
Agregó que de acuerdo al cronograma que tenemos los trabajos van bien, pero hasta que no nos pagan no volvemos a trabajar. Estamos con un contratista pero son obras de la Piedecuestana de Servicios, para el cambio de redes y alcantarillado, precisó. Por su parte la comunidad el sector manifestó inconformismo no solo por la demora en las obras sino por todo el traumatismo que genera. Un comerciante del sector, señaló que desde hace 10 meses estamos soportando las incomodidades que generan estas obras, y que nos están perjudicando económicamente nuestros negocios, porque las vías están intransitables. A su turno un residente, indicó que además de la tierra y el barro que invaden nuestras viviendas y negocios, debemos soportar los malos olores que se generan por los cambios de estas redes. Además, las calles están llenas de huecos y cada vez que llueve se convierten en lagunas, que representan un peligro para los transeúntes y para los conductores, dijo otra habitante de Piedecuesta.