Insostenibilidad del sistema de salud | Noticias de santander, colombia y el Mundo

2009-12-09 05:00:00

Insostenibilidad del sistema de salud

Ya sabemos que los sistemas de salud se encaminan al colapso en todo el mundo. Hay menores fuentes de financiación y los costos son cada día mayores. La gente está durando más y más, y entre mayor edad más costos demanda su atención (cáncer, enfermedad cardiovascular, apoplejías, diálisis...) La medicina moderna pone en manos del médico muchas herramientas, cada vez más fascinantes pero más costosas y que la gente exige para sí cueste lo que cueste (como es el fosyga el que responde, no importa) y que los médicos recomendamos porque queremos estar al día; porque hace más fácil el trabajo; porque entre más logremos facturar más ganamos; porque así nos lo imponen las normas; porque queremos hacer de taumaturgos...
Insostenibilidad del sistema de salud

Conocemos bien el fondo del problema: No se puede impunemente gastar más de lo que ingresa. Lo sabemos o debiéramos saberlo; pero de ahí a ponerle solución hay mucho trecho. Poderosos intereses antagónicos se atraviesan. Somos esclavos de un sistema que nos impulsa a gastar más. Las nuevas tecnologías no son gratuitas, son producto de una costosa investigación, financiada por alguien que quiere sacarle el mayor lucro, si no, no hubiera arriesgado capital. Para el que no cuenta el beneficio de la gente sino el de su bolsillo y cuanto más venda tanto mejor, así se use sin necesidad. En todos sitios el deseo de lucro mueve a la humanidad. Cito para poner un ejemplo a Robert J. Shapiro, ex asesor de Clinton. Dice que en Estados Unidos se implantan inoficiosamente el doble de Stents que los que tenían real indicación. Refiere él mismo que las últimas quimioterapias para cáncer de colon tienen un costo de entre trescientos y quinientos mil dólares para un caso, con una supervivencia de entre trece y veinte meses. ¡Con un costo de esos cuánta gente se podría beneficiar de verdad! Pero la ley es la ley y a nadie se le puede negar el derecho a la salud y a la igualdad.

 

Con solo lo que se ahorraría en esas luchas perdidas de antemano e inhumanas se cuadraría en buena parte el presupuesto de la salud. Habría en primer lugar que convencer a la gente de lo absurdo y ruinoso que resulta ese tipo de conducta. Muchos le tienen más miedo que a la muerte misma al tratamiento que la acompañará ¿Por qué no rebajarles el martirio y permitirles a quien así lo decidieren descansar de una vez paz? Dios no se ofendería, con seguridad. Él en su misericordia y sabiduría infinitas no cometería tal insensatez.

El manejo de una crisis como la actual, exige aumentar tributos, remedio amargo de difícil deglución que de repetirlo puede resultar fatal. Disminuir costos es indispensable y más prudente, poniendo los pies en el suelo y atendiendo prioritariamente lo básico, lo que estemos en condición de hacer de verdad y que favorezca a la gran mayoría, dejando para segundo lugar lo que es de relumbrón.

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