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HAGASE OIR | Noticias de santander, colombia y el Mundo

2010-01-26 05:00:00

HAGASE OIR

HAGASE OIR

Fueron ellos Silvia Galvis Ramírez, Edmundo Gavassa Villamizar y Jaime Álvarez Gutiérrez. Sobre Silvia Galvis, que infortunadamente falleció, llovieron los elogios pues fue una extraordinaria escritora a quien no le tembló la voz para decir sus verdades sin temor y sin miedo. Sobre Jaime Álvarez los comentarios han sido escasos, no obstante que se trata de un excelente investigador sobre grupos indígenas y además un buen novelista. Hoy quiero referirme así sea someramente ya que el espacio es corto, al libro de Edmundo Gavassa Villamizar titulado Quién es quién en Santander, obra que en su segunda edición exalta a personalidades santandereanas que en algunos momentos de sus vidas le dieron gloria a Santander con sus obras y sus actuaciones. En esta interesante publicación figuran escritores, pintores, poetas, hombres y mujeres de empresa, todos de valía, que dejaron huella profunda en su paso por este mundo de contradicciones y en ocasiones de locura.

Es una suerte que existan entre nosotros intelectuales que como Edmundo Gavassa se dediquen de tiempo completo a rendirle homenaje a los mejores exponentes de nuestra raza.

Pidámosle a Edmundo que por favor acometa la tarea de publicar un libro sobre los novelistas santandereanos del siglo XX. Es una idea grandiosa que de realizarse lo proyectará con honor en la historia.

Guillermo Reyes Jurado.


Te lloramos Haití

Las Brigadas de Salud deben llevar suficiente dotación de primeros auxilios, pues no basta solo su presencia a no ser que tengan el don de sanación del millonario pastor Benny Hinn que hace ver a los ciegos, oír a los sordos, hablar a los mudos, andar a los paralíticos y en un minuto cura más enfermos que Jesús a su paso por la tierra.

Quizá muchos vimos la imagen de un padre que llevaba en brazos a su bebé de 15 días de nacido; su madre había muerto y uno de los médicos ambulantes sin observarlo le dijo a la enfermera que le diera antibióticos, pero no tenían. Posiblemente murió. Me partió el alma. Piden ropa nueva cuando podría ser usada, pero en buen estado. Si bien es cierto que algunos samaritanos mandan andrajos, también hay quienes envían ropa, toallas y tendidos de cama casi nuevos, pero con esa advertencia se abstienen de hacerlo. “Dad palabra al dolor; el dolor que no habla, gime en el corazón hasta que lo rompe. “Shakespeare”.

Graciela de Salcedo.

Colombia, paraíso de las drogas

Y no precisamente de las que ponen a volar a la gente, sino las que se venden en farmacia. La razón son los exorbitantes precios que tienen los medicamentos con la mirada complaciente del Gobierno.  Los medios de comunicación han denunciado que los precios de las drogas en Colombia alcanzan valores superiores al 200 o 300 por ciento y a veces más en comparación con los mismos que se venden en los países andinos. La verdad es que a las boticas hay que ir con tarjeta de crédito porque a veces el efectivo no alcanza; el vendedor sin sonrojarse habla de cajitas de 10 o 20 pastillas por valores de $80.000, $150.000 y más.  Ante esta grave denuncia el ministro de Protección Social al igual que todos los años habla de investigaciones exhaustivas y de la intervención del Gobierno para fijar por decreto el valor de los medicamentos. Esperamos que esta vez sí sean ciertas estas medidas si los laboratorios y las droguerías se niegan a ajustar los precios a los valores reales del mercado de los países del área. Por ahora como la gente lo expresaba por la radio, se están viendo obligada a comprar las medicinas en los estados vecinos, ante la inminencia de muerte de sus seres queridos por la incapacidad económica de pagarlos en Colombia.

Claudio  Gómez Ortiz

No se mendiga el derecho

No se mendiga el derecho/ según la Constitución,/ lo destinado es un hecho/ que le llegue a la región.

En todas las carteleras/ de todos los municipios,/ deben estar las partidas/ con sus normas y principios.

Que haya correspondencia/ informándole a la gente,/ honestidad y trasparencia/ del funcionario o gerente.

Que por la prensa se sepa/ la inversión de los millones,/ contando de mesa en mesa/ como el día de elecciones.

Así se escribe en Colombia/ con base a la experiencia,/ para que el pueblo lea/ y sepa la presidencia.

Dejar la boca callada/ nos parece un error,/ si no habla la bancada/ el pueblo es legislador.

Alberto Flórez Flórez.

Agua = vida

Con los fenómenos que vivimos actualmente y que provocan  alteraciones climáticas con sus consabidas consecuencias, debemos asumir medidas constantes que garanticen nuestra  propia supervivencia; el uso racional del agua debe ser de aplicación inmediata, permanente y diaria, no solo para evitar racionamientos, sino para garantizar la vida que nosotros mismos en un acto de supremacía errónea y en una cultura de despilfarro extinguimos segundo a segundo, gota a gota.

Elevamos plegarias al Ser Supremo implorando por  lluvia, pero nada que nos cae del cielo, ¿pero qué estamos haciendo para superar estos fenómenos, esta crisis, que nosotros mismos provocamos? La respuesta está en cada uno de nosotros y debe ser contundente y  necesaria con hechos desde los hogares y sitios de trabajo, dando la batalla por nuestro ecosistema como seres amantes de la vida. Todos reconocemos el problema, pero falta lo más importante, la voluntad y el compromiso de cada uno de nosotros sin distingo de ninguna índole para que la soluciones afloren. Sería productivo y benéfico que las medidas sancionatorias al despilfarro se mantengan indefinidas. Esto nos ayuda a ser más racionales. Es imperativo que tomemos con

ciencia de que estamos obligados al uso mesurado no solo del agua, sino de la energía para iniciar el proceso de descontaminación de nuestro planeta y con esas acciones desde los mismos hogares empezar a retirarnos del borde del abismo en el que nos encontramos. Aún estamos a tiempo.

Reinaldo Rueda Rueda

 

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