiene cara de todo, menos de fines pacifistas. La condena del mundo la semana pasada en el seno del OEIA, organismo de la ONU especializado en el tema, es el final de una serie de sospechas fincadas a las que siempre el gobierno de Teherán respondió con burlas o de manera desafiante.

Publicada por
Contactar al periodista
Publicidad
Publicidad
Publicidad