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Cusiana revierte a Colombia | Noticias de santander, colombia y el Mundo

2010-01-10 05:00:00

Cusiana revierte a Colombia

Gracias a Caño Limón, que en 1985 se convirtió en uno de los mayores hallazgos en el mundo, Colombia atrajo las miradas de las grandes inversiones petroleras, que cuatro años después nos permitieron descubrir en asocio con la multinacional estadounidense Triton Energy, el gigantesco campo de Cusiana.
Cusiana revierte a Colombia

Sin duda este hallazgo de reservas superiores a los dos mil millones de barriles de petróleo liviano de alta calidad y los tres mil gigapies de gas, nos catapultaron como un país de grandes perspectivas petroleras.

Triton, socia de la inglesa British Petroleum (BP) y de la francesa Total Energie en los campos de Cusiana, que realizó inversiones cercanas a los US$700 millones en la exploración y explotación de esos campos, decidió vender hace algunos años sus activos en Colombia. Luego, lo hicieron otras compañías como la Repsol de España, la inglesa Lesmo, la australiana Coplex y la angloholandesa Shell.

En 1987 la BP y la francesa Total, adquirieron una parte del contrato de asociación denominado Santiago de las Atalayas. En 1990 cuando se terminó la perforación del pozo Cusiana 2, se pudo establecer la presencia de un gigantesco yacimiento de petróleo y de gas en el piedemonte casanareño, denominado Campo Cusiana.

El hallazgo de Cusiana fue el resultado de grandes esfuerzos realizados por Ecopetrol y que determinaron la firma de 14 contratos de asociación, más de 6.000 kilómetros de sísmica y la perforación de 22 pozos. Fue necesario mejorar la tecnología para perforar a profundidades de 15 y 18 mil pies, en una zona con muchas dificultades geológicas. El 30 de junio próximo, a las 12 de la noche, se termina el contrato suscrito entre BP y Ecopetrol hace 20 años. La multinacional entregará oficialmente Campo Cupiagua a Colombia, sin duda el más importante yacimiento petrolero del país descubierto en el siglo pasado.

Es esta una gran oportunidad que se le presenta a Ecopetrol para continuar solidificando sus inversiones, calculadas para este año en más de US$6.900 millones, 65% de los cuales se destinarán a exploración y producción.

Cusiana es un buen ejemplo de la constancia en las inversiones petroleras. Aunque el negocio petrolero implica grandes riesgos, sólo aumentando las inversiones en exploración, sísmica y perforación, podremos localizar los yacimientos que nos permitan a largo plazo ser un país productor y exportador de petróleo.

No dudo que hemos logrado avances importantes, pero hace falta más inversión si queremos consolidarnos como un país petrolero.

Ojalá no se le ocurra al gobierno repetir los errores del pasado, como cuando en el 2003 se ordenó extender los contratos de asociación para la explotación del gas de La Guajira. Para entonces, un excelente pacto para la Chevron Texaco, pero un pésimo negocio para Ecopetrol.

En los próximos años expirarán otros contratos en el piedemonte llanero, con lo cual seguiremos el proceso de recobro de nuestros hidrocarburos y muy seguramente la suerte nos sonreirá con un hallazgo similar o mejor que Cusiana. Ese es mi deseo.

Nota al margen: El cinismo de “uribito” es una enfermedad. Qué desfachatez afirmar que los precios de los alimentos bajaron por Agro Ingreso Seguro.

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