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HAGASE OIR | Noticias de santander, colombia y el Mundo

2009-12-03 05:00:00

HAGASE OIR

HAGASE OIR

Tan pronto se firmó la independencia después de las Batallas de Boyacá y Carabobo, empezó el “conflicto”, pues como sabemos nuestro primer presidente fue un venezolano, el general Bolívar, quien relegó a Santander a un segundo plano.

Posteriormente el sueño de Bolívar de La Gran Colombia se truncó por la desconfianza mutua y especialmente por las intrigas de José Antonio Páez.

Ya en el siglo XX vino el conflicto por la delimitación de áreas marinas y submarinas en el golfo, llamado de Coquibacoa por Colombia y de Venezuela por nuestros vecinos.

Incidentes chistosos como la pela que le dieron a Alfredo Gutiérrez por entonar el Gloria al Bravo pueblo en acordeón o el de Claudia de Colombia que le pidió a Carlos Andrés Pérez que “por favor nos devuelva los Monjes” (el archipiélago en disputa).

Lo cierto es que en Colombia hay sentimiento anti venezolano y en Venezuela anti colombiano, creado principalmente por los políticos de ambos lados que como decía Maquiavelo, “necesitan tener un enemigo” para que les suba los promedios en las encuestas y tape con cortinas de humo las necesidades insatisfechas de la gente.

Así que cuando ya no estén Uribe ni Chavez seguiremos con el sainete, con viejos o nuevos argumentos, mientras los políticos devoran los presupuestos y los pueblos de ambos lados de la frontera se comen el cuento del patriotismo.

Pedro José Pinilla Orejarena

A marchar

¿Será que tantos actos de corrupción que ha conocido la opinión pública no nos conmueven?  Enumero sólo algunos. 1 La Yidis política donde solo condenaron a los que recibieron y no a los que dieron, 2, las chuzadas del DAS. 3, los falsos positivos donde matan a cualquier parroquiano para recibir los premios de la “seguridad democrática”. 4, los escándalos de Invias e Inco donde se esfuman miles de millones de pesos que iban para las vías que no tenemos. 5, los lotes de los hijos del Presidente que por decisiones del gobierno nacional pasaron  de la noche a la mañana  de valer nada a toda una fortuna. 6, privatizaron la recolección de materiales reciclables, dejando sin trabajo a mucha gente pobre que vivía de esa actividad. 7, la repartición de las notarías. 8, los casi $mil millones en efectivo que le encontraron a un honorable senador en su casa. 9, el llamado a media noche a sesiones extras al Congreso para aprobar la reelección y 10, los dineros de agro ingreso seguro que fueron a parar a los bolsillos de gente adinerada incluida una reina de belleza, dejando a miles de campesinos pobres sin ningún auxilio.  Además, según Transparencia Internacional, somos uno de los países del mundo con peor calificación en corrupción. Si todo lo enumerado anteriormente no amerita que nos movilicemos para protestar por este robo continuado a la nación, entonces ¿hasta cuándo tenemos que esperar para “pellizcarnos” y actuar?

Dejo estas reflexiones para que las organizaciones y partidos políticos que dicen actuar en nombre de la comunidad hagan algo, incluido cada uno de ustedes queridos y queridas lectores, no podemos ser apáticos a este cáncer que carcome el futuro de nuestros hijos, y de esto solo somos responsables nosotros que somos los que elegimos.

Luis Enrique Mantilla Ramirez

Fumigaciones

Corría el año 1969; un  amigo con quien trabajamos juntos;   Capitán  Carlos González ex -piloto de la Fuerza Aérea dedicado  a la  fumigación, me comentaba que el piloto debía extremar cuidados porque el veneno   producía sueño y se podía accidentar; como lamentablemente ocurrió un año después; murió en  labores de fumigación en Urabá.

Hoy en día me correspondió personalmente fumigar con glifosfato un lote del vecindario plagado de toda especie de alimañas; lo hice pero me afectó la salud considerablemente. Con dolor de cabeza; sentí mal mi sistema nervioso por espacio  de 24 horas, náuseas.

Había una madriguera de ratas en el  lote;  vertí en el agujero un baldado de glifosfato y acabé  esa plaga. Seis árboles papayos  no se  fumigaron; con el solo efecto transmitido por la atmósfera murieron.

En atención a las anteriores observaciones y experiencias, comprobé que sí es nocivo el glifosfato para los humanos, los animales y los cultivos. Valdría la pena  revisar la disposición existente de fumigar nuestro territorio en  frontera con Ecuador o en el Cauca donde para evitar más reclamaciones que en mi concepto, tienen fundamento.

Fabio A. Ribero Uribe

La  vía  a  Cúcuta

Si en la lógica hay ingeniería/ y en la ingeniería hay lógica,/ la ampliación que se proyecta/ hacia  Cúcuta  trazar/ subiendo Las Amarillas/ por El polo y por Sevilla/ para llegar a empalmar/ al kilómetro cuarenta/ con un menor recorrido/ pues sólo son treinta y tres/ si no me falla la cuenta.

Pues yo  no soy ingeniero/tampoco soy contratista/ solo un ser racionalista/ que conociendo la vía/ sé que tienen la razón/ quienes creen que esta vía,/ pasando por El Rasgón/ se ahorran un gran trayecto/ y el tiempo es mucho menor,/ quitándole a Piedecuesta y a Florida/ un gran trancón

Hugo Fernelly González

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