La encrucijada de Lula | Noticias de santander, colombia y el Mundo

2009-11-30 05:00:00

La encrucijada de Lula

El papel de Lula en la construcción del nuevo Brasil se puede medir tanto en las conquistas sociales alcanzadas en su país, como en el liderazgo en la región que hoy ejerce esa nación. Brasil es en realidad un continente enclavado en otro, al que por fin le apuesta, además, con grandes posibilidades de cambiar el rumbo de la historia continental.
La encrucijada de Lula

Todo eso es bueno para América del Sur y, en general, para América Latina. El modelo de la Unión Europea, con los años luz que parecen separarnos de un proyecto similar, es mucho más factible en la medida en que aceptemos nuestras diferencias. Y, también, si Brasil tiene suficientes argumentos para ponerse al frente de un bloque y jalonar como lo que es, un gigante. Porque para liderar se necesita, antes que voluntad, músculo.

Aparte, Lula tiene una sorprendente facilidad para conseguir lo que se propone. Entre el curtido dirigente sindicalista de antaño y el hombre de talla mundial de hoy, hay a simple vista la enorme diferencia que deja el rodaje del poder.

Pero justo en ese punto del éxito es cuando la vida le plantea a Lula su ‘encrucijada del alma’, que podría catapultarlo aún más arriba de donde ya se encuentra o, por el contrario, cobrarle para siempre el peso del que puede ser un error histórico inmenso.

Error, no se sabe bien si atribuible a la ingenuidad de primíparo en su estreno en las grandes ligas o a un problema de cálculo que podría terminar en hecatombe.

Y es que en aras de convertirse en redentor de presuntos desvalidos, Lula encuentra justificable darle, por ejemplo, la mano al régimen teocrático de Irán. O lo que es lo mismo, al presidente Mahmud Ahmadineyad, quien intenta lavar en el exterior la vergüenza de sus componendas para cerrarle el paso a la oposición en las pasadas elecciones. Y, qué paradoja, esa oposición en Irán es lo que más se parece a Lula en sus tiempos de valiente opositor a la dictadura brasileña.

Más grave es lo que sigue: Lula cree en la buena fe de Ahmadineyad, un personaje que ha dicho todas las mentiras posibles para esconder una carrera nuclear que tiene cara de todo, menos de fines pacifistas. La condena del mundo la semana pasada en el seno del OEIA, organismo de la ONU especializado en el tema, es el final de una serie de sospechas fincadas a las que siempre el gobierno de Teherán respondió con burlas o de manera desafiante.

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