350 beneficiarios podrían perder su vivienda nueva | Noticias de santander, colombia y el Mundo

2010-01-26 05:00:00

350 beneficiarios podrían perder su vivienda nueva

Han pasado ya casi cinco años de la catástrofe invernal que azotó a Bucaramanga, y aún 350 familias damnificadas no han tramitado la certificación que las hace acreedoras a subsidios de vivienda y por esta razón, están en riesgo de perder el beneficio de tener casa nueva.
350 beneficiarios podrían perder su vivienda nueva

La advertencia la hizo Diego Fran Ariza Pérez, director de la Defensoría del Espacio Público de la Alcaldía, quien especificó que se dará un compás de espera hasta el 30 de marzo próximo, y entonces se buscará otra salida, entre ellas no se descarta la reasignación de subsidios.

En tal sentido, exhortó a los beneficiarios a agilizar el proceso de certificación que se ha dilatado un año debido a que las viviendas en la urbanización Villas de San Ignacio, al norte de la ciudad, ya fueron construidas y no pueden continuar deshabitadas.

El funcionario aspira a que en “los primeros seis meses de este año tengamos certificadas a todas las familias y se finiquite este asunto”, de lo contrario, advirtió que el Gobierno Nacional, a través del Ministerio de Ambiente, Vivienda y Desarrollo Territorial, puede determinar que se retiren dichos subsidios.

Si bien se refirió a casos particulares de beneficiarios que se oponen a salir de sus viviendas y no permiten que sean demolidas, el Director de la Defensoría del Espacio Público insistió: “estamos hablando de terrenos que no son aptos para vivir porque están expuestos a cualquier eventualidad”.

Lo que se pretende con este proceso es que las personas transfieran al Municipio la posesión y la titularidad de los predios que se encuentran en alto riesgo, puntualizó Ariza Pérez.


¿CUÁLES SON LAS RAZONES?

A pesar de que sus viviendas están levantadas en áreas de alto riesgo, lo cierto es que hay beneficiarios en barrios como El Gallineral y José Antonio Galán que prefieren vivir en esas condiciones por diversos motivos: porque no les convence su nuevo hogar en Villas de San Ignacio, pretenden que sus familiares ‘hereden’ sus inmuebles e incluso, han pensado en hacer negocios con éstos, arrendándolos a terceros.

Doña Aracelly Gallego, por ejemplo, está dispuesta a perder la carta cheque, porque según ella, “la casa que nos dan en Villas de San Ignacio no sirve para mi núcleo familiar compuesto por siete personas… sólo hay una pieza y vamos a vivir hacinados”.

En su domicilio, ubicado en el barrio José Antonio Galán, tiene una tienda, y “sería como empezar de cero” en otro lugar que no ofrece esa posibilidad de negocio, dijo la mujer de 40 años.

Mientras que María del Carmen Silva, madre cabeza de hogar con dos hijos que perdió su rancho en el sector del Gallineral en febrero de 2005 y quien actualmente paga arriendo, comentó que no ha podido mudarse a su residencia en el sector de Bavaria II por falta de dinero.

Esta trabajadora en Centroabastos afirmó que tan pronto consiga lo del trasteo y el pago de servicios de su nueva vivienda, podrá empacar maletas.

A diferencia de las otras dos beneficiadas, Luz Marina Torrado, otra damnificada por la ola invernal, no fue censada por la Alcaldía para aspirar al subsidio de vivienda. Por eso, esta madre soltera de dos hijos confía en que esta vez sí sea tenida en cuenta para concretar su sueño de tener casita propia.

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