El estudio ‘trasnocha’ a 15 mil bumangueses | Noticias de santander, colombia y el Mundo

2008-08-27 02:41:57

El estudio ‘trasnocha’ a 15 mil bumangueses

Amparo Quiroga Rojas es una bumanguesa de 30 años. Ella comenzó a trabajar desde los 13 y sólo nueve años después retomó sus estudios con el propósito de ‘coronar’ el bachillerato.
El estudio ‘trasnocha’ a 15 mil bumangueses

Para lograrlo optó por la jornada nocturna, lo cual le permitió durante seis años adelantar sus estudios alternándolos con el trabajo.

“Para mí esta fue una gran experiencia, fue muy bonito, lo único es que sí se necesita esforzarse de forma especial, yo estudiaba después de clases, hasta las 2:00 o 3:00 de la mañana”, señala Quiroga Rojas.

Igual que ella, Jorge Meza, estudiante de ingeniería de telecomunicaciones, egresado de la tecnología en el mismo campo y con el mismo horario: de 6:30 a 9:30 p.m., sostiene que “en la noche uno cuenta con los mismos servicios que un alumno de la jornada diurna, pero estudiar en la noche es una experiencia agotadora”.

Y no es por exagerar, si se tiene en cuenta que los cerca de 15 mil bumangueses que cursan sus estudios en la jornada nocturna, lo hacen para poder trabajar o atender a sus familias durante el día.

Hablan los docentes

Y si usted pensó que por el cansancio, los que ‘trasnochan’ para recibir clases son pasivos, sería bueno conocer lo que afirman los docentes que les imparten cátedras.

Carlos Marín Jaimes, docente de las Unidades Tecnológicas de Santander, UTS, afirma que “como profesor uno distingue los dos grupos de estudiantes: jornada diurna y nocturna, porque el último posee en general un mayor sentido de la responsabilidad”.

Según Marín Jaimes, la explicación radica en que ellos costean sus estudios con el trabajo que tienen de día.

“La persona que estudia de noche es por lo general una persona activa en el sector productivo, y eso le permite un conocimiento del campo, mejores habilidades sociales y les exige un mayor compromiso con su proceso de formación”, agrega Humberto Rangel Lizcano, director regional del Sena.

Pero los an-teriores no son los únicos re-quisitos para ade-lantar estudios superiores en la jornada nocturna.

Según Horacio Parra Parra, director del Colegio FECODE, para estudiar el bachillerato ya sea en la noche o los fines de semana, “el interés debe ser mayor, existe dentro del querer estudiar un deseo de superación muy grande, que los lleva a hacer muchos sacrificios y esfuerzos”.

Vale resaltar que además de los requerimientos académicos, los estudiantes deben cumplir en los programas de educación superior con la formación en disciplinas deportivas o culturales, para lo cual además de las horas dedicadas de lunes a viernes, disponen un poco más de tiempo para realizarlas durante los fines de semana.

síntesis
El contexto

* Para cumplir con su formación académica y las necesidades propias de la misma, alrededor de las instituciones educativas que ofrecen servicio en la jornada nocturna se han dispuesto todo tipo de locales comerciales.
* De esta forma los estudiantes encuentran desde cafeterías, dentro o fuera de la institución, hasta el servicio de fotocopiadoras y llamadas a celular.
* De igual forma y para garantizar que los estudiantes puedan hacer uso del transporte público masivo, la totalidad de los centros educativos han extendido sus horarios, máximo hasta las 9:30 de la noche.
* No obstante, cerca de los puntos donde mayor número de alumnos salen de clases a esa hora, camionetas de transporte escolar ofrecen sus servicios por $100 o $200 pesos sobre el valor de un pasaje ordinario en un bus público.
* Sobre la seguridad, instalaciones y calidad de la educación, los estudiantes no reportaron ninguna queja.

VOCES DE EXPERTOS

¿Qué caracteriza a un estudiante de la jornada nocturna y cuáles son las principales desventajas que puede enfrentar?

Germán Alonso Jaimes Patiño, Especialista en pedagogía.

“En la educación superior el estudiante nocturno es movido por el deseo de superación, ellos sí buscan en la educación nocturna una movilización social. Son más prácticos, dinámicos, y críticos en el sentido que buscan la aplicabilidad de cada concepto o conocimiento expuesto en clases.

En el caso de la secundaria o el bachillerato, existe un fenómeno particular, y es que el estudiante de la jornada nocturna posee más habilidades y rendimiento en asignaturas como lenguaje, historia y filosofía. Mientras que para el caso de las ciencias exactas, quienes asisten a clases en la jornada diurna alcanzan los mejores resultados.

La mayor limitante que enfrentan los estudiantes de la nocturna es la falta de tiempo, por ello poseen una mayor responsabilidad”.

Jaime Luis Gutiérrez Giraldo. Pedagogo, ex rector de la UIS y del Icfes.

“Aunque se debe aclarar que tanto en el día como en la noche uno puede encontrar el buen o mal estudiante, en la jornada nocturna el docente debe esforzarse por impartir una clase activa, dinámica, que llame al análisis.

Estos estudiantes poseen por lo general experiencia laboral relacionada o no con lo que están estudiando, por lo que exigen del profesor explicar la aplicación del conocimiento en la vida práctica”.

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