Murió la segunda víctima de un accidente en moto en el anillo vial | Noticias de santander, colombia y el Mundo

2009-12-13 05:00:00

Murió la segunda víctima de un accidente en moto en el anillo vial

Durantes estos 15 dias que han pasado, lo que más rabia le da a la familia de Erika Judith Arenas, es que los médicos siempre dijeron que su estado de salud era estable aunque se mantuvo en la unidad de cuidados intensivos.
Murió la segunda víctima de un accidente en moto en el anillo vial

¬ďEstable, esa es la palabra m√°s mentirosa¬Ē, dijo con dolor uno de los familiares que esperaban ayer que trajeran el cad√°ver de la joven madre de 20 a√Īos, quien el pasado 30 de noviembre sufri√≥ un accidente de tr√°nsito del que nunca se pudo recuperar.

Ese domingo es decir, hoy hace 15 d√≠as, Erika sali√≥ de su casa ubicada a escasos 15 metros del r√≠o de Oro, en el barrio Gal√°n de Gir√≥n, junto con su hijo de 4 a√Īos y un vecino ¬ďa una entrega de regalos¬Ē, relat√≥ la mam√°.

Los tres abordaron la motocicleta de Alex√°nder D√≠az Tordecilla (el vecino) de placa QZN- 34B, en el medio el ni√Īo y como parrillera Erika y tomaron el anillo vial, en el sentido Gir√≥n¬ĖFloridablanca.

Eran las 10:30 a.m., cuando frente a la finca Versalles, la motocicleta se estrelló contra un árbol y de manera instantánea murió Alexánder.

El conductor de un autom√≥vil particular recogi√≥ a Erika, quien iba mal herida y sangrando por la boca, junto con el peque√Īo hijo que por fortuna, result√≥ ileso.

Desde ese día, la joven madre entró en un estado crítico del que nunca pudo salir y el viernes en la noche, su cuerpo perdió la batalla ante la muerte.

Dicen que los cerraron

Aunque el día del accidente las autoridades no descartaban la hipótesis del exceso de velocidad, los allegados aseguraron que lo que ocurrió allí fue que un carro cerró la motocicleta, al mismo tiempo que ésta intentó esquivar una caravana de ciclistas.

Ayer unas 10 personas, entre familiares, vecinos y amigos estaban sentados en la puerta de una humilde vivienda del barrio Galán, esperando que la funeraria llevara el cuerpo Erika Judith para velarlo ahí mismo.

Los sof√°s de la sala tuvieron que ceder su espacio para darle paso a las coronas de flores y los soportes, sobre los que reposar√≠a el cofre mortuorio de la madre que dej√≥ hu√©rfano a su ni√Īo de cuatro a√Īos.

El silencio era difícil de romper para la apesadumbrada familia,  por el dolor y la rabia de saber que ella nunca se pudo recuperar.

Publicada por
Contactar al periodista
Publicidad
Publicidad
Publicidad