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Añadirle injuria al insulto | Noticias de santander, colombia y el Mundo

2010-01-06 05:00:00

Añadirle injuria al insulto

Añadirle injuria al insulto

También es enorme la dosis de otros fantasmas en la cabeza del Coronel; el jefe de Estado venezolano oye en el aire voces de enfrentamientos militares a gran escala, episodios para probar sus nuevos batallones de tanques y sus recién adquiridas escuadras de aeronaves.

Es cierto que el régimen venezolano suelta densos vapores de corrupción y que la economía venezolana está a punto de reventar; graves problemas se ciernen sobre los pobres de Venezuela. En medio de angustias auténticas o imaginadas, de cara a provocaciones reales o de novela, el Coronel podría emprender acciones militares de consecuencias terribles e imprevisibles.

Al Coronel hay que tomárselo en serio. Chávez declara que jamás atacará al pueblo colombiano, pero que está listo y dispuesto para la guerra contra el imperialismo y sus lacayos. ¿Dónde?

Hay gente rica y poderosa frotándose las manos y promoviendo sus servicios, ante la sola perspectiva de que el gobierno colombiano encuentre necesario u oportuno, adquirir a crédito fierros pesados para “disuadir” al vecino matón.  Esta perspectiva no es imposible. En el cerebro colectivo de los estrategas oficiales colombianos -y sus amigos y consejeros- puede estar la idea de que la diplomacia y la estrecha amistad con el establecimiento militar de Estados Unidos, no son suficientes para manejar este asunto. Es aún más fácil llegar a esa conclusión si se piensa en la relación de solidaridad que maneja el régimen venezolano con la guerrilla colombiana: Una guerrilla que puede haber sufrido una derrota estratégica, pero que sigue muy viva y muy capaz de reiniciar su andadura de largo plazo.

Pero es muy cierto también que el gobierno colombiano ha manejado con arrogancia y torpeza las implicaciones militares y estratégicas del acuerdo sobre el uso de las bases colombianas por parte de las fuerzas militares de Estados Unidos. Con ello se le añade injuria al insulto. El régimen colombiano ha buscado que se desdeñe y se minimice el shock estratégico que sufren con este acuerdo todos los organismos de defensa de la América del Sur.

Es absolutamente entendible que todos los gobiernos de América del Sur expresen su preocupación y su inconformismo con este acuerdo, que naturalmente debería contar con el consenso de todos ellos, como ocurre en el resto del mundo. La voz de Chávez es, claro, la más estridente. No hay mejor motivo para que amenace con estrenar sus fierros. ¿Dónde?

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