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123456 no es una buena contrase√Īa, para sorpresa de muchos | Noticias de santander, colombia y el Mundo

2010-01-24 05:00:00

123456 no es una buena contrase√Īa, para sorpresa de muchos

Las compa√Ī√≠as de seguridad digital coinciden en que este a√Īo la Red ser√° m√°s peligrosa que en los anteriores. Pero mientras las amenazas de Internet se multiplican y se vuelven m√°s complejas, varios reportes indican que muchos usuarios son sus propios peores enemigos inform√°ticos.
123456 no es una buena contrase√Īa, para sorpresa de muchos

Seg√ļn Imperva, una empresa especializada en bloquear ataques electr√≥nicos, uno de cada cinco internautas utiliza contrase√Īas asombrosamente sencillas para proteger sus cuentas y servicios en-l√≠nea. Y una periodista descubri√≥ que dos de cada tres de sus compatriotas est√°n dispuestos a revelar su contrase√Īa a un total desconocido en la calle.

No se necesitó un virus; bastó un chocolate

La periodista sueca Eliana Blom confirmó su sospecha de que sus compatriotas son demasiado relajados en lo que se refiere a su seguridad en Internet.

Suecia, un pa√≠s con pocos problemas de delincuencia com√ļn, ha estado tan expuesto como otras naciones en la Red: el pasado mes de octubre varios portales de noticias y el sitio de la polic√≠a de Suecia fueron el objetivo de ataques de negaci√≥n de servicio simult√°neos que los inhabilitaron durante m√°s de 36 horas, seg√ļn el servicio de monitoreo de servidores Pingdom.

Pero a pesar de que existen estas y otras amenazas m√°s peligrosas para los ciudadanos del pa√≠s, la se√Īora Blom consigui√≥ que 23 de 34 transe√ļntes que entrevist√≥ en una calle de Estocolmo le revelaran sus nombres completos y las contrase√Īas que usaban en sus sitios de Internet m√°s frecuentados, con el tentador incentivo de recibir a cambio una barra de chocolate por su colaboraci√≥n.

La periodista indic√≥ en su reporte para el International Dara Group (IDG) que muchas de las contrase√Īas que le suministraron eran nombres, frases de uso cotidiano o correos electr√≥nicos, a veces con un par de n√ļmeros al final. Muy pocas eran cadenas aleatorias de caracteres y n√ļmeros.

Malas contrase√Īas son la regla general

No s√≥lo los suecos se descuidan con sus contrase√Īas.

Imperva, una empresa dedicada a prevenir intrusiones de delincuentes inform√°ticos, inform√≥ que su compa√Ī√≠a hab√≠a revisado una lista de 32 millones de contrase√Īas de RockYou, un sitio que hace Software para usuarios de Facebook y MySpace.

Esta lista fue robada el mes pasado y luego publicada en la Red por un hacker que, seguramente, descifr√≥ la contrase√Īa de la base de datos del sitio.

El an√°lisis de Imperva revel√≥ que uno de cada cinco usuarios utiliza cadenas como ¬Ď123456¬í, ¬Ďqwerty¬í, ¬Ďabc123¬í o la palabra ¬Ďcontrase√Īa¬í para proteger sus cuentas de Internet. Es m√°s: 6 millones de los 32 millones de usuarios escogieron las mismas 5 mil contrase√Īas sencillas para protegerse.

Si usted utiliza contrase√Īas como estas y alguien le ofrece un chocolate por revelarlas no dude en aceptar; estar√≠a recibiendo un bomb√≥n a cambio de una clave que no vale nada: los programas hechos por delincuentes para obtener acceso a una cuenta probando todas las contrase√Īas de forma secuencial empiezan por estas opciones comunes.

Equilibrio entre seguridad y comodidad

Son los ordenadores los que tienen la capacidad de almacenar en su memoria enormes cadenas aleatorias de n√ļmeros y caracteres, no las personas, que con decenas de cuentas de uso frecuente necesitan contrase√Īas que sean al mismo tiempo seguras y f√°ciles de recordar.

Algunas compa√Ī√≠as de seguridad recomiendan tener una clave de acceso distinta para cada sitio, pero esta rigurosa medida a menudo obliga a los usuarios a escribir sus contrase√Īas en un papel o guardarlas en sus tel√©fonos.

M√°s viable es promocionar el uso de dos contrase√Īas: una sencilla para los sitios en los que no se guardar√° informaci√≥n sensible (algo no tan evidente como 123456 sino quiz√° una palabra o frase personal f√°cil de recordar), y otra m√°s larga y compleja para los sitios en donde habr√° documentos privados o informaci√≥n bancaria.

Google alquilará películas

Esta semana Google anunció que lanzará un servicio que permitirá a sus usuarios de Estados Unidos alquilar películas en Internet.

Por lo pronto no hay información sobre si estará o no disponible en otros países y no hay detalles sobre cómo funcionará el nuevo sistema, aunque la oferta suena tentadora: pagar una tarifa presumiblemente más baja que la de negocios de alquiler como Blockbuster, para obtener acceso a una determinada cinta en el sitio de videos YouTube.

Hay, sin embargo, un aspecto muy importante detr√°s de este anuncio: Google cobra por las versiones Premium de muchos de sus servicios, pero al entrar al negocio del alquiler de pel√≠culas, la empresa est√° a punto de establecer un intercambio econ√≥mico con una cantidad mucho mayor de sus usuarios. A√ļn cuando inicialmente la compa√Ī√≠a no pondr√° en su lista pel√≠culas de consumo masivo sino largometrajes premiados en el festival festival de Sundance de este a√Īo y del a√Īo pasado.

Así pues, la empresa que desató lo que está convirtiéndose en un conflicto político entre China y Estados Unidos al revelar que fue atacada exitosamente por ciber-delincuentes de China, está a punto de incluir en su base de datos mucha más información bancaria de la que tenía antes.

No hay raz√≥n para pensar que Google se tomar√° a la ligera la protecci√≥n de estos datos, pero si la compa√Ī√≠a los vincula con las cuentas regulares de sus usuarios, las mismas que les permiten acceder a servicios como Gmail, Documents y Talk entre otros, quienes planeen utilizar su c√≥modo sistema para alquilar pel√≠culas tendr√°n una excelente raz√≥n para cambiar su contrase√Īa y asegurarse de que su ¬Ďpregunta secreta¬í no pueda ser descifrada con facilidad.

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