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Tratemos de hablar de ricos y pobres | Noticias de santander, colombia y el Mundo

2009-12-06 05:00:00

Tratemos de hablar de ricos y pobres

Para empezar, sólo hablaremos de países ricos y pobres y tengamos en cuenta que hace doscientos años las diferencias, que siempre ocurren, no eran tan grandes. El producto interno bruto per cápita de un país rico contra uno pobre no superaba más de cinco veces y hoy supera las sesenta veces con facilidad. Las razones por las diferencias han sido múltiples y se habla del norte contra el sur, el occidente contra el este, los países de zona templada y el trópico, el capitalismo sin ser furioso y el socialismo, los países con recursos naturales y los que no los tienen.
Tratemos de hablar de ricos y pobres

La vida está mejorando  en las naciones en desarrollo, se está prolongando y la esperanza de vida zanja cualquier discusión al respecto. Los pobres son menos pobres pero no es que sean menos numerosos. La consigna de convergencia con la promesa de una posible igualdad, de generalizar la prosperidad y la sanidad y utópicamente la felicidad, como teoría económica dada la movilidad de los factores de producción, no se ve. Los países avanzados y los atrasados, los ricos y los pobres no parecen aproximarse como norma.

Vamos a hablar de la intervención estatal que la practican todos los países en diversos grados. Se busca el poder y la prosperidad, con justicia distributiva y eficacia. ¿Puede un país con carencia de espíritu de empresa, en un mundo caracterizado por la rapidez de los cambios y la intensidad de la competencia internacional, esperar que surja espontáneamente la iniciativa privada? Aquellos estudiosos del progreso de Taiwán y Corea saben que el estado ha impulsado, protegido y guiado las empresas en un mercado teóricamente libre.

¿Podemos acaso creer que la agricultura en Colombia, que lleva estancada muchos años, podrá dar el salto sin la intervención y el apoyo del estado a empresas que necesitamos que incursionen en un sector hasta hoy mirado como la niña fea del ámbito productivo por empresarios y banqueros? ¿No deberíamos diferenciar entre programas a incentivar con objetivos definidos en busca de resultados y ayudas que, no negamos, les son importantes también a los más pobres del sector campesino?

Los mensajes son importantes para inducir el desarrollo. Una política de apoyo en favor de la empresarización del campo, en busca de seguridad alimentaria y de impulsar la economía venía haciendo camino y notábamos el interés en proyectos nuevos de maíz y soya, caucho, cacao, palma africana, maderas y caña para biocombustibles, generándose nuevas empresas con nuevos inversionistas. Estoy seguro de que el senador Robledo prefiere comprar maíz de una empresa colombiana que importado de Estados Unidos. Estoy seguro que el senador Galán haría más por el país estudiando y buscando caminos que permitan el desarrollo del campo.

Debemos todos, sin extremismos que nos alejen, buscar salirnos de la norma donde no podemos acercarnos a los países avanzados, porque entre nosotros nos ponemos palos en la rueda. Necesitamos que empresa y Estado caminen juntos en forma positiva y optimista, en una alianza que conduzca a la acción, a su enmienda, mejoría y al éxito. Los milagros y la perfección no existen, tratemos de despejar y fijar los fines para poder escoger mejor los medios.

 

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