El √ļltimo teatro del Magdalena Medio | Noticias de santander, colombia y el Mundo

2008-08-23 18:11:02

El √ļltimo teatro del Magdalena Medio

El atardecer y el calor le dan al Teatro Unión, por dentro, una atmósfera pesada. El tiempo parece correr más lento, con más calma.
El √ļltimo teatro del Magdalena Medio

Al frente, cruzando la avenida, hay una serie de √°rboles que cubren una cotidianidad a√ļn m√°s lenta: una peque√Īa plaza de mercado, varias cantinas sin m√ļsica y una vieja papeler√≠a propiedad de ¬ĎDon William¬í, que se remonta a los tiempos de la Troco (Tropical Oil Company).

En el Corregimiento El Centro de Barrancabermeja, incluso la novedosa sala de Internet tiene un aire a olvido y a la vez, a remembranza.

Llama a imaginar a la antigua Troco, a la gloria de la Unión Sindical Obrera (USO) y al Teatro Unión, que quiere abandonar el olvido de la mano de Edgar Velásquez Cárdenas.

√Čl, junto con Pedro Rosso, Fabio Bautista y Hernando Gonz√°les, hacen¬† eco de los primeros a√Īos de los trabajadores del petr√≥leo que ven√≠an a disfrutar del √ļnico espacio cultural del pueblo. ¬†

Mecenas hoy

Edgar Vel√°squez no es muy alto pero es fuerte. Las gotas de sudor se resbalan por su rostro mientras enciende las luces del Teatro.

¬ďDesde hace dos a√Īos y medio empec√© un proceso de recuperaci√≥n del Teatro. Gestion√© ayuda con el proyecto La Cira-Infantas, en el cual trabajo para recuperar el Teatro¬Ē.

Fabio Bautista y Hernando Gonz√°les son dos contratistas que colaboran con el proyecto.

Antes de que la funci√≥n empiece, Edgar toma el micr√≥fono para contarles a los peque√Īos y a sus padres que Fabio Bautista ha donado un juego de tamboras.
¬ďEn Barrancabermeja no tenemos qu√© mostrar en cuanto a cultura. Una parranda vallenata o un festival de danzas lo traen de afuera. Muchos queremos¬† tener algo que sea nuestro¬Ē, explica Fabio Bautista.

Como parte de ese proyecto le pidi√≥ a Jos√© Pedrozo ¬Ėprofesional en artes esc√©nicas- que buscara j√≥venes actores que quisieran aventurarse en la quijotesca resurrecci√≥n del teatro.

¬ďEstamos trayendo actividades que la comunidad pueda ver: teatro, m√ļsica, danza. La costumbre aqu√≠ es beber y buscar pelea. La idea es que la gente comience a tener otra perspectiva de lo que es el entretenimiento¬Ē, cuenta Jos√©.

De vuelta a El Centro

Dieciséis jóvenes actores del Teatro Libre de Bogotá y otros del grupo Construyendo Huellas de Barrancabermeja, esperan sobre las gradas frente al teatro a que la función empiece.

La cita es a las cinco y son las 4:10p.m. Las puertas del teatro ya est√°n abiertas.

Los ni√Īos est√°n empezando a llegar y adentro las risas retumban.

El teatro tiene capacidad para 600 personas y cuenta con seis ventiladores peque√Īos para alivianar el calor.

Para los actores, estar en esta tarima produce sentimientos encontrados. Es extra√Īo pero a la vez emocionante.

¬ďEn este teatro empec√© mi carrera como actor¬Ē, comenta Rafael Mel√©ndez Silva, director de Construyendo huellas, ¬ďy ahora vuelvo a pisar estas tablas como director¬Ē.

¬ďUn coraz√≥n llamado ciudad¬Ē, es la obra de este grupo que ocup√≥ el segundo puesto en el festival juvenil Vetustanova (viejo nuevo) que se realiz√≥ en Bogot√°.
Se presenta por primera vez en el Teatro Unión y aunque la sensación es de alegría, también hay desconcierto.

¬ďLos integrantes del grupo son muchachos de la comuna 7 de Barrancabermeja, de escasos recursos. El trasporte nos sali√≥ un poco costoso y si se quiere reactivar el teatro, habr√≠a que mirar alguna otra opci√≥n¬Ē, afirma Rafael Mel√©ndez.

A pesar de esta dificultad log√≠stica, Edgar Velasquez C√°rdenas est√° feliz. Los ni√Īos r√≠en y su sue√Īo de ver el teatro activo, de nuevo, se acerca m√°s a la realidad.
    
Vieja gloria

Hay que prepararse. En la charla se han ido ya 20 minutos y la hora de la función se acerca.

El teatro es un museo de la Troco. Las sillas, el acabado, los materiales de construcción rememoran los primeros decenios del siglo veinte.
¬ďFue fundado en los tiempos de la Tropical Oil Company y fue utilizado por √ļltima vez para una asamblea de la USO. En las noches proyectaban pel√≠culas tra√≠das desde Bogot√°, las de estreno¬Ē, cuenta Miguel Jaraba, un¬† m√©dico que ha vivido 50 a√Īos en el Puerto Petrolero.
La Troco llegó a Barrancabermeja en 1916.
Para diversi√≥n de los trabajadores y con la novedad del cine, la compa√Ī√≠a tra√≠a las pel√≠culas.
Se proyectaban sobre un telón encima de una platea, lo que convierte el lugar en un escenario perfecto para el teatro o la ópera.
En el segundo piso hay dos aberturas que permiten que la luz se desplace hasta el escenario.
En las décadas 30 y 40, un auxiliar cambiaba los carretes cuando la película llegaba a la mitad de su función.
En la década del 50, la máquina Cinemascope llegó a Barrancabermeja y con ella, el cine moderno.
En los a√Īos 70, ya los j√≥venes disfrutaban de una funci√≥n diaria que¬† costaba 20 centavos y que se proyectaba de 5 a 7 p.m., a la que acud√≠an unos 150 espectadores.
¬ďNosotros (√©l y su familia) viv√≠amos en un barrio debajo del Teatro Uni√≥n. En las vacaciones nos sent√°bamos junto al teatro para ver pasar las muchachas que entraban a cine. All√≠ llevamos a nuestras primeras novias¬Ē, recuerda Miguel Jaraba.
Pero el Teatro Unión era más que una sala de cine.
¬ďLa Troco la cre√≥ tambi√©n para que cuando la gente bajara del ferrocarril tuviera un espacio de esparcimiento. All√≠ la gente bailaba y tomaba chicha¬Ē, comenta Fabio Bautista.
Dice Fabio que grandes estrellas de los a√Īos 40, 50, 60 y 70 pasaron por all√≠. La Gran Celia Cruz, Nelson y sus estrellas.
Fiel a la costumbre de servir como espacio de reuni√≥n, en los a√Īos 70 se firm√≥ all√≠ una nueva Convenci√≥n Nacional de la USO.
A pesar de que con el tiempo decayó como punto de encuentro, en el teatro se conservaban los proyectores que fueron traídos para reemplazar a los primeros que llegaron a Barrancabermeja.
¬ďPero en el a√Īo 2003 le quitaron las puertas, se llevaron los ventiladores General Electric, se robaron los sanitarios, las duchas y los proyectores que reemplazaron los antiguos y que nunca se estrenaron¬Ē, explica Fabio.
En su ni√Īez, Fabio recuerda con cari√Īo las matin√©es despu√©s de salir de misa y c√≥mo en 1980 fund√≥ la Asociaci√≥n Cultural Pipat√≥n, que organiz√≥ campeonatos de f√ļtbol y que don√≥ zapatillas deportivas a ni√Īos de escasos recursos. ¬†
En el 2000 el Teatro Unión quedó solo. Fue abandonado a su suerte, que terminó en saqueo.
En el a√Īo 2005, Edgar empez√≥ a rescatarlo.
¬ďEntramos al teatro. Parec√≠a que estaba todo perdido, pero yo me dije, vamos, que so√Īar no cuesta nada¬Ē.
La primera obra que presentaron una vez el teatro estuvo listo para funcionar de nuevo fue ¬ďLa Maestra¬Ē de Santiago Garc√≠a.
Hoy, el 80 por ciento del teatro est√° recuperado. Los ni√Īos aplauden a los barramejos y est√°n listos para ver a los cachacos del Teatro Libre con su obra ¬ďLa f√°bula de los animales¬Ē.
Los proyectores ya están listos, el cine también volverá al Centro. 

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