Cosa de todos los días | Noticias de santander, colombia y el Mundo

2010-01-04 05:00:00

Cosa de todos los días

No deja de ser curiosa la costumbre de la mayoría de las personas de tomar la medianoche de cada 31 de diciembre como un momento mágico, alquímico, en el que pueden desaparecer las viejas mañas, las constantes genéticas, incluso las debilidades que nos vienen de herencia por pertenecer a la especie humana, para hacer un regreso al punto cero y desde ahí comenzar ‘una nueva vida’.
Cosa de todos los días

Algunos son capaces hasta de trasladar toda esa maravillas a las entidades y los Estados. De esta forma, mediante ese azar magnífico, la guerrilla este año se puede atemperar y el Presidente también; de pronto Chávez deja de pensar en superar su profunda crisis interna con nuestro pellejo; el uribismo en el Congreso podría ganar algo de dignidad y quitarse la rodilleras; la oposición podría comenzar a pensar con alguna coherencia.

En ese momento hay quienes consideran que las mega obras locales y regionales no van a tener mega problemas y mega demoras justificadas e injustificadas; se hacen la ilusión de que los concejales, además de trabajar, van a acertar en algo; que dejaremos de tener el índice más alto de muertos por riñas en el país entero.

En fin, la gente suele otorgarle a las doce de la noche de ese día de cada año un poder descomunal y finca en esto unas esperanzas que parecen muy sólidas, pero que comienzan a desvanecerse cuando todavía no han dejado de sentir la tibieza del último abrazo de saludo del nuevo año.

Lo mejor es entender que los hechos forman parte de una cadena lógica de sucesos y que lo que amanece el primero de enero es lo que dejamos pendiente el 31 de diciembre y así, día a día, todos los días del año y todos los años del siglo. La idea entonces, no es dejar de hacerse propósitos, sino luchar por cumplirlos cada uno de los días de cada año. Eso es todo.

 

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