Con el corazón en cautiverio | Noticias de santander, colombia y el Mundo

2009-12-20 05:00:00

Con el corazón en cautiverio

Con un proceso de liberación que camina lento, las familias Moncayo y Calvo reviven el dolor de un diciembre más en medio del flagelo del secuestro.
Con el corazón en cautiverio

Paola Rojas Camacho

Bogot√°, Colprensa

¬ďA nosotros el esp√≠ritu se nos apag√≥ hace mucho rato. Cuando falta alguien, la Navidad no es la misma¬Ē, asegura Emperatriz de Guevara, madre del mayor Juli√°n Ernesto Guevara, quien completa 11 festividades sin la compa√Ī√≠a de su hijo, muerto en cautiverio.

A ese sufrimiento, compartido por decenas de familias m√°s que tienen parientes privados de la libertad, se suma otro aspecto igual de doloroso: la incertidumbre por no saber d√≥nde est√°n los restos de ¬ĎJuliancito¬í, como a√ļn le dice de cari√Īo. Por esta raz√≥n, asegura que su mejor regalo ser√≠a darle un entierro digno.

Si bien su casa nunca permanece sola y en diciembre tiene la compa√Ī√≠a de sus otros siete hijos y 17 nietos, el vac√≠o que dej√≥ la partida del mayor de la Polic√≠a no ha sido, ni ser√° llenado.

¬ďSon momentos de angustia. No hay cabeza para nada m√°s y el sufrimiento se lleva por dentro¬Ē, dice la se√Īora Emperatriz, con mucho de resignaci√≥n.

Salvavidas

Ya hace tres a√Īos y ocho meses se supo de la muerte de Juli√°n Ernesto; sin embargo, en momentos de debilidad ella todav√≠a se refugia en las cartas que desde el cautiverio le alcanz√≥ a enviar. Hay una que en particular retoma por esta √©poca del a√Īo: ¬ďSi Dios es tan poderoso como dices, no permitir√≠a que sufrieras de esta forma por mi secuestro, no permitir√≠a que mi hija sufriera. ¬ŅPor qu√© permite que estos malditos hagan sufrir as√≠ a nuestras familias?¬Ē.

Así respondió el mayor en el 2001 a una comunicación en la que ella le pedía que tuviera fe. La carta está escrita en una hoja de cuaderno y permanece junto a ella cada Navidad.

Aunque es conciente de que jam√°s lo volver√° a ver, dichos renglones la fortalecen y le permiten entender que la vida debe seguir. ¬ďOnce navidades de dolor, once navidades de tristeza, once navidades de angustia (¬Ö) en sus palabras me demostr√≥ que am√≥ demasiado y eso me permite reponerme. Lo hago por mis nietos y porque la vida de mis otros hijos debe continuar¬Ē, relata la mujer de 71 a√Īos, con la entereza propia de la madre de un ¬Ďh√©roe¬í.

Pero ahora, como si fuera un milagro, siente que su deseo está a punto de cumplirse. Desde el pasado mes de abril las Farc anunciaron su voluntad de entregar los restos del mayor Guevara, y desde ahí le volvió el alma al cuerpo.

¬ďLa esperanza es muy grande (¬Ö) queremos sentirlo m√°s cerca, saber d√≥nde est√° y tener la certeza de que su esp√≠ritu descansa en paz¬Ē, agrega la se√Īora Emperatriz.


Sentimientos compartidos

Como ella son varios los padres que siguen con el coraz√≥n en cautiverio, pero que jam√°s pierden la esperanza de volver a compartir una Navidad con sus hijos. Tal es el caso de las familias del sargento Pablo Emilio Moncayo y del soldado Josu√© Daniel Calvo, quienes, seg√ļn el grupo guerrillero, tambi√©n est√°n pr√≥ximos a ser liberados.

¬ďEstamos con la esperanza de tenerlo pronto. Mantengo el celular prendido esperando a que me digan que vaya por √©l¬Ē, dice Luis Alberto Calvo, padre del uniformado que menos tiempo lleva en cautiverio.

Josu√© Daniel fue secuestrado el pasado 20 de abril en el corregimiento El Encanto, en el municipio de Vista Hermosa (Meta). Esta es la primera Navidad lejos de casa, pero para los suyos es ¬ďuna eternidad¬Ē. ¬ďPara m√≠ todos los d√≠as han sido de sufrimiento. Desde que estaba en el Ej√©rcito lo llamaba siempre para saludarlo en las ma√Īanas¬Ē, recuerda su padre.

Para ellos ahora no hay nada. En la casa de los Calvo la Navidad pasa por un lado y al igual que en la de cualquier secuestrado, el √ļnico regalo que se espera es el retorno del joven.

A don Luis Alberto el sonido de los villancicos, as√≠ como el aroma a natilla y bu√Īuelos lo llenan de recuerdos. ¬ŅC√≥mo olvidar que para estas fechas era su hijo el encargado de darle vida a la casa, impregnando cada rinc√≥n de su esp√≠ritu navide√Īo?

¬ďLo que m√°s le pido a Dios es que esta sea la primera y la √ļltima Navidad sin mi ni√Īo. No imagino mi vida con su ausencia prolongada¬Ē, dice el padre del soldado Calvo, quien se espera ser√° liberado junto a Pablo Emilio Moncayo, uno de los uniformados que m√°s tiempo ha permanecido en poder de las Farc.

Doce navidades a la distancia

¬ďYa estoy como Santo Tom√°s de Aquino, hasta no ver no creer (¬Ö) c√≥mo no pensar as√≠ despu√©s de doce navidades en medio de la angustia y zozobra de no saber sobre tu hijo¬Ē, dice el profesor Gustavo Moncayo, resignado con la falta de adelantos en el proceso de liberaci√≥n de Pablo Emilio.

A √©l y a su familia s√≥lo les queda un camino: ¬ďPedirle mucho a Dios para que nos d√© fortaleza y unidad familiar¬Ē. El ¬Ďcaminante por la paz¬í revela que despu√©s de tres a√Īos de estar alejado de la familia en estas fechas, este diciembre tratar√° de volver a celebrar la llegada de un a√Īo nuevo.

Como el resto de padres y de madres, el ¬Ďprofe¬í ya olvid√≥ lo que es celebrar en torno a un pesebre o a un √°rbol de Navidad. ¬ďEso se va perdiendo. Las cosas ya no son como antes y ahora s√≥lo quiero volver a ver a Pablo¬Ē.

Pero √©l tiene claro que la vida debe continuar. Por eso compartir el 24 y 31 de diciembre con Laura Valentina, su hija menor, ser√° un aliciente en una √©poca en la que se aviva la nostalgia por la ausencia de su √ļnico hijo var√≥n.

Aunque para los Moncayo y la familia del mayor Guevara este diciembre amenaza con tener un final similar al de los anteriores y para los Calvo, con ser la primera en ausencia, a√ļn hay una puerta de esperanza: el proceso de liberaci√≥n liderado por la Iglesia, el Comit√© Internacional de la Cruz Roja (CICR) y la senadora Piedad C√≥rdoba, cuyos resultados podr√≠an verse en enero pr√≥ximo.

EL RETORNO

Estos son los testimonios de vida de ex secuestrados que ahora tienen la fortuna de compartir con sus familias una Navidad en casa:

√ďSCAR TULIO LIZCANO: ¬ďAntes de estar secuestrado me encantaba hacer los pesebres en la casa y ahora tengo el privilegio de volverlos a armar (¬Ö) la Navidad me fue esquiva durante nueve a√Īos, por eso ahora la estoy aprovechando minuto a minuto con mi familia. La nostalgia profunda que tuve durante el secuestro, comparada con la gran felicidad que siento hoy, no le llega a los talones¬Ē.

SARGENTO DEL EJERCITO, AMA√ďN FL√ďREZ PANTOJA: ¬ďMe siento completamente motivado y contento; vivir de nuevo la Navidad es como volver a nacer. Fueron 11 a√Īos lejos de mi familia y ahora es el segundo a√Īo de felicidad¬Ē.

GLORIA POLANCO: ¬ďEstoy feliz de estar celebrando la Navidad. Es una dicha muy grande estar de nuevo compartiendo con mis tres hijos, con mi familia y amigos. Todos los d√≠as rezamos la Novena por la libertad de nuestros compa√Īeros que se encuentran a√ļn en cautiverio¬Ē.

JORGE EDUARDO G√ČCHEM: ¬ďDiciembre era un mes que pasaba inadvertido. No quer√≠amos imaginar a nuestras familias celebrando solas en casa (¬Ö) En la selva se olvidan las cosas m√°s lindas y representativas de esta √©poca¬Ē.

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